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Full text of "Arte de la lengua Tarasca, dispuesto con nuevo estilo y claridad;"

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i3as£Lleii4US,    jjiego 
j.rte  de   la   len.jua   Tarasct 
[;ed.   by  Antonio  reñí^f is-i.^. 


Matfk^ 


J^RTE 


IDIOMA  TAEASCO 


p.  fr.  diego  basalenque 


AJÍ  o   DE    1714 


REIMPRESO  EN  18SG  POR  ACUERDO  DEL  SECRETARIO  DE  FOMENTO 


GENERAL  CARLOS  PACHECO. 


MÉXICO 

OFICINA  TIP.  DE  LA  SECRETARÍA  DE  FÜMEXTÜ 
Calle  de  San  Andrds  núni.  15. 

1886 


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I 


AETE 


LENGUA  TAEASCA 


DISPUESTO  CON  NUEVO  ESTILO  Y  CLARIDAD 


R.  P.  M.  FR.  DIEGO  BASALENQUE 


SÁCALO   ALUZ 


EL  E.  P.  M.  FE.  líICOLAS  DE  QYIXAS 

ProTÍocial  de  dicha  Provincia. 
Y  lo  dedica  á  la  Sereoissima  Maria  SaDtissima,  Reym  de  los  Aogeles. 


CON  LICENCIA:  EN  MÉXICO,  POR  FRANCISCO  CALDERÓN. 
AÑO   DE   1714. 


ItflmprMO  CQ  19$G,  bnjo  el  roldado  7  corref«lon  del 

Dr.  ANTOMO  PEÑIFIEL,  encargado  de  la  Dircrdon  General  de  Ettadístien,  socio  de  número  del  Liceo  Hidalgo,  de  la  Academia  de  Medicina, 

fundador  de  la  Sociedad  de  Historia  Natural, 

de  la  Academia  Pedro  Ehcobedo,  de  la  Sociedad  Fraternidad  5lédlca  de  Goadalajara, 

dfl  la  Sociedad  de  CeogruCa  y  E^tadíBtics,  de  la  \aml>mátira  y  Anticoarla  de  FUadelfia  j  de  otras  asociaciones 

clcntíflcAs  extranjeras. 


MÉXICO 


OFICINA  TIP.  DE  LA  SECRETARÍA  DE  FOMENTO 

Galle  de  San  Andrés  núm.  15. 


1886 


I 


Í1 


INTEODTJCCIOK 


I.— BIBLIOGRAFÍA. 

Al  publicar  el  Diccionario  Matlatzingo  por  el  Padre  Fray  Diego  Ba- 
salenque,  daremos  noticias  breves,  pero  completas,  de  su  biografía  en  lo 
que  importa  á  la  historia  de  las  lenguas  indígenas. 

Por  ahora  tocaremos  dos  puntos:  la  Bibliografía  del  ejemplar  que  ha 
servido  para  la  reimpresión  y  el  análisis  del  idioma  tarasco,  dejando 
la  palabra  para  lo  segundo,  al  sabio  lingüista,  el  Sr.  D.  Francisco  Pi- 
mentel. 

Para  esta  reimpresión  nos  hemos  servido  de  la  primera  edición  de  la 
obra  de  Basalenque  que  lleva  por  título : 

"Arte  ||  de  la  lengua  tarasca,  ||  dispuesto  con  nuevo  estilo  y  claridad, 
por  el  E.  P.  II  M.  Fr.  Diego  Basalenque,  del  Orden  de  ||  N.  P.  S.  Augus- 
tin.  Provincial  que  fue  de  la  Pro- 1|  vincia  de  Michoacán,  y  su  Chronis- 
ta.  II  Sácalo  a  luz  ||  elE.  P.  M.  Fr.  Meólas  de  Qvixas,  Provin- 1|  cial  {sic\ 
de  dicha  Provincia,  y  lo  dedica  a  la  Serenissima  ||  Maria  Santissima, 
Eeyna  de  los  Angeles.  ||  Con  Licencia:  En  México,  por  Francisco  ||  de 
Eivera  Calderón.  Año  de  1714.  ||  " 

Pergamino:  en  12'?:  título,  15  fojas  preliminares  y  110  páginas. 

Los  "Apuntes  para  un  Catálogo  de  Escritores  en  lenguas  indígenas 
de  América,"  por  el  Sr.  D.  Joaquin  García  Icazbalceta  (México,  1866), 
contienen,  bajo  el  número  92,  la  descripción  de  aquel  libro,  y  además  men- 
cionan, "Oím  edición  en  8"?,  falta  de  la  jmiada.  Quedan  seis  fojas  prelimi-  • 

Arte  Tarasca.—» 


nares.  La  obra  ocupa  102  pdfjinas.  Es  evidentcmenie  edición  mexicana  de 
fines  del  si<jlo  pasado,  6  de  los  2)ri>neros  años  del p'cscnte.  (11.)"  Esta  obra 
l)crtcncció  á  la  Biblioteca  del  Sr.  I).  Fernando  Ramírez. 

Nuestro  amigo,  el  ilustrado  Dr.  Nicolás  León,  de  Mordía,  nos  ha  re- 
mitido la  descripción  de  otra  edición,  un  cuaderao  de  102  fojas,  tal  vez 
la  que  incomiileta  conoció  el  Sr.  Icazbalceta,  y  es  la  siguiente: 

Arte  II  De  la  Lengua  Tarasca,  ||  Dísi^uesto  ||  con  nuevo  estilo  y  clari- 
dad II  por  el  R.  P.  M.  Fr.  Diego  Basalenque,  ||  del  orden  de  N.  P.  S. 
Agustín,  Pro- 1|  vincial  que  fué  de  la  Provincia  ||  de  Michoacan  y  su 
Cronista.  ||  Sácalo  a  luz  ||  N.  R.  P.  Mro.  Fr.  Nicolás  de  Quixas,  ||  Pro- 
vincial de  dicha  Provincia.  |1  Y  lo  dedica  ||  A  la  Serenísima  Maria  San- 
tissima  II  Re}Tia  de  los  Angeles,  jj  Con  las  licencias  necesarias.  ||  Méxi- 
co II  En  la  Imjirenta  de  Don  Mariano  de  Zúñiga  ||  y  Ontiveros,  año  de 
1805.  II 


II.— EL  IDIOMA  TARASCO  POR  EL  SR.  D.  FRANCISCO  PIMENTEL. 

NOTICIAS    PRELIMINARES. 

«El  tarasco  se  habla  en  el  Estado  de  Michoacan,  exceptuando  la  parte  Sur-Oeste  que  lin- 
da con  el  Pacífico  donde  se  habla  el  mexicano,  una  pequeña  parle  al  Nor-Oeste,  donde  se 
acostuni])ra  el  otliomí  ó  el  mazahua,  y  otra  parte  donde  se  usa  el  niatlatzinca.  También 
se  habla  en  el  Estado  de  Guanajualo,  en  la  parte  que  linda  con  Michoacan  y  Guádalajara, 
limitada  al  Oriente  por  una  línea  que  puede  comenzar  en  Acámbaro,  seguir  á  Irapuato  y 
terminar  en  San  Felipe,  es  decir,  en  los  límites  con  San  Luis  Potosí,  todo  lo  cual  consta  en 
el  mapa  ethnografico  de  D.  Manuel  Orozco  y  Berra. 

«El  antiguo  reino  de  Michoacan  sólo  comprendía  una  extensión  de  cosa  de  tres  grados  de 
longitud  por  dos  de  latitud,  siendo  su  capital  Tzinlzentan,  á  la  orilla  del  lago  de  Pátzcuaro. 
Sobre  el  origen  de  sus  habitantes  véase  el  capítulo  siguiente. 

«Los  tarascos  estuvieron  independientes  de  los  mexicanos,  no  obstante  que  éstos  trataron 
de  conquistarlos,  conservándose  principalmente  el  recuerdo  de  la  derrota  que  dieron  á 
Axayacatl,  sexto  rey  de  México,  según  se  ve  de  nuestros  antiguos  cronistas  Duran  y  Tezo- 
zomoc. 

«A  la  llegada  do  Cortés,  reinaba  en  Michoacan  Sinzicha,  llamado  Calzontzin  por  los  me- 
xicanos, el  cual  se  rindió  voluntariamente  al  jefe  castellano,  de  modo  que  más  adelante  fué 
ocujiado  su  reino  sin  resistencia  por  Cristóbal  de  Olid. 

«La  mitología  de  los  tarascos  no  era  tan  complicada  como  la  de  los  mexicanos,  pues  se- 
"gun  La-Rea,  sólo  adoraban  un  ídolo,  cuyo  templo  estaba  en  el  pueblo  de  Tzacapu,  don- 


de  habitaba  el  sumo  sacerdote,  jefe  de  los  de  su  clase,  la  cual  era  aun  más  respetada  que  en 
México,  y  como  en  este  imperio,  se  usaban  en  Michoacan  les  horribles  sacrificios  humanos. 

«Por  lo  demás,  lo  que  sabemos  acerca  de  las  costumbres  é  instituciones  de  los  tarascos, 
demuestra  que,  si  no  eran  un  pueblo  del  todo  civilizado,  al  menos  no  pueden  llamarse 
bárbaros. 

«Su  gobierno  se  componía  de  un  rey  absoluto  y  de  una  especie  de  subdelegados  suyos 
en  las  provincias.  La  distinción  de  clases  estaba  reconocida,  y  las  leyes  eran  severísimas. 
Por  esto  Herrera  dice:  «No  había  castigo  señalado  para  el  homicidio,  porque  por  el  gran 
«  miedo  no  se  cometía.» 

«La  escritura  jeroglífica  es  uno  de  los  conocimientos  que,  según  parece,  alcanzaron  los 
tarascos:  el  P.  La-Rea  da  noticia  de  un  lienzo,  en  el  cual  se  decía  que  conservaban  parte 
de  su  historia. 

«Entre  sus  costumbres  es  notable  el  uso  de  la  poligamia,  que  era  uno  de  los  premios 
concedidos  á  los  valientes,  pues  como  en  todos  los  pueblos  mal  civilizados,  nada  era  más 
honrado  que  el  valor  militar. 

«Tarasco  viene  de  tarhascuc,  que  en  la  lengua  de  Michoacan  significa  suegro  ó  yerno,  se- 
gún dice  el  P.  Lagunas  en  su  gramática. 

(fEl  libro  de  que  pricipalmente  me  he  servido  es  el  Arte  y  Diccionario  del  P.  Juan  Bau- 
tista Lagunas  (México,  1574).  Este  autor  es  bastante  oscuro.  También  he  consultado  el 
Diccionario  del  P.  Maturino  Gilbertí  (México,  1559),  y  el  Arte  de  Fr.  Diego  Basalehque 
(México,  1714).  Este  último  es  un  compendio  de  la  gramática  de  Lagunas  y  de  la  que  es- 
cribió Gilberti,  que  no  conozco,  siendo  recomendable  por  su  clarídadralgunos  puntos  oscu- 
ros de  Lagunas  me  ha  aclarado  Basalenque.  Entre  todos  estos  autores  se  observan  diferen- 
cias notables  de  ortografía. 

«Escrito  lo  que  antecede  (primera  edición)  he  leído  dos  pequeñas  gramáticas  del  Taras- 
co, una  por  el  P.  Nájera,  impresa  en  el  Boletín  de  la  Sociedad  Mexicana  de  Geografía,  y 
otra  por  Smíth,  inserta  en  Isl  Bevista  Americana.  Ambas  contienen  varios  errores:  hé  aquí 
algunos  de  ellos: 

« Desde  luego,  la  explicación  infundada  que  cada  uno  de  los  dos  escritores  presenta  sobre  la 
declinación  tarasca.  Véase  el  capítulo  de  esta  obra,  donde  trato  del  carácter  morfológico  de 
estas  lenguas:  allí  refuto  más  detenidamente  á  Nájera  y  á  Smíth,  respecto  al  punto  indicado. 

«Tanto  Nájera  como  Smíth  confunden  el  caso  propio  del  tarasco  llamado  efectivo  con 
el  ablativo.  (Véase  adelante  nota  2.) 

«  AnTlobs  autores  omiten  el  segundo  pretérito  imperfecto  propio  del  tarasco,  y  admiten  dos 
futuros,  á  la  cspaTiola.  (Véase  adelante  nota  Sí  y  9?) 

«Supone  Smíth  que  la  raíz  del  verbo  tarasco  se  encuentra  en  el  pretérito  perfecto.  Ná- 
jera dice  en  un  lugar,  que  el  infinitivo  es  la  raíz  del  verbo,  y  en  otro  que  «la  segunda  voz 
de  imperativo  es  la  raíz  de  formación.»  Cierto  es  lo  segundo,  pero  no  lo  primero,  según 
veremos  explicado  en  este  capítulo.  Smíth  tomó  como  raíz  el  pretérito,  porque  supone  fal- 
samente que  las  finales  del  verbo  tarasco  son  pronombres  que  marcan  las  personas.  Com- 
parando los  verdaderos  pronombres  tarascos  con  las  finales  del  verbo,  se  ve  que  no  tienen 
analogía  sí  no  es  la  primera  persona  de  plural.  Esto  es  tan  cierto,  que  Smíth  mismo  confie- 
sa ser  diferentes  los  supuestos  pronombres  afijos,  de  los  que  realmente  tiene  el  idioma.  Si 
hay  esta  diferencia,  ¿en  qué  conoció  Smíth  que  las  finales  del  verbo  eran  pronombres?  Los 
maestros  antiguos  como  Lagunas  y  Basalenque  no  imaginaron  nunca  semejante  interpre- 
tación, y  Nájera  tampoco. 

«Supone  Smith  que  el  pírinda  y  el  tarasco  son  un  mismo  idioma.  Véase  en  esta  obra 
lo  correspondiente  al  pírinda. 

«El  gerundio  tarasco  termina  enparin  y  no  ewporini  como  pone  Nájera. 


DESCRIPCIÓN. 


«1.  ALFAnETo. — El  alfabeto  tarasco  consta  de  veintisiete  letras: 

o.  b.  c.  ch.  d.  c.  g.  h.  i.  k.  m.  n.  o.  p.  r.  s.  1.  u.  x.  y.  2.  Jch.  ph.  rh.  íh.  ís.  íz.  [1] 
i(  2.  Pronunciación. — La  c  nunca  suena  como  sos,  sino  como  /:;  pero  ésta  se  distingue 
en  que  se  pronuncia  con  más  fuerza,  de  modo  que  siendo  dos  letras  diversas  en  la  pro- 
nunciación y  en  la  escritura,  basta  usar  de  una  ú  otra  para  que  cambie  el  sentido  de  las 
palabras;  la  k  es  nota  de  aspiración;  entre  la  :  y  la  s,  y  sus  compuestas,  hay  la  misma  di- 
ferencia que  en  buen  castellano;  la  p/t  no  es/,  sino  que  la  p  guarda  su  sonido  y  la  h  es  una 
aspiración,  sucediendo  lo  mismo  en  la  kh  y  th;  la  rh  suena  entre  /  y  r,  es  decir,  es  una  r 
muy  suave.  En  cuanto  a  las  vocales,  la  a  es  marcada;  pero  no  deben  serlo  las  otras,  pues 
según  explica  Lagunas,  se  usan  indiferentemente  la  o  y  la  u,  y  algunas  veces  la  e  y  la  i. 

«3.  Combinación  de  letras. — Ninguna  palabra  empieza  por  6,  d,  g,  r:  esta  última  no  se 
junta  en  una  silaba  con  otra  consonante,  como  se  ve  en  libro,  sino  sólo  con  vocal,  ra,  re, 
etc.- No  hay  generalmente  cargazón  de  consonantes  en  las  palabras,  siendo  las  más  duras 
como  pamjízkua,  amigo.  La  aspiración  es  de  mucho  uso,  y  puede  decirse  que  domina. 

«4.  Sílabas. — Es  polisilábico  el  tarasco,  aunque  no  faltan  algunos  monosílabos,  como  lo 
demuestran  los  siguientes  ejemplos: 

Ches,  corteza. 

Yu-mu,  cinco. 

Ue-^a-^i,  llorar. 

Yun-ia-ni-mu,  ocho. 

Ui-^ga-nga-ri-ni,  valer. 

The-pa-the-pantz-ca-ni,  derramar  cosa  líquida. 

Te-riir-rcli-pe-ra-^m-kua,  arremetida. 

Ueh-co-ueh-co-jna-1-ilir-pc-ni,  rogar  por  otros. 

Te-ru-nga-ri-íah-pc-ija-ra-ni,  poner  algo  delante  de  otros  en  llegando. 

Ue-ca-tze-a-ra-id-pa-^nen-cha-ni,  caer  en  grave  enfermedad. 

Hu-ca-nga-hn-ti-xu-ku-pa-rha-nga-ni,  todos  se  visten. 
«5.  Acento. — Encuentro  palabras  graves  y  esdrujúlas, dependiendo  muchas  veces  deso- 
ló el  acento  su  diverso  significado;  nndáni,  nombre  de  una  planta;  ándani,  guiar;  áxame, 
el  sacrificador;  axáme,  horcón;  uarháni,  bailar;  uárhani,  cazar. 

6.  «  Composición. — La  composición  es  uno  de  los  caracteres  del  tarasco,  usándose  general- 
mente las  figuras  de  dicción;  de  ckuacahaca,  yo  quiero,  y phamzcani,  amar,  sale  phampzk-ua- 
cahaca,  quiero  amar,  perdiendo  el  primer  verbo  la  e  y  el  segundo  las  dos  últimas  sílabas; 
pahianhaxdi,  «es  cosa  digna  de  ser  llevada,»  es  un  compuesto  de  pañi,  llevar,  perdida  la 
terminación  ni,  que  es  propia  de  infinitivo;  la  partícula  kuan,  que  es  una  de  muchos  com- 
ponentes que  hay  en  tarasco,  y  de  que  hablaré  en  su  lugar;  el  adverbio  has,  convertida  la 
«  en  .r;  y  csti,  perdida  s,  tercera  persona  del  singular  de  presente  de  indicativo  del  verbo 
sustantivo  eni,  ser.  Del  uso  de  la  composición  resulta  que  una  sola  voz  en  tarasco  dice  lo 
que  muchas  en  nuestras  lenguas:  en  el  ejemplo  que  acabamos  de  ver,  se  nota  que  necesi- 
tamos seis  palabras  para  traducir  una  sola.  También  hay  en  tarasco  palabras  simples  que 
nosotros  no  podemos  traducir  sino  por  circunloquios.  Como  ejemplo  de  voces  yuxtapues- 
tas que  nada  pierden,  pondré  tembeniziman,  que  significa  doce,  do  kmbcn,  diez,  tziman,  dos. 


Las  partículas  componentes  abundan,  como  he  indicado  antes;  é  iremos  viendo  que  la  in- 
tercalación es  de  mucho  uso. 

«7.  Onomatopeyas. — El  P.  Lagunas  observó,  con  razón,  «que  en  esta  lengua  se  derivan 
muchas  voces  del  sonido  que  hacen,»  con  lo  cual  quiere  decir  que  abundan  las  onomato- 
peyas: empero  para  conocerlas  es  preciso  atender  á  la  radical  de  las  palabras.  Pondré,  pues, 
generalmente  ejemplos  de  sólo  radicales  con  su  significado  genérico. 
Cacz,  derramar  de  golpe  cosa  polvorosa. 
Chas,  dar  golpe  con  palo  ó  piedra. 
Kovibz,  echar  algo  al  agua. 
Thincz,  sonido  de  dinero  ó  cosa  semejante. 
Kuicz,  sacudir  algo  con  una  varilla. 
Chops,  hacer  ruido  la  piedra  ó  cosa  semejante. 
Ehe-che-meni,  reirse  mucho  las  mujeres. 
Phe-tani,  regoldar. 
Poes,  dar  con  la  mano  encogida. 
Kua-ki,  el  cuervo. 
Ki-ri-ki,  el  cernícalo. 
Tancz,  hacer  ruido  con  una  cosa  redonda. 
Thumps,  echar  al  suelo  una  carga  ó  cosa  de  carne. 
«8.  Voces  metafísicas. — Daré  algunos  ejemplos  de  voces  metafísicas,  y  obsérvese  cómo 
algunas  tienen  un  origen  en  cosas  puramente  materiales,  no  habiéndome  sido  posible  co- 
nocer el  origen  de  las  otras. 

Gurkungueni,  quemarse  en  lo  interior;  aborrecer. 

Pihkuarherakua,  entendimiento  ó  sentido,  de  pihkuarherani,  tener  tiento  ó  sentido  en 
todo  el  cuerpo. 

Heyakua,  ó  uekua,  voluntad. 

Iliuanskua,  memoria;  la  radical  min  es  común  á  las  palabras  que  significan  contar,  com- 
putar, saber,  acordarse. 

Mirincheni,  olvidar,  el  camino. 
Hurhepcnguckua,  calor  dentro  del  pecho;  devoción. 
Tzirapenguakua,  frialdad  del  pecho  ó  corazón;  indevoción. 
Eni,  ser,  estar. 

Kururaxekua,  ira.  / 

Ipuperakua,  envidia. 

9.  «Género. — No  hay  signos  para  expresar  el  género,  y  r.sí  el  adjetivo  es  invariable  en 
esto:  lo  mismo  diré,  por  ejemplo,  María  ambakdi,  que  Pedro  ambakcii,  es  decir,  María  bue- 
no, Pedro  bueno,  literalmente.  Empero  algunos  nombres  de  parentesco  son  diferentes, 
según  el  sexo  del  que  habla;  ucze,  hermano  ó  hermana  menor  dice  la  mujer;  Aera,  dice  el 
varón. 

«10.  Número  t  caso. — Los  nombres  sustantivos  de  seres  racionales  y  los  adjetivos  que 
los  califican  tienen  una  declinación  que  consta  de  cinco  casos:  nominativo,  genitivo,  dativo, 
acusativo  y  vocativo.  El  siguiente  ejemplo  dará  á  conocer  las  terminaciones  que  distinguen 
cada  caso,  usándolas  sobre  un  nombre  castellano  para  más  claridad. 


SINGULAR 

Nom. 

Ángel. 

Gen. 

Angel-cueri. 

Dat.  y  Acusat. 

Angel-ni. 

Vocat. 

Angel-e. 

PLURAL. 

Noni.  Ángel-echa. 

Gen.  Angel-echa-eueri. 

Dut.  y  Aciisat.  Angd-echa-ni. 

Vocat.  Angel-echa-e. 


«Distingüese  el  dativo  del  acusativo  por  ciertas  partículas  que  acompañan  el  verbo  que 
rige  á  aquel,  como  verómos  en  su  lugar.  El  ablatiVo  se  expresa  por  medio  de  ciertas  par- 
tículas que  conoceremos  al  tratar  del  verbo,  y  algunas  de  sus  relaciones  se  explican  con 
otro  caso  de  que  voy  á  hablar. 

«Los  nombres  de  sores  irracionales  no  tienen  más  que  nominativo,  en  ambos  números, 
y  además  otro  caso  que  algunos  gramáticos  tarascos  llaman  efectivo,  el  cual  expresa,  según 
Lagunas,  «adonde  ó  en  qué  hacemos  algo,  ó  el  instrumento  de  que  nos  servimos.»  Ese  ca- 
so se  marca  con  la  partícula  ¡timbo;  cahallohimho,  en  el  caballo. 

«Empero  himbo  puede  también  usarse  con  nombres  de  seres  racionales  y  pronombres. 
En  significación  de  genitivo  se  ve  en  casos  como  este:  tata  himbo  edi  mina  arihni,  literal- 
mente «padre  de  es  misa  decir,)>  que  significa  «del  padre  es  decir  misa,»  ó  «es  cosa  del  pa- 
dre decir  misa.»  En  los  demás  casos  en  que  himbo,  ó  himbotakua  va  con  nombres  de  ració- 
nalos, creo  que  debe  considerarse  como  una  preposición  que  rige  dativo  ó  acusativo,  como 
se  ve  en  estos  ejemplos:  taiani  himbo  (enmchexaku,  estoy  destinado  para  el  padre,  ó  dipu- 
tado para  su  servicio,  Pedronhimbo,  ¡^ropler  Feirum;  has  vanda  hindeni  himbo,  no  hables  de 
mí.  (2) 

« Los  nombres  de  sores  inanimados  no  tienen  más  que  nominativo  y  efectivo  de  singu- 
lar; tzacapnhimbo  atihhuanini,  tiróle  con  una  piedra.  Suplen  el  plural  con  adverbios  que  sig- 
nifican muchedumbre;  tzacapu,  piedra;  uantzaeapu,  mucho-piedra,  literalmente,  pues  uan 
significa  mucho.  Por  excepción  se  ve  uno  que  otro  nombre  de  inanimados,  muy  raro,  en 
plural,  pero  sin  variación  de  casos;  hunaiaecha,  los  montes;  ambokuiaecha,  las  calles.  (.3) 

«Además  debe  advertirse,  respecto  al  número,  que  hay  partículas,  como  veremos  al  tra- 
tar del  verbo,  que  indican  singular,  plural  y  multitud. 

« Otras  partículas  de  que  hablaré  luego,  expresan  las  relaciones  de  las  ¡deas,  de  modo 
que  con  ellas  se  suple  la  falta  de  declinación,  en  los  nombres  que  carecen  de  ella,  y  lo 
mismo  sucede  con  la  yuxtaposición  de  las  voces;  v.  g.,  de  chuhcari,  árbol,  y  ches,  corteza, 
sale  chuhcariches,  corteza  de  árbol,  sin  Necesidad  de  la  preposición  de  que  expresa  el  caso, 
ni  menos  de  terminación  alguna. 

«11.  Concordancia. — Respecto  á  concordancia  de  número  entre  sustantivo  y  adjetivo 
suelo  haberla;  pero  según  Basalenque,  hay  algunos  autores  que  dicen  ser  bastante  que  va- 
ya el  sustantivo  en  plural.  Muchas  veces  también  sucede  lo  contrario,  pues  observa  Lagu- 
nas, «que  por  elegancia  pierde  el  sustantivo  la  terminación  plural  cuando  queda  delermi- 
«  nada  en  el  adjetivo.» 

«12.  Colectivos. — La  terminación  ó  partícula  ndo  sirve  para  formar  colectivos,  ó  expre- 
sar el  lugar  donde  abunda  lo  que  significa  el  primitivo;  izacajnt,  piedra;  tzacapendo,  pedre- 
gal, ó  lugar  donde  abundan  piedras;  á  voces  basta  o,  contracción  de  ndo;  como  de  taiaecha, 
los  padres,  (atacchao,  lugar  donde  hay  padres,  es  decir,  el  monasterio  ó  convento. 

«Lo  mismo  significan  las  terminaciones  to,  rho,  ro,  hiarho,  y  aun  algunas  otras,  por  ex- 
cepción, como  io,  an:  phunguarhuato,  lugar  de  plumas;  íhzinapehuarho,  lugar  de  obsidiana; 
keréndarho,  lugar  de  peñas,  de  kcróida,  peña. 

«13.  Abstracxds. — Los  abstractos,  dice  Lafíunas  (pág.  81),  acaban  en  kua  ó  ta;  tcpara- 
kua,  soberbia;  xepckua,  pereza;  phampzpcraía,  amor,  amistad.  Sin  embargo,  hay  muchos  en 
kua  ó  ta  que  no  son  abstractos,  como  veremos  al  tratar  de  los  verbales. 


«14.  Comparativo. — No  hay  comparativos,  de  modo  que  es  preciso  suplirlos  con  verbos 
ó  adverbios  que  indiquen  comparación,  ó  exceso;  v.  g.,  Pedro  hucamacuhati  Jiianoni  mi- 
mivcni,  literalmente  «  Pedro  excede  á  Juan  ser  sabio,»  es  decir,  «en  ser  sabio,»  pues  mimixeni 
es  verbo  que  significa  ser  sabio  ó  saber;  también  puede  decirse  Pedro  hucamacuhati  Jua- 
noni  mimiveJaia  himbo,  «Pedro  excede  á  Juan  sabiduría  en,»  conforme  á  la  construcción  de 
la  lengua,  es  decir,  «en  sabiduría,»  traduciendo  himbo  por  en. 

«15.  Superlativo. — El  superlativo  se  forma  duplicando  las  primeras  sílabas  del  positivo 
y  poniendo  s  en  lugar  de  sus  últimas  sílabas:  charapeti,  colorado;  characharas,  muy  colora- 
do; urapeti^  blanco  ó  cosa  blanca;  urauras,  cosa  muy  blanca.  Sin  embargo,  estos  nombres 
más  bien  parecen  aumentativos,  porque  según  Basalencjue,  se  usan  «sin  hacer  compara- 
ción.» 

«16.  Diminutivo. — El  diminutivo  se  forma  del  superlativo  poniendo  en  lugar  de  su  final, 
cax  ó  cas;  characharacax,  coloradillo:  la  terminación  eíi  ó  esii  que  los  autores  agregan  á  los 
diminutivos  no  es  propia  de  ellos,  sino  que  es  la  tercera  persona  del  singular  de  presente 
de  indicativo  del  verbo  ser,  de  modo  que  characJuiracaxeti,  significa  «coloradillo  es.»  «Otro 
modo  se  usa,  dice  Basalenque,  y  es  con  este  adverbio  zan,  que  denota  poquedad,  y  luego 
el  verbo,  como  zan  hucamaii,  es  mayorcillo.» 

«17.  Verbales. — El  infinitivo  de  los  verbos  acaba  en  ni,  y  con  sólo  mudar  esta  termina- 
ción en  otras,  se  forman  verbales,  de  esta  manera:  los  acabados  en  ri  ó  ti  significan  el  que 
ejecuta  la  acción  del  verbo,  y  con  ellos  se  suple  él  participio  de  presente;  los  en  kua  ó  ta 
tienen  varias  significaciones,  entre  ellas  la  de  abstractos,  según  vimos  antes;  los  en  cata 
expresan  la  persona  ó  cosa  que  recibe  la  acción  del  verbo,  así  es  que  su  significado  es  pasi- 
vo, y  suplen  al  participio  de  pretérito;  los  en  kuarho  el  lugar  donde  abunda  lo  que  el  pri- 
mitivo significa,  según  vimos  al  tratar  de  los  colectivos,  y  también  el  tiempo  ó  lugar  en  que 
se  ejecuta  la  acción  del  verbo,  como  iirekuarhoesfi,  «lugar  es  de  comer,»  ó  bien  «hora  es  de 
comer,»  en  cuyo  caso  esti  es  tercera  persona  del  singular  del  presente  de  indicativo  del  ver- 
bo ser.  Veamos  ejemplos  de  cada  terminación: 

Tzipeti,  el  que  vive;  de  tzipeni,  vivir. 

Pari,  el  llevador,  el  que  lleva;  de  pañi,  llevar. 

Pireri,  el  cantor,  el  que  canta;  de  pireni,  cantar. 

Casirhekua,  reverencia  ó  reverenciable;  de  casirheni,  reverenciar. 

Tarhekua,  el  instrumento  con  que  se  cava  ó  labra  la  sementera;  de  tarheni,  cavar  ó  la- 
brar el  campo. 

Ezkua,  la  vista;  de  eshani,  mirar. 

Pakua,  la  obra  de  llevar;  áe  p)ani,  llevar. 

Uandahtsicuhperakua,  6  uandahtsicuhpercda,  el  sermón. 

Tarheia,  sementera  ó  lo  que  se  cava,  de  tarheni,  cavar  ó  labrar  el  campo. 

ZJhchakuracata,  cosa  bendita. 

Pampzcata,  amado,  según  Lagunas,  aunque  Basalenque  usa  iximpzkua. 

Pakuarho,  el  lugar  donde  se  lleva;  de  pañi,  llevar. 

Phazkuarho,  en  donde  se  tiñe  de  prieto;  de  phazkani,  teñir  de  prieto. 

Para  mayor  claridad  veamos  los  derivados  de  xerekuarheni,  enmarañar  ó  hacer  nidos. 

Xerekuaii-ri,  el  que  hace  nidos. 

Xere-kua,  el  nido. 

Xerekuaur-kua,  la  obra  de  hacer  nidos. 

Xerekuaura-kua,  el  instrumento  para  hacer  los  nidos,  como  el  pico  del  pájaro. 

Xere-cata,  enmarañado  ó  cosa  que  es  enmarañada,  ó  á  modo  de  nido. 

Xerc-kuarho,  lugar  de  nidos. 

« Según  Basalenque,  los  verbos  acabados  en  meni  ó  peni  hacen  verbales  quitando  ni  so- 


laniPtilc;  como  do  sUcunmni!,  mfnpcu!;  ni/iuamr,  enlape;  los  verbos  llamados  rcilcralivos, 
que  terminan  en  nMuni,  los  forman  quitando  luni;  como  de  lircnalani;  lircns,  el  dormilón; 
de  curinstdu!;  curiiis,  el  que  come  mucho. 

«De  la  abundancia  de  verbales  resulta  que  ellos  suplen  á  los  adjetivos  puros,  de  los  cua- 
les parece  casi  carecer  el  tarasco,  exceptuando  los  numerales  y  los  que  pueden  pasar  por 
adverbios,  como  todo,  mucho,  poco,  etc.  (Véase  sobro  esto  la  nota  3  del  zapoteco.) 

«18.  Pronombre  personal. — El  pronombre  personal  tiene  declinación. 


1?  PERSONA.  SINGULAR. 


Nom. 

Gen. 

Dat.  y  Acusat. 


Nom. 

Gen. 

Dat.  y  Acusat. 


Nom. 

Gen. 

Dat.  y  Acusat. 

Vocat. 


IJi,  yo. 

Iluchchuc  ó  huchcui,  de  mí  ó  mió. 
JEndeni  ó  Idntsini,  para  mí,  á  mí,  me. 


PLURAL. 

Hucha  ó  huchakuhche, 

Iluchaeueri. 

íluchaniaini. 

2?  PERSONA.  SINGULAR. 


Thu,  tú. 

Thuchchneti,  de  tí  ó  tuyo. 

Thunguini  ó  ihunxsini,  para  tí,  a  tí,  te. 

Thu,  tú. 


Nom. 

Gen. 

Dat.  y  Acusat. 

Vocat. 


PLURAL. 


Thucha, 
Thuchaeucri. 
Thuchanxsini. 
Thucha. 


3?  PERSONA.  SINGULAR. 


Nom. 

Gen. 

Dat.  y  Acusat. 


Nom. 

Gen. 

Dat.  y  Acusat. 


IFinde  6  ima,  él  ó  aquel. 

Hhuleueri  ó  hicheiñrevxha,  do  61  ó  suyo. 

Hindeni,  hin  ó  imani,  para  61,  á  él,  le. 


PLURAL. 


Hihcha. 

líihchaeum. 

Hihchani. 


«Para  decir  es  do  los  nuestros,  es  do  los  vuestros,  es  do  aquellos,  se  usa  el  nominativo 
de  plural  del  pronombre  corrospondionte  agregándolo  la  terminación  de  plural  echa,  y  lue- 
go el  verbo  ser;  hucha-cclM-cdi,  thucha-ccha-cali,  hicha~cchn-csl¡.  Las  partículas  cmba  y  te, 
usadas  principalmente  con  nombre  de  parentesco,  indican  también  posesión;  la  primera 
quiere  decir  suyo,  y  la  segunda  tuyo;  7iana-cmba,  su  madre;  cuetde,  tu  abuela;  naranxo 
xahcuri  cmba,  literalmente  «naranjo  hoja  suya,»  es  decir,  «hoja  de  naranjo:»  el  plural  con 
la  acostumbrada  terminación  ccluí  agregada  á  emba;  hurcndakua  embaccha,  sus  discípulos. 


«19.  Demostrativos. — Los  demostrativos  son: 
-^  Y,  este;  ix,  estos. 

Inde,  ese;  índex,  ihsimi,  esos  que  están  cerca. 

Ima,  aquel;  imax,  ihsima,  aquellos,  hablando  de  los  que  se  ven  lejos. 
Hinde,  aquel,  hihcJuí,  aquellos,  hablando  de  los  que  no  se  ven. 
«El  acusativo  de  hinde,  es  hini,  y  no  hindcni;  j  el  de  ima,  in  ó  ini,  y  no  imani,  para  evitar 
equivocaciones  con  el  personal  de  primera  ó  tercera  persona. 

«20.  Relativo. — El  pronombre  relativo  se  forma  de  los  personales  y  la  terminación  ki 
en  todos  los  casos: 

Hi  esca  Jiiki,  yo  soy  el  que. 
Thu  esca  tJmJci,  tú  eres  el  que. 
Hinde  esii  hindéki,  aquel  es  el  que. 

«En  el  segundo  caso,  el  verbo  está  en  primera  persona  por  un  modismo,  que  veremos 
al  tratar  del  verbo. 

<fEl  acusativo  lúndeki  debia  ser,  según  la  regla,  hindcnikí  ó  hinki;  pero  no  es  sino  hinden- 
gui  ó  kingui,  porque  en  esta  lengua,  y  sirva  de  advertencia  general,  es  comunísimo  el  me- 
taplasmo,  usándose  entre  otras  figuras  la  de  convertirse  la  k  en  g  en  ciertos  casos  en  que 
enseña  la  gramática.  El  plural  de  lúndeki,  debia  ser  hihckaki;  pero  no  es  sino  hihchakix, 
agregada  una  x. 

«Naki,  significa  cuál,  tratándose  de  irracionales,  y  ne,  quién,  de  racionales. 

«Una  s  puesta  al  fin  del  pronombre  significa  él  mismo;  his,  yo  mismo;  indcs,  aquel  mismo. 

«21.  Conjugación  de  los  verbos. — Una  sola  conjugación  tienen  los  verbos. 

«22.  Personas,  modos  y  tiempos. — Las  personas  son  tres  de  singular  y  tres  de  plural. 
Los  modos,  indicativo,  imperativo,  subjuntivo  e  infinitivo  (4).  En  indicativo  hay  tiempo 
presente,  dos  pretéritos  imperfectos  (5),  pretérito  perfecto,  pluscuamperfecto  y  futuro  im- 
perfecto (6).  El  imperativo  sólo  tiene  un  tiempo  (7).  El  subjuntivo  no  tiene  más  que  pre- 
térito imperfecto  (8).  El  infinitivo,  presente  y  pretérito.  (9) 

«23.  Mecanismo. — El  artificio  de  la  conjunción  es  de  esta  manera: 

«Fórmase  el  indicativo  por  medio  de  terminaciones  añadidas  á  la  segunda  persona  del 
singular  de  imperativo,  que  es  la  forma  más  pura  del  verbo,  y  puede  considerarse  como  la 
raíz:  las  primeras  personas  de  singular  acaban  en  ca,  menos  la  del  segundo  imperfecto  que 
hace  ga;  las  segundas  personas  acaban  en  re;  las  terceras  en  ti,  menos  en  el  segundo  im- 
perfecto que  hace  di:  las  terminaciones  de  plural  son  cuhche,  en  las  primeras  personas; 
htsi  en  las  segundas,  y  íiv  en  las  terceras,  excepto  en  el  segundo  pretérito  imperfecto  que 
hace  dix.  * 

«El  imperativo  se  forma  también  con  terminaciones,  menos  la  segunda  persona  del  sin- 
gular que  es  la  forma  más  pura,  como  se  ha  dicho. 

«El  subjuntivo  se  expresa  con  la  terminación  piringa,  y  cuando  va  acompañado  de  un 
adverljio  de  los  que  marcan  el  sentido  propio  de  subjuntivo,  se  ha  de  atender  al  uso  de 
una  forma  común  á  todos  los  adverbios,  y  es  que  éstos,  compuestos  con  el  verbo,  reciben 
las  terminaciones  que  señalan  las  personas,  cuyas  terminaciones  son: 

Para  1?  persona  del  singular,  ni. 
„     2?       „  „         „         re. 

„     1?      „         „   plural,     cuhche. 
„     2?      „         „        „        htsi. 

«Es  marcada  la  analogía  de  estas  terminaciones  con  las  sílabas  finales  de  las  del  indicati- 
vo, que  he  mencionado,  no  habiendo  diferencia  más  que  en  la  terminación  de  la  primera 

Arte  Tarasca,—** 


pci-sona  del  sigular,  que  en  lugar  de  ca  es  ni,  y  en  que  no  hay  terminación  para  la  tercera 
persona  del  singular. 

«  Los  adverbios  propios  de  subjuntivo  son  íAt,  si,  ó  como;  himakangui  cuando;  t«Ai,  así 
como,  de  la  manera  que,  etc. 

n  El  infinitivo  se  marca  con  terminaciones. 

«24.  Ejemplo  de  conjugación. — El  siguiente  ejemplo  aclarará  todo  lo  dicho. 

INDICATIVO  PRESENTE. 

Pa-haca,  yo  llevo,  etc. 

Pa-hacare, 

Pa-hati,  cuya  terminación  suele  mudarse  en  ?k/í;  jm-ndi. 

Pa-hacacuhche. 

Pa-hacah(si. 

Por-haiix. 

«Según  Basalenque,  «la  partícula  de  presente  es  ham,  mas  hay  otras  dos  que  se  le  jun- 
tan con  gala,  .sira  y  singa.  Aquella  dice  jjasirahaca,  })amraha(i,  y  así  en  el  plural.  La  otra 
ákc  pasinga,  pa-sim/arc,  pusindi,  y  así  en  el  plural.  Esta  sirve  también  al  pretérito  imper- 
fecto, mas  no  la  primera.» 

PRETÉRITO  IMPERFECTO. 

Pa-hambica,  yo  llevaba.  Pa-liambicacuhche. 

Pa-hamhihcare.  Pa-hambihcahisi. 

Pa-hambihti.  '  Pa-hambihtu: 

OTRO  QUE  INDICA  TIEMPO  MÁS  ANTERIOR. 

Pa-hanga.  Por-hangactihche. 

Pa-hangare.  Pa-hangahtñ. 

Pa-handi.  Pa-handix. 

PRETÉRITO  PERFECTO. 

Por-ca,  yo  llevé,  etc.  Pa-caeuhche. 

Por-care.  Pa-cahtsi. 

P(f-ti.  Pa-tix. 

«Se  considera  como  elegante  la  interposición  de  una  s  en  los  pretéritos,  como  pa-»-ca, 
en  lugar  de  pa-ca:  en  el  pluscuamperfecto,  2>««piAca,  por  paphica,  etc. 

PLUSCUAMPERFECTO. 

Por-^hca,  yo  había  llevado,  etc.  Pa-pihcacuhche. 

Pa-pihcare.  Pa-pihcalúsi. 

Pa-pihii.  Pa-pihtix. 

FUTURO  IMPERFECTO. 

Pa-uaea,  yo  veré,  etc.  Pa-uacaciihchc. 

Pa-uacare.  Pa-uacahlsL 

Pa-uati.  Pa-wxiix. 


IMPERATIVO. 

Pa-pa,  lleve  yo,  etc.  Pa-^aeuhche. 

Pa.  Pa-he. 

Pa-ue.  Pa-uex. 

«Para  vedar  con  el  imperativo  se  usa  el  adverbio  has,  no;  pero  con  los  otros  modos  se 
acostumbra  no,  que  significa  couio  en  castellano. 

SUBJUNTIYO. 

PRETÉRITO  IMPERFECTO. 

Pa-piringa,  yo  llevara,  etc.  Pa-pirmgacuhche. 

Pa-piringai-e.  Pa-piringahisi. 

Pa-pirindi.  Pa-pirindix. 

EL  MISMO  CON  UN  ADVERBIO. 

Iki-ni-pa-piringa,  si  yo  llevara,  etc.  lhi-cuhchc-pa-p¡iringa. 

Ihi-rc-pa-piringa.  Ihi-htsi-pa-piringa. 

Iki-pa-piringa.  Iki-x-pa-piringa. 

INFINITIVO.  PRESENTE. 

Pa-^ii,  llevar. 

PRETÉRITO. 

Pa-iñni,  haber  llevado  ó  habiendo  llevado. 

GERUNDIO. 
Pa-parm,  llevando. 

«25.  Gerundio. — Otra  forma  tiene  el  tarasco  que  puede  traducirse  por  el  gerundio  de 
nuestra  legua,  y  que  explica  Lagunas  con  estas  palabras:  «  Para  decir  estoy  llevando,  etc., 
quedará  formando  si  la  h  de  la  primera  persona  singular  de  indicativo,  en  el  presente,  se 
vuelve  en  a;,  como  íhirehaca,  yo  como;  thirexaca,  estoy  comiendo.  Pero  en  lo  que  requiere 
movimiento  compondráse  de  la  raíz,  ó  primera  posición  del  verbo,  y  de  este  verbo  hammii, 
como  paxaynahaca,  ando  llevando.» 

«26.  Conjugación  del  adverbio  y  otras  partes  de  la  oración. — Al  tratar  del  subjuntivo, 
dije  que  los  adverbios  que  se  componen  con  verbo  reciben  las  terminaciones  que  señalan 
las  personas;  y  vimos  un  ejemplo  con  ild,  adverbio  que  acompaña  el  subjuntivo;  pero  es 
de  advertir,  en  primer  lugar,  que  de  la  misma  manera  se  juntan  también  los  adverbios  con 
los  otros  modos  y  tiempos;  en  segundo,  que  no  sólo  los  adverbios,  sino  también  otras  par- 
tes de  la  oración  tienen  esa  propiedad,  como  la  conjunción  copulativa  ca,  el  pronombre 
relativo,  el  personal,  etc.;  y  por  último,  que  tal  forma  ó  artificio  se  reduce  á  una  descom- 
posición de  la  terminación  del  verbo,  ó  á  una  división  de  ella,  quedando  una  parte  con  el 
verbo  y  pasando  otra  á  juntarse  con  el  adverbio,  excepto  en  la  tercera  persona  del  sin- 
gular. 

«Podremos  observar  y  ampliar  esto  éií  ei  siguiente  ejeniplo  del  presente  de  indicativo. 

Ihi-^i-pa~haca,  si  yo  llevo,  por  iU-pa-hacani,  agregada  ni  á  la  terminación  común  pa- 
ra distinguir,  en  esta  especie  de  conjugación,  la  primera  persona  de  la  tercera  de  singular; 


Iki^'c-pa-hacn,  on  lugar  do  iki-pa-hacarc. 

Jki-^jM-hacu,  por  iki-pa-hacaü,  abreviada  la  terminación  en  el  primer  caso. 

Iki-cuhclie-pa-haca,  por  ihi-pahucacnhche. 

Jki-hlsi-^m-hacd,  por  iki-pahacahtsi. 

Iki-x-pa-haca,  por  ¡ki-pahacntíx,  perdida  ti  en  el  primer  caso. 

«De  esta  manera  resulta  una  conjugación,  con  la  cual  suplen  los  gramáticos  (véase  la 
nota  8)  ios  tiempos  que  fallan  al  subjuntivo  usando  ios  adverbios  correspondientes;  y  aun 
el  optativo  por  medio  de  la  interjección  nondiati,  ojalá;  nondiuü-^ni-pa-pirinya,  ojalá  que 
yo  llevara;  nondiati-re-pa-uaca,  ojalá  que  tú  lleves,  etc.  (10) 

«Sin  embargo  de  lo  dicho,  se  observa  que  los  adverbios  pueden  figurar  también  on  la 
oración  sin  recibir  las  terminaciones  del  verbo;  v.  g.,  con  el  adverbio  thnin^  antes,  diré 
ihuinj)imaca,  yo  antes  llevaré;  y  con  ii/anan,  dcspucs,  papaiíjanan,  lleve  yo  después. 

«No  falta  ejemplo  de  palabra,  como  noehuhca,  en  la  cual  se  intercalan  los  signos  de  las 
personas;  no-rc-chuhca,  no-cuhchc-vhuhca,  etc. 

«27.  Verbos  derivados. — La  voz  pasiva  se  forma  intercalando  en  la  activa  las  partículas 
nga,  me  ó  he,  entre  la  raíz  y  la  terminación;  pn/ioco,  yo  llevo;  ^Jd-n^fa-Ziaca,  yo  soy  llevado. 
Úsase  solamente  cuando  está  el  agente  tácito,  como  en  phampzngahaca,  yo  soy  amado,  sin 
decir  por  quién;  pero  cuando  se  expresa  el  agente  se  usa  el  verbo  activo;  «Juan  me  ama,» 
y  no  «soy  amado  por  Juan.» 

«El  impersonal  es  la  tercera  persona  de  activa- ó  pasiva  do  cada  tiempo. 

«La  partícula  hpera,  indica  reciprocidad,  como  se  ve  en  el  siguiente  ejemplo:  pahaeacuh- 
che,  nosotros  llevamos;  pa-hpera-hacacuhche,  nosotros  nos  llevamos  el  uno  al  otro,  ó  los 
unos  á  los  otros. 

«  Con  hpe  se  expresa  indeterminación  ó  generalidad,  así  es  que  p>a^(i<^(ii  yo  llevo,  tendrá 
lugar  si  expreso  lo  que  llevo,  y  cuando  se  calla,  entonces  diré  pa-hpc-haca,  yo  llevo,  sin 
decir  qué  cosa,  indeterminadamente:  en  otros  términos,  pahaca  sirve  cuando  se  expresa  el 
complemento  del  verbo,  y  pahpchaca,  cuando  está  tácito,  de  modo  que  hpc  es  nota  de  tér- 
mino oculto. 

«  La  parlícula  ua  (ó  hua),  dice  Basalcnque,  « expresa  pluralidad  determinando  á  muchos, 
como  iimuini.  Cu,  significa  uno.»  Esto  quiere  decir  que  hay  partículas  para  significar  número 
plural  ó  singular;  pero  además  el  mismo  autor  enseña  que  hay  otra  partícula  (psc,  la  cual  «es 
más  que  cualquier  plural,  porque  dice  inuKidtd,  como  iafa  dsperi,  ser  padre  de  gran  familia.» 

« Cuando  un  verbo  rige  dativo,  se  anuncia  éste  intercalando  las  partículas  che  ó  ku. 
«También  serán  verbos  dativos,  dice  Lagunas,  los  que  trajeren  esta  interposición  kuarke, 
que  significa  hacerse  la  persona  algo  para  sí;»  pañi,  llevar;  pa-kiiar]ie-ni,  llevarse  la  cosa 
para  sí.  Sin  embargo,  estos  verbos  más  bien  son  reflexivos.  La  partícula  me,  en  los  verijos 
pasivos,  tiene  el  mismo  oficio  que  ku  y  c/icen  los  activos;  ^oju,  llevar;  pan^aní,  ser  llevado; 
pa-Ttio-ngani,  llevarme  alguna  cosa. 

«Si  se  quiere  significar  deseo,  ó  gana  de  hacer  alguna  cosa,  se  intercala  en  el  verbo  la 
partícula  iir/iieh,  ó  nguehcha;  thirc-nguchcha-haca,  tongo  gana  de  comer. 

«Cuando  se  quiere  expresar  reiteración,  ó  repetición  do  la  acción  del  verbo,  se  usa  co- 
munmente la  parlícula  nsla,  como  en  izingarhiiahpcnsta-^ii,  volver  á  despertar:  arhini,  sig- 
nifica decir,  y  de  aquí  viene  arhi-iista-ni,  leer,  esto  es,  «volver  á  decir,»  porque  lo  escrito 
se  supone,  con  razón,  como  cosa  ya  dicha.  Estos  verbos,  según  Basalcnque,  «son  los  que 
sin  pasar  tiempo  están  haciendo  la  obra  simpre;»  pero  prefiero  la  definición  dada  antes,  por 
ser  conforme  á  los  ejemplos  que  trae  Lagunas. 

«La  intercalar  sir'a  da  al  verbo  el  significado  do  tener  costumbre  de  ejercitar  su  acción, 
ó  do  hacerla  á  menudo,  anteponiendo  el  adverbio  is,  así;  is-cara-sira-haea,  así  tengo  cos- 
tumbre do  escribir. 


« Los  verbos  frecuentativos  son  los  que  tienen  duplicada  la  radical,  como  aro-aro-mcni, 
gritar  ó  dar  voces. 

«Ea  ó  ia,  y  á  veces  las  dos  juntas,  sirven  para  formar  verbos  compulsivos,  y  de  consi- 
guiente hacer  activos  los  neutros;  pa?ií,  llevar;  pa-^-ata-ni,  hacer  á  alguno  llevar  algo;  tar- 
heni,  cavar;  iarhe-i-ar-7i{,  hacer  cavar  á  otro. 

«Las  partículas  ca  y  men,  antepuestas,  indican,  la  primera  pregunta,  y  la  segunda  res- 
puesta, sufriendo  el  verbo  en  las  finales  ciertas  alteraciones  que  enseña  la  Gramática,  thi- 
reni,  comer;  fhirehacare,  tú  comes;  ca-rc-thirehaki,  ¿comes  tú?  ad virtiéndose  que,  en  este 
caso,  se  ponen  después  de  ca  los  signos  que  marcan  las  personas,  cuya  forma  hemos  visto 
en  otra  parte:  además  de  oa  hay  otras  partículas  interrogativas,  con  las  cuales  también  se 
altera  la  final  del  verbo,  recibiendo  igualmente  los  signos  de  las  personas. 

«  28.  Otras  relaciones  del  verbo. — Sabemos,  pues,  hasta  aquí,  cómo  expresa  el  verbo 
tarasco  acción,  pasión,  impersonal,  indeterminación,  número  singular  ó  plural,  multitud, 
daño  ó  provecho,  deseo,  repetición,  costumbre,  frecuencia,  compulsión,  pregunta  y  respues- 
ta; pero  está  muy  lejos  do  reducirse  á  estas  relaciones;  hay  muchas  partículas  con  las  cua- 
les se  expresan  tantas  otras,  que  sólo  ama  gramática  prolija  puede  enumerarlas.  Sin  embar- 
go, para  dar  idea  de  la  clase  de  relaciones  que  puede  expresar  el  verbo  tarasco  sin  más  que 
el  agregado  de  partículas,  pondré  algunos  ejemplos. 

« La  partícula  hisi,  es  una  de  varias  que  hay  para  expresar  relación  de  lugar,  é  indica  al- 
tura, así  es  que  de  jjhameni,  doler,  sale  phame-hisi-^ii,  doler  la  cabeza;  de  uaxaeani,  sentar- 
se, uaxaca-htsi-ni,  sentarse  en  un  cerro  ó  lugar  alto. 

«  Ulna,  es  una  de  las  que  indican  relación  de  tiempo,  y  significa  «todo  el  dia,M  como  en 
cara-Mma-iií,  escribir  todo  el  dia. 

«Tsca,  da  á  entender  «volverse  luego  de  un  lugar,»  thirc-tzca-nims'mga,  voy  á  comer  y 
volveré  luego. 

«  Chapan,  significa  «hacer  la  cosa  como  de  burla,»  chana-cJmjmn-decanJiaca,  escribir  co- 
mo de  burla. 

«Ba,  se  aplica  al  camino  ó  cosa  frontera;  liopora-ni,  lavarse  la  frente. 

«  Gue,  se  usa  tratando  del  pecho  y  cosas  huecas. 

«  Tza,  da  á  entender  que  la  acción  del  verbo  se  ejecuta  aprisa  ó  de  repente,  curi-ka-la- 
kere-ni,  quemarse  de  repente. 

«No  faltan  algunas  de  estas  partículas  que  son  sinónimas,  como  chapan  y  bez,  que  signi- 
fican «hacer  la  cosa  de  burla;;>  varias  hay  homónimas,  y  algunas  son  propias  de  los  verbos, 
no  intercaladas,  de  modo  que  nada  significan;  v.  g.,  hiringani,  que  quiere  decir  buscar,  no 
es  pasivo,  aunque  tiene  nga:  en  este  caso  y  en  los  semejantes,  se  agrega  nga  para  formar 
pasiva;  hiringangani,  ser  buscado. 

«29.  Partículas  que  van  no  solo  con  el  verbo. — Algunas  partículas  como  las  que  he  ex- 
plicado, ú  otras  semejantes,  se  usan  con  varias  partes  de  la  oración;  v.  g.,  gnaie,  significa 
lástima  ó  lenidad,  así  es  que  hingate,  quiere  decir  yo  pobrecillo  ó  cuitadillo;  marhi,  expresa 
multitud,  como  en  hangamarhiülcuiripuecha,  multitud  de  personas,  etc. 

«  30.  Verbos  cuyos  primitivos  no  se  usan. — Hay  algunos  verbos  cuyos  primitivos  no  tie- 
nen significado,  no  se  usan;  pero  sí  su  radical,  que  expresa  una  idea  genérica,  acompañada 
de  una  de  las  partículas  que  la  modifican.  Por  ejemplo,  la  radical  aparhc  indica  la  idea  de 
mdar,  tener  calor,  de  donde  debía  salir  aparheni,  con  añadir  la  terminación  de  infinitivo;  pe- 
ro tal  verbo  nada  significa  si  no  s&  le  agrega  una  partícula,  resultando  aparhc-htsi-ni,  tener 
calor  en  la  cabeza,  usando  la  partícula  htsi,  la  cual  ya  sabemos  que  significa  encima;  aparhe- 
htsi-ia-ni,  hacer  á  otro  tener  calor  en  la  cabeza,  pues  ta  sirve  para  formar  compulsivos, 
como  expliqué  ya,  etc.  (11) 

«31.  Verbos  ararii  y  harani. — Es  curioso  observar  que  hay  un  verbo,  arani,  que  nada 


dice  por  sí;  pero  rigiendo  á  olro  significa  lo  que  ól,  puesto  el  regido  en  infinitivo,  y  arani 
en  el  modo  y  tiempo  correspondientes;  v.  g.,  arahaca  lircni,  yo  como  ó  estoy  comiendo. 
Harani,  con  /i,  significa  estar  á  gusto,  y  se  usa  con  infinitivo  \o  mismo  que  arani;  haraliaca 
iirejii,  como  á  gusto  ó  estoy  comiendo  á  gusto. 

«32.  Verbo  sustantivo. — El  verbo  sustantivo  eni,  ser,  es  regular;  de  él  y  un  nombre  se 
forman  muchos  verbos;  vwnis,  sabio;  mimixni,  ser  sabio,  es  decir,  saber.  Por  un  modismo 
propio  de  la  lengua  se  usa  frecuentemente  en  pretérito  perfecto  por  presente. 

«33.  Modismos  del  verdo  tarasco. — Otro  modismo  hay,  y  consiste  en  que  el  verbo  regi- 
do por  relativo  de  segunda  persona  se  pone  en  primera;  «tú  que  me  menosprecias,»  Üiuki- 
reni  amulanscn,  en  lugar  de  nvmtínmcare.  Igualmente  observa  Lagunas  «que  la  tercera  per- 
sona de  ambos  números  del  pronombre  relativo  hace  al  verbo  de  quien  se  rige  de  primera 
persona,  que  ha])ia  de  ser  de  tercera;  v.  g.,  veo  á  Pedro  á  quien  el  maestro  ama,  cxeJtaca 
Pedroni  hiugui  hurhcndahpcri phainpzcahacn,  poT  phampzcaluUi.i)  Y  aun  sin  relativo  se  ve 
una  persona  por  otra;  iki  Pedro  thircnaca,  cuando  Pedro  come,  debiendo  ser  Vdrmali:  esto 
es  común  con  el  adverbio  nokro. 

«También  se  ven  casos  en  que  el  verbo  no  concuerda  en  número  con  el  nominativo; 
huchaxsini  liurcndahaca,  nosotros  le  enseño,  literalmente. 

«34.  CoNSTRUccio.v  DEL  PRONOMBRE  CON  EL  VERBO. — Cuando  cl  complemcuto  del  verbo  es 
el  pronombre,  se  junta  éste  con  el  verbo,  como  afijo,  poniendo  primero  el  agente,  luego  el 
paciente  abreviado  y  después  cl  verbo;  v.  g.,  kildniphampzcahaca,  yo  te  amo,  de  hi,  yo;  Idni, 
contracción,  de  ihmgmni  (mudada  la  g  en  k,  por  figura  de  dicción  muy  común  en  tarasco, 
como  dije  en  olro  lugar)  y  phampzcahaca,  amo. 

«También  puedo  decirse  pleonáslicamente  hikinlphamzcahaca  iimnguini,  «yo  te  amo  á 
tí.»  Sin  embargo,  el  P.  Lagunas  dice: « de  primeras  y  segundas  personas  á  terceras  de  sin- 
gular y  plural  siempre  se  interpone  el  verbo;»  hiphapmzcahacaimani,  yo  amo  á  quel,  aun- 
que Basalenque  traduce  la  misma  oración  por  hihiniphampzcahaca. 

«35.  Verbos  irregulares. — Diré  por  conclusión,  respecto  al  verbo  tarasco,  que  hay  mu- 
chos irregulares. 

«36.  Adverbio. — Pueden  suplirse  algunos  adverbios  con  las  partículas  componentes,  de 
que  ya  tenemos  conocimiento,  principalmente  las  que  expresan  lugar;  v.  g.,  la  partícula 
htsi,  significa  encima,  ó  en  lo  alto;  chu  ó  (zu,  abajo;  arhi,  de  alto  á  bajo,  etc. 

«No  por  eso  faltan  verdaderos  adverbios;  antes  bien  abundan,  y  de  ellos  daré  algunos 
ejemplos: 

Ixu,  aquí. 

Himini,  ahí  donde  estás. 

Hima,  allá  donde  está  aquel. 

Nahcani,  ¿cuándo? 

Iki,  sí,  como. 

Htmahcangui,  cuando. 

Iski,  así  como. 

Hco,  solamente. 

Zez,  bien. 

Ko,  no. 

Zanihco,  poco. 

Can,  mucho. 

Chirhemba^,  mediailamenlG. 

Mario,  juntamente. 

Thuin,  antes. 

lyanan,  después. 


Is,  asf, 

Chemendo,  camendo,  cheJmamendo,  muy  mucho. 
lyatihe  6  iyati,  helo  aquí. 

k37.  Preposiciones. — Tan  raras  son  las  palabras  equivalentes  á  nuestras  preposiciones, 
que  yo  me  inclino  á  creer  que  no  hay  propiamente  sino  una,  himbo,  de  la  cual  ya  tenemos 
conocimiento  (12).  Empero  las  partículas  componentes  ó  interposiciones,  como  las  llama  La- 
gunas, hacen  su  oficio,  no  porque  esas  partículas  sean  literalmente  preposiciones,  sino  por- 
que su  sentido  incluye  ó  encierra  las  relaciones  que  nosotros  expresamos  con  aquella  parte 
de  la  oración;  v.  g.,  la  partícula  ngueh,  significa  lo  que  nosotros  decimos  en  las  palabras 
«tener  gana  de  algo,»  en  que  va  la  preposición  de;  la  partícula  me,  de  verbo  dativo  pasivo, 
significa  lo  que  nuestra  preposición  para,  y  así  sucede  con  las  demás:  observémoslo  en  los 
siguientes  ejemplos,  donde  marcaré  la  partícula  tarasca  y  la  preposición  nuestra  que  inclu- 
ye, explicando  el  sentido  completo  de  alguna  partícula  que  no  conozca  el  lector. 

Pa-hpera-hacacuhche,  nos  llevamos  los  unos  á  los  otros. 

Pa-me-7igahaca  curhida,  llevar  pan  jMra  mí. 

Hiihire-ngueh-haca,  tengo  gana  de  comer. 

Uaxa-htsi-cani,  sentarse  en  una  altura. 

TJanapa-curJd-ni,  cruzarse  una  cosa  con  otra,  pues  curhi  significa  «uno  con  otro.» 

Kira-kuata-ni,  poner  cosas  redondas  en  el  suelo,  pues  Iciíata  significa  «en  el  suelo.» 

lúra-hísi-siiani,  poner  cosas  redondas  encima  de  algo. 

«Las  terminaciones  de  colectivo ncZo,  ro,  y  acaso  las  demás,  significan  propiamente  «don- 
de abunda  algo,»  ó  « en  donde  hay  algo;»  pero  también  sirven  para  expresar  la  preposi- 
ción en. 

«38.  Conjunción. — No  hay  cosa  notable  que  decir  respecto  á  la  conjunción,  si  no  es  que 
la  partícula  ca,  interrogativa,  de  que  traté  en  el  verbo,  es  también  la  copulativa  y,  teniendo 
siempre  la  propiedad,  aun  como  conjunción,  de  que  el  verbo  que  la  sigue  altera  su  termi- 
nación, conforme  á  las  reglas  de  la  gramática;  v.  g.,  yo  como  y  llevo,  thirehaca  ca  iisimahaki, 
en  lugar  de  iisímahaca,  cuyo  uso  acaso  tenga  por  causa  la  eufonía,  tratándose  de  evitar  la 
repetición  de  ca  tres  veces. 

«39.  Ejemplo  de  la  oración  dominical. — Hé  aquí  el  Padre  nuestro  en  lengua  tarasca: 


Taia 

huchaeueri 

thukirehaca 

avándai'o 

Padre 

nuestro 

tú  que  estás 

cielo  en 

santo 

arikeue 

thucheueti 

hacangurilcua 

santo 

sea  dicho 

tu 

nombre 

uuehisini 

andarenoni 

thucheueti 

irechekua 

háganos 

llegar 

tu 

reino 

ukeue 

thucheueii 

ueliua, 

iskíre 

sea  hecha 

tu 

voluntad, 

así  como 

avándaro 

umengahaca 

islu 

mnengaue 

cielo  en 

eres  hecha 

así 

sea  hecha 

mí 

echerendo. 

Huchaeueri. 

curinda 

aquí 

tierra  jen. 

Nuestro 

pan 

anganaripákua  - 

iiistcuhtsini 

iya 

canhtsini 

cuotidiano 

danos 

hoy 

y  á  nos 

uehpouachetsnsta 

huchaeueri 

haizingakuareta 

iski 

perdona 

nuestras 

deuda 

asi  como 

hucha 

uehpouacuhantsiahaca 

huchaeueri 

hatsingakuaecheni 

nosotros 

perdono 

nuestros 

deudores 

XVI 


ca 

haslsini 

kruhtatzemani 

Icrunguiahperakua 

y 

no  nos 

dejes  proseguir 

tentación 

'«160. 

JüuahjjrnMaMni 

caru 

casingurita. 

en. 

Líbranos 

también 

nial 

h'nnho. 
de. 

«40.  AxÁMPis. — Tata:  sustantivo. 

«JIucItitcHcri:  pronombre  de  plural  de  la  primera  persona  en  genitivo. 

«  Thukinrhaka:  para  analizar  esta  palabra  leamos  Ihuldre-c-alca^  y  veremos  que  í/iw/a  es 
el  relativo  de  segunda  persona  formado  de  (hu,  tú,  y  la  terminación  Id;  e  la  raíz  del  verbo 
sustantivo  cni,  ser  ó  estar,  la  cual  con  la  terminación  hacare,  e.xpresa  la  segunda  persona 
del  singular  de  presente  do  indicativo:  esa  terminación  hacare  la  vemos  descompuesta;  re  va 
con  el  relativo  y  haca  con  el  verbo,  pues  tal  es  la  forma  de  la  lengua,  en  estos  casos,  según 
lo  explicado  en  el  párrafo  26.  En  la  composición  se  pierde  una  c,  grafía  cuphonia¡. 

Avándaro:  avanda,  significa  cielo;  ro  es  una  de  las  terminaciones  de  colectivo  que  tam- 
bién se  traduce  por  la  preposición  en. 

«Árilieuc:  arieiie,  tercera  persona  del  singular  de  imperativo  del  verbo  arini  ó  arani,  co- 
mo lo  demuestra  la  terminación  ue;  la  partícula  intercalar  he,  es  una  de  las  formas  del 
pasivo. 

« Thucheudi:  significa  tuyo,  tú  ó  de  tí,  pues  es  genitivo  del  pronombre  de  la  segunda  per- 
sona del  singular. 

u Hacangiirihua:  verbal  de  los  que  terminan  en  kiia,  del  verbo  hacangurirani,  nombrar. 

«  Uuchtsini:  uni,  es  hacer,  y  nue  la  tercera  persona  del  singular  de  imperativo;  JUsini  el 
pronombre  nos:  el  verbo  está  en  tercera  persona,  y  no  en  segunda,  por  uno  de  los  modis- 
mos explicados  en  el  párrafo  33. 

«Andarenoni:  esto  es  uno  de  aquellos  verbos  cuyo  simple  ó  primitivo  no  se  usa,  explica- 
dos en  el  párrafo  30:  la  radical  a7ida  tiene  el  significado  de  llegar;  re  es  una  partícula  que 
quiere  decir  Ikyar  ó  apartar,  según  el  verbo  con  que  se  junta,  así  es  que  aquí  indica  lo 
primero;  no  es  olra  partícula,  la  cual  significa  que  la  acción  del  verbo  permanece,  queda, 
de  manera  que  la  idea  y  traducción  literal  de  andarenoni,  es  «llegar  y  quedar.» 

K  Thuchcueti;  pronombre  explicado  ya. 

«Ircchehia:  verbal  en  kua. 

«  UJicue:  une,  tercera  persona  del  singular  de  imperativo  del  verbo  itnt,  hacer;  he,  uno  de 
los  signos  de  la  voz  pasiva. 

« Thucheüeti:  pronombre  explicado. 

«  Uckua:  sustantivo. 

«Mire:  iski,  adverbio;  re  es  parte  de  la  terminación  del  verbo  siguiente,  la  cual  va  con 
el  adverbio  según  la  forma  ya  explicada,  y  no  obstante  haber  entre  el  verbo  y  el  adverbio 
otra  palabra. 

«Avándaro:  se  explicó  ya. 

Umengahaca:  uhacai-e  es  segunda  persona  del  singular  del  presente  de  indicativo  del  ver- 
bo uni,  hacer,  pues  aunque  aquí  sólo  se  ve  la  terminación  hacxi,  ya  vimos  re  con  el  adver- 
bio; me  y  nga,  son  partículas  de  pasivo,  de  modo  que,,  según  este  ejemplo,  pueden  usai-se 
dos  de  un  significado.  El  verbo  debia  estar  en  tercera  persona;  pero  se  usa  la  segunda  por 
uno  de  los  modismos  explicados  en  el  párrafo  33. 

«Istu:  adverbio. 

«  Umcngaue:  une,  tercera  persona  del  singular  de  imperativo,  de  uní,  hacer;  nic  y  nga,  par- 
tículas de  la  voz  pasiva. 

«Ixiu  adverbio. 


« Ucherendo:  echere,  signiñca  tierra;  ndo,  es  una  de  las  terminaciones  de  colectivo  con  que 
también  se  expresa  la  preposición  en. 

t(  Huehaeueri:  pronombre  explicado  ya. 

«  Curinda:  sustantivo. 

K Ánganaripakua:  adjetivo  verbal. 

« Instcuhtsini:  instni  es  el  verbo  dar,  que  aquí  va  sin  ninguna  terminación  por  ser  segun- 
da persona  del  imperativo;  cu,  signo  de  dativo,  en  cuyo  caso  está  el  pronombre  nos  expre- 
sado por  el  afijo  htsini. 

«lya:  sustantivo. 

«  Canhísini:  ca,  es  la  conjunción  y;  iihtsini,  el  afijo  nos. 

«  Uehpouacheisnsta:  uehpouatsnsiani,  perdonar;  pero  en  el  presente  caso  no  lleva  el  verbo 
ninguna  terminación  por  ser  segunda  persona  del  singular  de  imperativo;  che,  partícula  de 
dativo,  en  cuyo  caso  está  el  pronombre  anterior  nos. 

«Huehaeueri:  pronombre  explicado  antes. 

« Haiz'mgahuareta:  sustantivo  en  singular,  pues  aunque  debia  estar  en  plural,  no  se  halla 
en  este  número  por  carecer  de  él  los  inanimados. 

«Iski:  adverbio. 

«Hucha:  pronombre  de  la  primera  persona  de  plural  en  nominativo. 

«  Uehpouaeuhuan(s)isiahaca:  iiehpouaisnslahaca,  primera  persona'de  singular  del  presente 
de  indicativo  del  verbo  uehpouatsnsiani,  perdonar;  cu,  partícula  de  dativo,  en  cuyo  caso  es- 
tá el  pronombre  siguiente:  este  verbo  debia  estar  en  plural;  pero  se  ve  en  singular  por  uno 
de  los  modismos  explicados  en  el  párrafo  33. 

«  Huehaeueri:  pronombre  del  plural  de  la  primera  persona,  en  dativo,  cuyo  caso  va  mar- 
cado con  la  terminación  y  la  partícula  cu  del  verbo  anterior. 

« Haisingakuaechani:  sustantivo  en  plural,  marcado  el  número  por  la  terminación  echa; 
ni  es  la  terminación  de  dativo,  concordando  con  el  pronombre  anterior. 

<í  Ca:  conjunción. 

«Hasisini:  has,  negación  de  imperativo;  isini,  el  afijo  nos. 

«  Teruhtaizemani:  ieruhizemani,  proseguir;  ia,  el  signo  de  compulsión,  de  modo  que  el  ver- 
bo literalmente  lo  que  significa  es  «hacer  proseguir.» 

(( Terungutahperakua:  sustantivo  verbal  en  kuxí. 

«Himbo:  preposición  de  efectivo. 

« Euahpenisfatsini:  la  falta  de  terminación  indica  que  este  verbo  es  segunda  persona  del 
singular  de  imperativo,  de  euahpcrüslani,  librar  ó  redimir;  isini,  es  el  afijo  nos. 

«  Caru:  adverbio. 

«  Casingurila:  verbal  en  ia. 

«Himbo:  preposición. 


Arte   Tarasca.- 


nsroT  JLS. 


't(l)  Pongo  la  ch  en  el  alfabeto  tarasco,  aunque  no  lo  hacen  ni  Lagunas  ni  Basalenque, 
porque  se  encuentra  en  muchas  palabras,  y  lo  mismo  digo  respecto  á  las  letras  kh,  th,  ts  y 
tz;  V.  g.;  ches,  corteza;  khuabachu,  liebre;  thepani,  vegm-^tsicani,  amasar;  ízilimps,  codicioso:  la 
rh  la  explica  Lagunas  en  la  página  73  del  Arte,  y  la  2'>h  se  ve  en  su  Alfabeto  (pág.  1),  cuj-^as 
letras  omite  Basalenque  (pág.  1).  No  pongo  la  q  porque  la  k  la  suple,  ni  tampoco  la  v,  por- 
que aunque  se  ve  en  muchas  palabras.  Lagunas  dice  (pág.  11)  que  siempre  es  vocal.  En 
lo  demás  sigo  generalmente  la  ortografía  de  este  autor,  y  no  la  de  Gilborti  y  Basalenque. 

«(2)  Basalenque  da  ablativo  á  la  declinación  de  los  nombres  de  seres  racionales  (pág.  8), 
mediante  la  partícula  himbo,  lo  que  es  impropio.  En  primer  lugar,  himbo  es  una  partícula 
separada  y  no  una  desinencia,  por  lo  cual  no  puede  entrar  en  la  declinación.  En  segundo 
lugar,  siendo  una  palabra  separada,  y  yendo  sobre  la  terminación  ni  de  acusativo  ó  dativo, 
es  claro  que  rige  estos  dos  casos,  y  en  efecto,  se  dice  angelni  himbo,  Pedroni  himbo,  etc. 
Que  en  esta  forma  se  traduzca  himbo  por  alguna  de  nuestras  preposiciones  de  ablativo, 
tiene  dos  contestaciones;  la  una,  que  también  algunas  de  esas  preposiciones,  en  castellano, 
pueden  regir  acusativo,  como  sucede  con  j^or,  que  es  la  traducción  que  da  Basalenque  por 
lo  común  á  himbo;  y  luego  que,  como  observa  Lagunas  (pág.  107):  «lo  que  no  es  natural 
en  su  lengua  queremos  regularles  según  la  nuestra.»  El  mismo  Basalenque  no  menciona 
para  nada  el  efectivo,  incluyéndole  en  el*ablativo  (pág.  75),  sobre  lo  cual  diré  que,  aunque 
el  efectivo  viene  á  expresar  relaciones  que  se  marcan  con  el  ablativo,  no  lo  hace  sino  con  al- 
gunas especiales,  y  solamente  tratándose  de  seres  irracionales,  por  lo  cual  merece  un  nom- 
bre también  especial,  como  el  que  le  han  dado  Lagunas  y  Gilberti.  Seria  un  error  creer  que 
no  puede  haber  más  casos  que  los  que  tiene  el  latin,  pues  tantos  pueden  ser  cuantas  sean 
las  relaciones  de  nuestras  ideas;  y  una  prueba  de  ello  la  encontramos  en  el  sánscrito  que 
tiene  ocho  casos.  Tampoco  es  propio  decir,  como  lo  hacen  algunos  autores,  que  no  hay 
caso  donde  no  hay  declinación,  pues  los  casos  son  las  relaciones  del  nombre,  que  en  ningu- 
na lengua  faltan  ni  pueden  faltar,  y  la  declinación  no  es  más  que  uno  de  los  medios  de  ex- 
presar el  caso. 

«(3)  Véase  en  el  totonaco  y  el  mexicano  cómo  esta  clase  de  excepciones,  ó  es  introduc- 
ción de  los  españoles,  ó  tiene  por  origen  el  que  aquellos  pueblos  creían  animadas  algunas 
cosas  que  no  lo  son.  Según  Basalenque,  no  hay  más  que  cinco  nombres  de  inanimados  que 
usan  plural. 

«(4)  Respecto  á  la  omisión  que  hago  del  optativo,  véase  la  nota  8. 


« No  admito  los  participios  de  presente  y  de  pretérito,  pues  para  mi  no  son  sino  adjeti- 
vos verbales,  como  expliqué  en  su  lugar,  y  aun  el  P.  Lagunas  les  da  esc  nombre  repelidas 
veces.  El  mismo  autor  y  Basalenque  dicen,  que  el  participio  de  futuro  no  es  otra  cosa  que 
el  futuro  de  indicativo.  Respecto  á  supinos,  el  último  autor  confiesa  (pág.  34),  qu»  «no  tie- 
ne esta  \cngixa.  propiamente  supinos,»  por  lo  cual  no  los  pongo  ni  debo  poner  en  la  conju- 
gación. En  cuanto  á  gerundios  no  hay  sino  el  que  corresponde  al  nuestro  en  Jo:  el  que 
traen  los  autores,  correspondiente  al  latino  en  di,  -es  una  oración  formada  del  verbal  en 
kuarho  y  del  verbo  ser;  v.  g.,  pakhuaro  ctti,  «lugar  ó  tiempo  es  de  llevar:»  el  que  quieren 
hacer  equivaler  al  latino  en  dum,  es  una  oración  formada  del  verbo  regente  y  del  regido, 
en  infinitivo,  como  nimhaca  pañi,  voy  á  llevar.  Lo  que  Basalenque  (pág.  61,  núm.  6)  llama 
participio,  se  puede  más  bien  traducir  por  gerundio,  aunque  no  sea  propio,  y  lo  explico  en 
su  lugar,  con  las  mismas  palabras  del  P.  Lagunas. 

n(5)  Basalenque  y  Lagunas  sólo  ponen  un  pretérito  imperfecto;  pero  este  último  le  da 
dos  terminaciones  y  dos  significados,  y  aun  explica  (pág.  14  del  Arte)  que  la  segunda  ter- 
minación «denota  más  tiempo:»  está,  pues,  bien  claro  que  hay  dos  imperfectos,  ó  si  se  quie- 
re, al  segundo  puede  dársele  otro  nombre. 

«(G)  Según  Lagunas  y  Basalenque,  también  hay  futuro  perfecto;  pero  no  es  exacto,  pues 
el  que  ponen  como  tal  no  es  más  que  un  supletorio  formado  del  futuro  imperfecto  y  del 
adverbio  ihuuin,  que  significa  antes. 

«(7)  Lagunas  y  Basalenque  dan  dos  tiempos  al  imperativo;  pero  el  segundo  no  debe  re- 
putarse como  tal,  pues  es  un  compuesto  del  primer  tiempo  y  el  adverbio  iyanan,  después. 

«(8)  Cualquiera  que,  sin  antecedentes,  lea  el  ejemplo  de  conjugación  que  trae  Lagunas 
y  Basalenque,  creerá  que  el  subjuntivo  tiene  sus  tiempos  completos,  porque  se  nota  en  ellos 
cierto  artificio  que  puede  creerse  peculiar  de  subjuntivo,  y  consiste  principalmente  en  que 
el  adverbio  que  le  acompaña  recibe  las  terminaciones  que  marcan  las  personas.  Sin  em- 
bargo, es  fácil  convencerse  de  que  esto  es  inexacto  si  se  reflexiona:  primero,  que  las  ter- 
minaciones do  los  tiempos  de  subjuntivo  (excepto  el  pretérito  imperfecto)  son  las  mismas 
que  las  del  indicativo,  sin  más  que  estar  dcscompucslas  de  la  manera  que  explicaré  en  su 
lugar:  segundo,  que  esa  descomposición  ó  artificio,  no  es  una  forma  peculiar  del  subjuntivo, 
sino  de  todos  los  adverbios,  y  aun  de  otras  partes  de  la  oración,  resultando  que  tanta  ra- 
zón hay  para  conceder  subjuntivo  como  otros  tantos  modos  cuantos  se  pueden  expresar 
con  todos  los  adverljios  y  demás  palabras  que  tienen  la  misma  propiedad,  lo  cual  luego  se 
conoce  que  es  impropio. 

«Él  pretérito  imperfecto  sí  lo  tiene  el  subjuntivo,  porque  posee  para  ello  una  terminación 
propia  7J)Vi)i(7(r,  por  lo  cual  el  P.  Lagunas  (y  es  la  ftiejor  prueba  de  lo  dicho)  confiesa  que 
«el  subjuntivo  tiene  un  ti»mpo  que  es  pretérito  imperfecto;  los  demás  tiempos  se  xuurpan 
del  indicativo»  (pág.  21  del  Arte),  y  lo  mismo  viene  á  decir  Basalenque  (pág.  28). 

«Por  razones  iguales  no  admito  el  optativo,  pues  su  pretérito  imperfecto  está  suplido  con 
la  interjección  nondiati,  ojalá,  y  la  terminación  de  subjuntivo  piringa;  y  los  otros  tiempos 
también  con  7iond¡ai¡,  y  las  terminaciones  de  indicativo.  Basalenque  confiesa  que  «este  mo- 
do optativo  y  subjuntivo  son  una  misma  cosa  en  los  tiempos,  sólo  se  diferencia  en  las  par- 
tículas.» Si  el  agregado  de  un  adverbio  ú  otra  palabra  fuera  bastante  para  formar  modos, 
entonces  el  tarasco  y  todas  las  lenguas  tendrían  no  sólo  optativo  sino  vetativo,  afirmativo, 
etc.,  con  sólo  el  agregado  de  una  palabra  que  expresara  esos  conceptos. 

(9)  El  futuro  que  pone  Lagunas  le  omito,  porque  él  mismo  confiesa  que  «es  compuesto 
de  circunloquios  y  no  «propio»  (pág.  37  del  Arte).  Lo  mismo  puede  verse  examinando  á 
Basalenque  (pág.  32). 

«(10)  Para  que  se  conozca  mejor  lo  dicho  en  la  nota  8,  sobre  la  inexactitud  de  conceder 
todos  los  timpos  al  subjuntivo,  y  de  suponer  optativo,  obsérvese  que  ni  con  ios  adverbios 


de  subjuntivo,  ni  con  nondiati,  puede  resultar  propia  y  literal  traducción:  cuando  con  el 
presente  de  indicativo  digo  iJdcuhchepahaca  ó  iki  pahacacuhche,  no  se  puede  ti'aducir  pro- 
piamente «como  nosotros  amamos,»  sino  «como  nosotros  amamos,»  y  lo  mismo  respectiva- 
mente en  los  demás  casos;  así  es  que  nondiatíre-paiiaca,  que  pongo  como  ejemplo  de  op- 
tativo, tiene  por  verdadera  traducción  ct ojalá  tú  llevarás,»  y  no  «ojalá  que  tú  lleves.» 

«(11)  A  esto  se  reduce,  en  mi  concepto,  lo  que  según  los  autores  es  una  de  las  principa- 
les dificultades  del  tarasco.  El  diccionario  del  P.  Lagunas  casi  se  contrae  á  explicar  el  sig- 
nificado de  esta  especie  de  verbos,  y  Gilberti  los  pone  por  separado.  Respecto  al  nombre  de 
«preposiciones  verbales,»  que  Lagunas  y  Basalenque  dan  á  las  radicales,  vóase  la  nota  si- 
guiente. 

«(12)  Según  Basalenque  (pág.  69),  «se  hallan  en  el  Vocabulario  todas  las  preposiciones 
necesarias,»  mientras  que  Lagunas  (pág.  96  del  Dic.)  asienta  que  el  tarasco  carece  de  ellas: 
ni  una  ni  otra  aserción  me  parecen  exactas. 

«Que  hay  iodos  las  preposiciones,  se  contradice  con  observar  que  la  preposición  a  no 
tiene  traducción  si  no  se  la  considera  incluida  en  alguna  partícula  componente;  que  anic 
está  inclusa  en  verbos,  como  andangaricuhpeni,  estar  ante  algunos;  que  hingun,  es  el  ad- 
verbio ó  conjunción  también,  y  no  la  preposición  eo7i;  que  desde,  no  tiene  traducción  nin- 
guna en  el  diccionario;  que  el  adverbio  iski,  así  como,  suple  á  según;  que  pexahcani  no  es 
propiamente  la  preposición  tras,  sino  el  adverbio  detrás:  lo  mismo  creo  que  resultarla 
con  las  otras  palabras  que  pasan  por  preposiciones,  bien  analizadas,  y  bien  conocido  su 
origen. 

«Respecto  á  lo  que  dice  Lagunas,  no  hay  más  que  hacer  sino  refutarle  con  él  mismo, 
pues  en  la  página  2  del  Diccionario  opina,  no  que  absolutamente  deje  de  haber  preposicio- 
nes, sino  que  «en  esta  lengua  hay  muy  pocas  6  casi  «ningunas,»  y  en  la  página  102  del  Arte 
confiesa  que  himbo  es  preposición  causal  de  acusativo. 

«Los  mismos  gramáticos  llaman  «preposiciones  verbales»  á  las  radicales  de  ciertos  ver- 
bos (que  expliqué  en  el  §.  30),  comparándolas  con  las  compuestas  del  latin  a7i,  com,  etc., 
lo  cual  es  tan  inexacto,  como  que  la  radical  de  los  verbos  tarascos  expresa  la  idea  genérica, 
modificada  por  las  partículas,  mientras  que  las  preposiciones  compuestas  del  latinf  cas- 
tellano y  otras  lenguas,  sirven  para  indicar  una  modificación  del  verbo,  e»  decir,  lo  con- 
trario. 


COMPARACIÓN    DEL    TARASCO    CON    EL    MEXICANO 
Y    SUS    AFINES. 


«1.  En^l  tít.  1?  de  la  presente  obra,  1*  edición,  al  tratar  del  Tarasco  y  hablando  del  rei- 
no de  Michoacan  dije: 

<fSe  ignora  el  origen  de  sus  habitantes,  sobre  cuyo  punto  el  P.  Acosta  en  su  Historia  de 
Indias,  cuenta  una  fábula  insulsa  tomada,  sin  duda,  del  P.  Duran  (Historia  de  México,  MS.), 
la  cual  ha  refutado  satisfactoriamente  Calivijero.  Dice  Acosta,  que  viniendo  los  mexicanos 
hacia  el  valle  de  México,  parte  de  ellos  tuvieron  un  motivo  de  enojo  con  los  otros,  por  lo 
cual  no  sólo  dejaron  de  seguirlos,  sino  que  ¡  aún  adoptaron  idioma  diferente  que  fué  el  ta- 
rasco !  El  P.  La-Rea,  en  su  Crónica,  aunque  no  hace  mérito  de  esa  fábula,  también  cree 
que  los  pobladores  de  Michoacan  fueron  mexicanos;  pero  de  todos  modos  esto  es  falso, 
pues  la  diferencia  que  hay  entre  el  tarasco  y  el  mexicano  demuestra  que  los  hombres  que 
hablan  esas  lenguas  son  de  nación  diferente.  Este  es  uno  de  los  casos  en  que  la  filología 
puede  con  seguridad  ilustrar  la  historia." 

«La  publicación  deia  obra  del  P.  Duran  intitulada:  «Historia  de  las  Indias  de  Nueva  Es- 
paña» (Méx.,  1867),  ha  confirmado  mis  sospechas  respecto  á  ser  él  de  quien  tomó  Acosta 
la  noticia  sobro  el  origen  de  los  tarascos.  Hé  aquí  lo  que  textualmente  refiere  Duran: 

«Es  de  saber  que  los  mexicanos,  los  que  agora  son  Tarascos  y  avitan  la  provincia  de 
Mechoacan,  y  los  de  la  provincia  de  Malinalco,  todos  eran  de  una  congregación  ó  parciali- 
dad y  parientes  y  salieron  de  aquella  sétima  cueva  debajo  del  amparo  de  un  dios  que  los 
guiaba  y  todos  hablaban  una  lengua:  llegados  á  aquel  lugar  de  Pazcuaro,  viéndole  tan  apa- 
cible y  alegre,  consultaron  á  su  dios  los  sacerdotes  y  pidiéronle,  que  si  no  era  aquel  el  lu- 
gar que  les  tenia  prometido  y  auian  de  fuerga  pasar  adelante,  que  al  menos  tuviese  por  bien 
de  que  aquella  provincia  quedase  poblada:  el  dios  Vuitzilopochtli  respondió  á  sus  sacerdo- 
tes, en  sueños,  quel  era  contento  de  hacer  lo  que  le  rogaban,  y  que  el  modo  seria  que  to- 
dos los  que  entrasen  en  una  laguna  grande  que  en  aquel  lugar  ay  á  se  lavar,  como  ellos  lo 
tienen  de  uso  y  costumbre,  así  hombres  como  mujeres,  que  después  de  entrados  se  diese 
aviso  á  los  que  afuera  quedasen,  que  les  hurtasen  la  ropa,  así  á  ellos  como  á  ellas,  y  sin 
que  lo  sintiesen  algasen  el  real  y  se  fuesen  con  ella  y  los  dejasen  desnudos.  Los  mexicanos 
obedeciendo  el  mandato  de  su  dios,  estando  los  de  la  laguna  embebecidos  en  el  contento  del 
agua,  sin  ningún  detenimiento  al5aron  el  real  y  partieron  de  allí,  tomando  la  vía  que  su 
dios  les  señaló.  Después  de  auerse  lavado  con  mucho  contento  los  questauan  en  la  laguna. 


salieron  de  ella  y  buscando  su  ropa  para  cubrirse  no  la  aliaron,  y  entendiendo  ser  burla 
que  los  demás  les  hacían,  vinieron  al  real  donde  auian  dejado  la  demás  gente  y  aliáronlo 
solo  y  sin  persona  que  les  dijese  hacia  qu6  parle  auian  tomado  la  via;  y  viéndose  asf  desnudos 
y  desamparados  y  sin  saber  adonde  ir,  determinaron  de  quedarse  alli  y  poblar  aquella  tie- 
rra, y  cuentan  los  que  dan  esta  relación,  que  como  quedaron  desnudos  en  cueros,  así  ellos 
como  ellas,  y  lo  estuvieron  mucho  tiempo,  que  de  allí  vinieron  á  perder  la  vergüenfa  y 
traer  descubiertas  sus  partes  impúdicas  y  á  no  usar  bragueros  ni  mantas  los  de  aquella  na- 
ción, sino  unas  camisas  largas  hasta  el  suelo,  como  lobas  judaicas,  el  cual  traje  yo  lo  al- 
cancé y  hoy  dia  entiendo  se  usa  entre  los  ma^eguales 

«Dividida  la  nación  mexicana  en  tres  partes,  la  una  quedó  en  Mcchoacan  y  pobló  aque- 
lla provincia,  inventando  lengua  particular  para  no  ser  tenidos  ni  conocidos  por  mexica- 
nos, agraviados  de  la  injuria  que  se  les  auia  hecho  en  dejallos;  y  la  otra  parte,  quedando 
en  Malinako.» 

«Esta  fábula  de  Duran  ha  sido  literal  ó  sustancialmente  admitida  por  los  escritores  sub- 
secuentes, excepto  Clavijero,  pues  se  conforman  en  creer  que  los  tarascos  son  de  origen 
mexicano.  Consúltese  Acosta,  HUloria  de  Indias;  García,  Orír/cn  de  los  Indios;  La-Rea, 
Crónica  de  Michoacan;  Beaumont,  Crónica  de  Michoacan;  Payno,  Uisloria  de  Michoacan. 

«Por  mi  parte,  intentaré  demostrar  aquí  que  los  mexicanos  no  pudieron  haber  ínrentodo 
por  simple  enojo  ó  capricho  (como  dice  Duran)  un  idioma  como  el  Tarasco,  tan  distinto  al 
suyo:  la  filología  no  admite  esta  clase  de  invenciones,  de  la  manera  que  se  pued»<inventar 
un  dístico  ó  una  cuarteta,  porque  las  lenguas  nacen  esporúáneainente,  y  no  por  medio  de  un 
convenio  premeditado. 

«2.  Antes  de  comparar  filológicamente  el  mexicano  y  el  tarasco,  voy  á  hacer  un  paralelo 
entre  ellos,  aunque  muy  breve,  bajo  el  punto  de  vista  literario,  por  cuyo  paralelo  comen- 
zarán ya  á  percibirse  las  diferencias  que  hay  entre  esas  dos  lenguas. 

«El .mexicano  es  más  rico  en  terminaciones  que  el  tarasco,  y  más  abundante  en  nombres 
derivados. 

«El  tarasco  no  sabe  distinguir  como  el  mexicano  la  categoría  de  las  personas;  no  tiene 
como  este  idioma  formas  para  expresar  respeto,  reverencia. 

«El  mexicano  tenia  una  prosodia  bastante  perfecta  supuesto  que  pudo  expresar  la  poesía; 
no  se  sabe  que  los  tarascos  conocieran  este  sublime  arte,  si  no  es  en  época  posterior,  á  imi- 
tación del  castellano. 

«El  mexicano  tiene  pocos  verbos  irregulares  respecto  del  tarasco. 

«El  mexicano  posee  bastantes  preposiciones,  y  el  tarasco  casi  todas  las  suple  con  himbo, 
que  algunos  creen  ser  la  única  preposición  propia  del  idioma. 

«En  compensación  de  las  ventajas  que  hemos  encontrado  al  mexicano  respecto  del  ta- 
rasco, vamos  á  indicar  las  excelencias  de  éste. 

«El  tarasco  tiene  más  letras  en  su  alfabeto  que  el  mexicano;  es,  pues,  más  rico  en  com- 
binsícion  de  sonidos. 

«Abundan  más  en  tarasco  las  voces  esdrújulas  que  comunican  al  lenguaje  cierta  entona- 
ción y  sonoridad. 

«Es  más  alDundante  el  tarasco  que  el  mexicano  en  onomatopeyas,  en  voces  imitativas, 
que  dan  á  la  palabra  cierta  viveza,  más  expresión. 

«El  tarasco  usa  declinación  para  el  nombre  y  pronombre,  de  la  cual  carece  el  mexicano. 

«El  tarasco  tiene  pronombre  relativo  que  falla  al  azteca,  así  como  infinitivo,  tan  útil  pa- 
ra expresar  las  ideas  en  abstracto. 

«El  mexicano  suple  las  personas  del  verbo  con  pronombres  prefijos:  en  esto  va  más  ade- 
lante el  tarasco,  pues  usa  verdaderos  signos  para  ello,  finales  que  no  son  el  pronombre  afijo 
ni  prefijo,  exceptuando  la  primera  persona  del  plural. 


« El  verbo  sustantivo  tiene  una  conjugación  completa  y  regular  en  tarasco,  mientras  que 
en  mexicano  carece  de  presente  de  indicativo.  Otros  verbos  del  tarasco,  aunque  irregula- 
res, tienen  por  causa  de  irregularidad  la  eufonía,  circunstancia  que  concurre  aun  en  len- 
guas como  el  griego. 

«Respecto  á  número  de  voces  no  es  fácil  calcularle  por  falta  de  buenos  diccionarios;  pe- 
ro sí  puede  asegurarse  que  los  idiomas  que  comparo  son  ricos  en  palabras. 

«Igualmente  el  tarasco  y  el  mexicano  tienen  voces  muy  expresivas  que  resultan  del  uso 
de  la  composición,  para  la  cual  ambos  idiomas  cuentan  con  los  mismos  recursos  y  la  misma 
variedad  de  combinaciones. 

«En  resumen,  no  es  posible  dar  á  uno  de  estos  idiomas  la  preeminencia  respecto  del  otro, 
pues  cada  uno  tiene  sus  ventajas  y  sus  bellezas  particulares.  Buschmann,  en  su  obra  Be 
los  nombres  de  lugares  aztecas,  hizo  del  mexicano  esta  calificación:  «La  lengua  antigua  de 
Anáhuac  está  á  la  altura  de  los  idiomas  más  perfectos  del  antiguo  mundo,  y  ofrece  mate- 
rial para  los  análisis  más  finos  de  gramática.»  Nájera,  en  el  prólogo  á  su  Gramáüea  del 
Tarasco,  se  expresó  así:  «Cuando  se  estudia  este  idioma,  se  ve  que  si  se  hubiera  de  inven- 
tar una  lengua  no  se  baria  sino  imitando  el  tarasco.  Nada  le  falta,  y  es  tan  sencilla  que  pa- 
rece nada  tieno)  • 

« 3  Pasando  ahora  á  tratar  de  las  diferencias  morfológicas  y  gramaticales  que  se  notan 
entre  el  tarasco  y  el  mexicano,  me  extenderé  á  considerar  los  afines  de  éste,  es  decir,  todo 
el  grupo  mexicano-ópata,  y  no  me  limitaré  á  marcar  sólo  las  diferencias  esenciales,  sino  aun 
algunas  secundarias,  para  que  se  perciba  bien  el  aspecto  tan  diverso  de  las  lenguas  que 
comparo. 

«La  modificación  de  sonido  que  hay  entre  la  c  del  tarasco,  cuando  suena  ca,  co,  cu,  y  la 
k,  no  se  conoce  en  las  lenguas  mexicano-ópatas,  como  tampoco  la  rh,  sonido  medio  entre 
la  Z  y  la  r.  En  Pima  hay  rh;  pero  asemejándose  á  la  s. 

«Como  lo  veremos  en  el  cap.  57  de  la  presente  obra,  en  estos  idiomas  tiene  el  mismo 
valor  un  signo  antepuesto,  intercalado  ó  pospuesto,  porque  todos  se  aplican  bajo  un  mismo 
sistema,  que  es  el  de  yuxtaposición  ó  aglutinación.  Sin  embargo,  como  en  lingüística,  lo  mis- 
mo que  en  las  demás  ciencias  naturales,  se  pueden  admitir  diferencias  secundarias  para 
formar  órdenes,  géneros,  etc.',  conviene  hacer  una  distinción  entre  el  tarasco  y  las  lenguas 
mexicano-ópatas,  á  saber,  que  en  éstas  domina  el  uso  de  finales  ó  terminaciones,  según  lo 
hemos  visto  en  los  capítulos  anteriores,  mientras  que  la  gramática  tarasca  prefiere  la  in- 
tercalación muy  marcadamente,  como  consta  de  los  siguientes  ejemplos  que  pueden  expla- 
narse leyendo  la  descripción  del  tarasco,  capítulo  anterior. 

«De  Tata,  padre,  sale  el  dativo  tata-ni,  y  de  iatani  el  plural  tcda-ccha-ni  intercalado  el 
signo  de  plural.  Las  personas  del  verbo  se  marcan  con  finales;  pero  los  tiempos  y  modos 
con  intercalaciones;  v.  g.,  de  la  radical  pa  del  verbo  que  significa  llevar,  sale  pa-haca,  yo  lle- 
vo; jia-pilica,  yo  había  llevado;  pa-uaca,  yo  llevaré:  ca  es  signo  de  primera  persona  de  sin- 
gular; así  es  que  ha,  pih  y  ua  son  las  partículas  inierccdadas  que  marcan  el  tiempo.  Las 
voces  también  se  marcan  generalmente  con  signos  intercalados;  v.  g.,  palmea,  yo  llevo; 
pa-nga-haca,  yo  soy  llevado.  Hemos  visto  en  el  capítulo  anterior  que  en  tarasco  hay  po- 
.cas  preposiciones,  siendo  himbo  la  que  aparece  como  más  propia:  pues  bien,  las  preposicio- 
nes se  suplen  frecuentemente  mediante  el  significado  que  tienen  las  partículas  del  idioma 
hamadas  propiamente  por  Lagunas  interposiciones.  (V.  cap.  anterior,  §  37.) 

«En  los  idiomas  del  grupo  mexicano  se  encuentran  pocas  voces  onomatopeyas,  mientras 
que  en  tarasco  abundan. 

«El  tarasco  tiene  declinación,  así  como  también  las  lenguas  ópatas,  cahita  y  eudeve;  pe- 
ro con  estas  diferencias:  La  declinación  tarasca  es  única  y  de  un  plan  sencillo,  y  la  decli- 
nación de  la  famiha  ópata  es  varia  y  complicada  por  su  diversidad  de  signos.  La  declina- 
Arte  Tarasca.— ♦**« 


xtxi 

cion  tarasca  se  oxliondo  al  pronombre;  pero  no  la  dol  ópata,  cahita  y  cudcvc.  Sobre  lodo, 
la  diferencia  más  noUible  es  la  de  forma  de  signos,  teniendo  que  ocurrir  á  cliinologias  for- 
zadas para  encontrar  al¡,'una  semejanza  aislada,  como  r¡,  una  de  las  varias  finales  del  ópata, 
respecto  de  cucri  terminación  del  genitivo  en  tarasco:  en  ó])ala,  ri  no  sólo  es  final  de  geni- 
tivo, sino  también  do  acusativo  y  dativo,  casos  que  el  tarasco  distingue  de  aquel,  y  además 
seria  preciso  suponer  una  abreviación  en  ópata  ó  un  agregado  en  tarasco.  La  final  c  es  sig- 
no común  de  vocativo  en  mexicano,  ópata  y  tarasco;  pero  c  no  parece  ser  más  que  una 
interjección  propia  para  llamar,  esto  es,  forma  que  se  puede,  explicar  por  la  ley  de  onoma- 
lopeya,  y  no  por  comunidad  de  origen. 

«El  tarasco  tiene  un  solo  signo  para  expresar  plural,  de  forma  distinta  á  los  varios  del 
mexicano  y  sus  congónercs. 

«Algunas  analogías  se  descubren  entre  los  signos  de  los  nombres  y  verbos  derivados  del 
tarasco  y  las  lenguas  mexicano-ópatas;  pero  son  pocos,  aUhulos;  asi  es  que  se  pueden  ex- 
plicar de  la  misma  manera  que  más  adelante  explicaremos  las  semejanzas  tóxicas  que 
igualmente  se  encuentran.  Las  analogías  más  naturales  que  bailo  entre  los  signos  tarascos 
y  mexicano-ópatas  se  reducen  á  estas:  La  final  ia  concurre  en  cora  y  tarasco  para  formar 
abstractos.  Ti,  (a,  lata,  ri  signos  tarascos  de  verbal;  en  mexicano  tli;  en  cahita  tí;  en  cora 
ic,  ti;  en  mexicano  I:a;  en  cahita  ri.  Ke,  (ja  partículas  del  tarasco  para  la  voz  pasiva;  en  te- 
pchuan  ka.  Ta  signo  de  compulsivo  en  tarasco;  en  mexicano  Ha:  en  cahita  tna. 

«En  el  pronombre  no  hay  más  que  una  analogía  aiVa<?o,  según  veremos  al  compararlos 
diccionarios,  siendo  otra  diferencia  notable  entre  los  idiomas  que  comparo  la  de  que  en 
mexicano  se  encuentran  dos  formas  para  el  pronombre,  en  composición  ó  fuera  de  ella: 
nehuatl,  nchua,  nc,  yo,  en  composición  es  ni.  El  pronombre  tarasco,  en  composición,  sólo 
experimenta  una  abreviación;  pero  no  un  cambio  de  forma  (V.  c.  anterior,  §  ZA).  El  posesi- 
vo del  mexicano-ópata  tiene  ciertas  partículas  que  se  le  agregan,  ó  el  nombre  á  que  se  re- 
fiere sufre  un  cambio  de  final  según  hemos  visto  en  las  comparaciones  correspondientes, 
entre  ellas  al  tratar  del  resumen  gramatical  (c.  29):  nada  de  eso  se  usa  en  tarascó. 

«Entre  el  verbo  tarasco  y  el  mexicano-ópata,  hay  las  siguientes  diferencias:  En  mexica- 
no-ópata, las  personas  se  marcan  con  los  ^)ronombres,  sean  afijos,  prefijos  ó  separados:  en 
tarasco  hay  terminaciones  especiales,  signos  propios  para  marcar  las  personas,  sin  analogía 
con  los  del  pronombre,  exceptuando  la  primera  persona  de  plural.  Ya  he  indicado  estas  cir- 
cunstancias en  el  cap.  anterior;  trataré  de  ellas  en  el  cap.  57  al  hablar  del  carácter  morfológico 
de  estos  idiomas,  y  el  lector  mismo  puede  cerciorarse  de  ello  comparando  las  finales  que  mar- 
can las  personas  en  tarasco  con  el  pronombre  del  mismo  idioma.  Otra  diferencia  entre  el  ver- 
bo tarasco  y  el  mexicano-ópata  es  la  siguiente:  los  pocos  idiomas  del  grupo  que  tienen  infini- 
tivo le  presentan  indeterminado,  poco  marcado,  sin  especiales  signos  que  le  distingan,  como 
lo  expliqué  en  el  resumen  gramatical  del  capítulo  29,  mientras  que  en  tarasco  *el  infinitivo 
se  halla  perfectamente  caracterizado,  tiene  su  final  propia,  ni.  Pero  lo  que  especialmente 
decide  la  diferencia  del  verbo  en  las  lenguas  que  estudiamos,  es  la  diversidad  de  signos:  con 
trabajo,  y  forzando  las  etimologías,  se  encuentran  apónas  dos  ó  tres  semejanzas,  entendién- 
dose de  la  conjunción  radical,  la  del  verbo  activo,  pues  respecto  á  verbos  derivados  ya  ha- 
blé anteriormente. 

«4.  Pasando  ahora  á  tratar  del  diccionario,  comenzaré  por  recordar  lo  que  indiqué  en  el 
prólogo  de  esta  obra,  y  fué  que  las  palabras  se  comunican  más  fácilmente  de  un  pueblo  á 
otro  qué  la  gramática:  en  consecuencia,  no  debe  llamar  la  atención  que  comparando  con- 
cienzudamente el  diccionario  tarasco  con  el  mexicano-ópata  se  encuentren  algunas  más 
analogías  que  de  gramática.  Sin  embargo,  como  la  gran  mayoría  de  las  voces  son  distintas 
entre  esas  lenguas,  y  como  existe  la  diferencia  de  sistema  gramatical,  resulta  que  las  ana- 
logias  léxicas  que  se  descubren  pueden  racionalmente  explicarse  de  varios  modos,  menos 


por  la  comunidad  de  origen.  Voy  á  ocuparme  primero  en  comparaciones  relativas  sólo  al 
mexicano,  y  después  lo  haré  i'especto  á  las  demás  lenguas  del  prupo. 

«Padre  se  dice  en  mexicano  tatli,  y  madre  nantUjen.  tarasco  iaia,  nae.  La  analogía  de  los 
nombres  de  parentesco  reunida  á  la  de  otras^palabras  primitivas  y  á  la  de  sistema  grama- 
tical son  la  mejor  prueba  de  afinidad  en  dos  ó  más  lenguas;  pero  por  sí  solas,  pueden  re- 
ferirse á  la  ley  de  onomatopeya,  pues  su  forma  es  la  más  sencilla,  se  compone  de  sílabas 
fáciles  que  de  un  modo  análogo  debieron  balbutir  los  primeros  liombres  de  diversas  razas 
y  distintos  países.  Así  lo  reconocen  lingüistas  modernos,  como  Renán  en  varias  de  sus 
obras,  y  Wedgwood  en  su  Oiigin  of  languagc.  Efectivamente  la  radical  ia  para  decir  padre 
la  hallamos  en  idiomas  como  el  botocudo,  el  celta,  e!  congo,  el  estoniano,  el  angola  y  otros: 
la  raíz  na  (madre)  so  encuentra  en  Darien,  Benin,  Potawotami,  etc. 

« Otras  palabras  semejantes  del  tarasco  y  mexicano  se  pueden  atribuir  á  la  vecindad  de 
los  dos  pueblos,  como  nombres  de  animales  ó  utensilios,  algunos  verbos,  y  voces  aisladas 
pertenecientes  á  varias  categorías.  Hé  aquí  ejemplos:  Entre  los  numerales  sólo  el  dos  se 
asemeja  algo  en  mexicano  y  tarasco,  orne.,  (zi-ima-ni,  así  como  entre  los  pronombres  sólo  el 
de  segunda  persona  en  singular  tiene  analogía,  iehua  ó  te  (mexicano);  thu  (tarasco). 

«Perro  en  mexicano  es  chichi;  en  tarasco  uichu.  Gato  en  mexicano  se  dice  mizío,  en  ta- 
rasco miztli;  mono  en  mexicano  se  traduce  ozomatU,  en  tarasco  ozoma.  Halcón,  milano,  en 
mexicano  es  hiixin,  en  tarasco  kuiyus.  Araña  en  mexicano  es  tokail,  en  tarasco  tauaki. 

«Tambor,  en  mexicano  ueueü^  en  tarasco  ia-iicnua.  Canasto  en  mexicano  chichihuHl,  en 
tarasco  tsikiucta. 

«En  mexicano  el  verbo  más  propio  para  expresar  la  idea  de  ser  ó  edar,  el  usado  en  tal 
acepción  por  la  generalidad  de  los  intérpretes,  el  más  extendido  en  el  grupo,  es  ka:  como 
sinónimo  de  ka,  pero  menos  usado,  se  halla  m-ani,  que  parece  tomado  del  tarasco  eni  con- 
servando la  final  característica  del  infinitivo  ni.  Por  el  contrario,  n~eki,  querer,  del  mexica- 
no, parece  haber  pasado  al  tarasco  convirtiéndose  en  uelm-ni,  perdido  el  prefijo  que  no  usa 
la  gramática  tarasca  y  agregando  su  signo  de  infinitivo. 

« Otros  nombres  y  verbos,  como  ciertos  nombres  de  parentesco  ya  explicados,  pueden 
atribuirse  á  la  onomatopeya;  v.  g.,  izetze-mu,  en  tarasco,  gritar;  en  mexicano  ízaizi:  hui- 
{chal-hua,  en  tarasco,  canto;  en  mexicano  hui-ha. 

«Hay  otras  semejanzas  léxicas  entre  mexicano  y  tarasco,  puramente  aparentes  y  casuales, 
como  ahua,  comida,  en  tarasco;  en  mexicano  íl-akua-lU:  en  tarasco  la  a  es  radical  y  kua 
una  terminación  muy  común  en  sustantivos  y  adjetivos  verbales,  mientras  que  en  mexica- 
no la  final  es  lli,  y  la  radical  ilakua,  resultando  una  coincidencia  casual  entre  una  raíz  y  una 
terminación. 

«Del  mismo  modo  podrían  irse  explicando  algunas  analogías  léxicas  que  ^  encuentran 
entre  el  tarasco  y  las  lenguas  afines  del  mexicano,  aunque  con  una  diferencia  que  debe  te- 
nerse en  cuenta  como  dato  precioso  para  la  historia:  el  trato  ocasionado  por  la  vecindad 
entre  mexicanos  y  tarascos  no  puede  considerarse  igualmente  sino  respecto  de  ciertas  na- 
ciones inmediatas  pertenecientes  al  grupo  mexicano-ópata;  pero  no  de  todas;  así  es  que 
debe  suponerse  fundadamente  un  tránsito  de  los  tarascos  por  el  Norte  de  México,  durante 
el  cual  dejaron  allí  algo  de  su  vocabulario  y  trajeron  algo  del  perteneciente  á  otras  tribus 
septentrionales.  Hé  aquí  ejemplos  de  palabras  tarascas  análogas  con  otras  lenguas  vecinas 
ó  tan  distantes  como  el  shoshone  y  el  zuñi,  siendo  de  advertir  que  estas  palabras  no  se  en- 
cuentran las  más  en  mexicano,  es  decir,  son  análogas  directamente  con  el  tarasco:  de  otro 
modo  la  explicación  era  muy  sencilla:  que  el  mexicano  comunicó  al  tarasco  lo  que  tenia  de 
semejante  con  las  lenguas  del  Norte. 

Hermako. — Tarasco.  Vaua.  Op.  Vaa.  Eud.  Vatz.  Com.  Vari. 

Primo. — Taras.  Ihtza.  Cora.  T-ihatzi. 


Cadeza. — Taras.  EIipu.  Com.  P-api.  Guai.  Apa.  CWiií/ií.  Ap-opi. 

Nariz. — Taras.  Tz-ure.  Vich.  Urc  (anómala  en  la  ramilia  ópata-piíu.'i  á  (juc  el  liuicliola 
pertenece.) 

Dieste. — Taras.  Sini.  Caigua.  Suni.  Mid.  §il. 

Corazón. — Tara$.  Min-tzlla.  CW.  Menc  (anómala  en  la  familia  mutsun  á  que  el  coslcfio 
pertenece.) 

Cabello. — Taras.  Ha-uiri.  Mixt.  Uri. 

SASfínE. — Taras.  Y-uri-ri.  Op.  Era-t.  Trp.  üru.  l'i.  V-uia. 

NiKo. — Taras.  Uuatzi.  Zuili.  Uetza-nah.  ShosJimc.  N-atzi.  (Esta  palabra  es  más  parecida 
entre  el  tarasco  con  el  Zuñi  y  Shoshonc  que  con  el  mexicano;  nsí  es  que  no  parece  haberla 
recibido  j[)or  este  intermedio.  V.  c.  80.) 

Agua. — Taras.  Itsi.  Fima.  Su-iti.  3Iul.  Si.  Kc.  Seis  (anómalas  respecto  á  las  formas  do- 
minantes en  el  grupo  mexicano-ópala.) 

Fuego. — Taras.  Turiri.  Fhna.  Tura.  (Esta  voz  se  encuentra  en  el  mismo  casp  que  nirio.) 

Frío. — Taras.  Tzirari.  Cora.  Zerit. 

Maíz. — Taras.  Janini  (maíz  seco.)  Cora.  Janib.  Op.  y  Pi.  Junu.    ' 

Especie  de  palma. — Taras.  Tacamba.  Oj).  Tacú.  Cora.  Tacati. 

CniuELA. — Taras.  Kupu.  Uich.  Kuarupu. 

Pino. —  Taras.  Tzin-ircni.  Mut.  G-ireni. 

Tordo.— T«r«8.  Tzakari.  Op.  Tzaka. 

Águila. — Taras.  Uakus.  Fi.  Uaaki.  (V.  lo  observado  respecto  á  la  palabra  niño.) 

Buno. — Tetras.  Tucuru.  Fi.  Tucuru.  (La  misma  observación  anterior.) 

Culebra. — Taras.  A-kuilze.  Chcmeguc.  Kuiafz.  (Igual  observación  á  las  dos  palabras  an- 
teriores.) 

Pescado. — Taras.  Kuruchu.  0/j.  Ku-chi.  Cahiia.  Kuchu.  (Observación  anterior.) 

Gusano. — Taras.  Karas.  Muí.  Kares. 

Sapo. — Taras.  Koki.  Op.  Koa. 

Grande. — Tacas.  Te-pari.  Guai.  Pane. 

Sordo. — Taras.  Tozondi.  Op.  Ka-zotouodu. 

Negro. — Taras.  Tu-(riin)-bcti.  Com.  Tu-(ju)-bit. 

Verde. — Taras.  Tzuri.  Cahita.  Tziari. 

Ser,  estar. — Taras.  Eni.  Eudcve.  Eni. 

Morder. — Tetras.  Ketzaro.  Coin.  Ket-ziaro.  (V.  lo  observado  sobre  la  palabra  «¡/7o.) 

Ir. — Taras.  Nir-a.  Com.  Nir.  Cost.  I-ni. 

Venir. — Tetras.  Iluanda.  3Iu(.  Huate.  (La  misma  observación  que  sobre  la  palabra  ?ii;7o.) 

Venir. — Taras.  Ilurani.  EitJ.  Hueren.  (Aquí  parece  haber  conservado  el  eudeve  aun 
parte  de  la  final  ni  del  infinitivo  tarasco,  ia  ?i.) 

Andar. — Taras.  Huma.  Cahik¡.  Iluarama. 

Acostarse,  echarse. — Taras.  Uirupe.  Tcp.  Uopoe. 

Sembrar. —  Taras.  Hatzi-cuni.  Cora.  Atza.  Fima.  Uza.  Com.  Tetza. 

RoNavR. — Taras.  Ku-ara.  Op.  T-oro.  Tep.  S-oro-kc. 

Sí. — Taras.  Ca-ho.  Dicgucño.  Ho.  Caigua.  Hoo, 

Y,  TAMBIÉN. — Taras.  Ka.  Tep.  KaL 

Allá. — Taras.  H-ima,  h-imin.  Tep.  Ami.  Cahita.  Aman-i. 

Ahora. — Taras.  I-yanan¡.  Cahita.  Yeni. 

«Hechas  ya  las  explicaciones  convenientes  sobre  las  palabras  semejantes  entre  el  tarasco 
y  el  grupo  mexicano-ópala,  que,  como  lo  he  dicho,  son  pocas  respecto  á  la  gran  mayoría 
que  se  encuentran  diferentes,  paso  ahora  á  presentar  algunos  ejemplos  de  éstas,  cuyas  co- 
rrespondientes pueden  consultarse,  al  menos  la  niayor  parte,  cu  los  capítulos  anteriores. 


XXIX 


Español. 


Hombre, 

Tsihuereti. 

Mujer,                                 , 

Ouxareíi. 

Viejo, 

Tharepeti. 

Hijo, 

Vuache. 

Marido, 

Hanhucaia. 

Suegro, 

TharasGue. 

Cuerpo, 

Cuiripehtsicata. 

Carne, 

Ckirípeta. 

Ojo, 

Eskua. 

Oreja, 

Kutsihua. 

Boca, 

HarameJiua. 

Labio, 

Fenchmnehta. 

Lengua, 

Kaiamu. 

Cuello, 

AncjanchaJcua. 

Mano, 

Hahhi. 

Dedo, 

Iluncliiikurahua, 

Barriga, 

Kiiparata. 

Pecho, 

Conchonahca. 

Espalda, 

Pexo. 

Cola, 

CheU,  chetshua. 

Nervio, 

Pasiri. 

Lágrima, 

* 
Uermida. 

Piel,  pellejo. 

Sicuiri. 

Cielo, 

Avándaro. 

Sol, 

Huriata. 

Nube, 

Hanikua,  xuma. 

Luna, 

Kuizi. 

Lluvia, 

Hanikua. 

Arco-iris, 

Xupacaia. 

Granizo, 

Xanuala. 

Nieve, 

letza. 

Aire, 

Tariyata. 

Tierra,  mundo, 

Parahuahpen, 

Año, 

Hexurini. 

Dia, 

Huriatekua. 

Tarde, 

Inchatiro. 

Verano  (tiempo  de  ag^as). 

Hozia. 

Invierno  (tiempo  de  seca). 

Yatianskuaro,  emenda. 

Humo,  vapor. 

Sirauata. 

Sombra, 

Kuhmanda. 

Rio, 

Yurekua. 

Lago, 

Hapunda. 

Monte,  cerro. 

Cumpsta,  pitziramakua,  meUzamakua, 

huuataro.,  piukuriro.     ' 

Conejo, 

Auani. 

Venado, 

Axuni. 

León, 

Puki. 

Eipanoi. 


riuina, 

Lombriz, 

Mariposa, 

Mosca, 

Miel, 

Lcclic, 

Cuerno, 

Animal, 

Ariiol, 

Algodón, 

Arena, 

Piedra, 

Metal, 

Oro, 

Comida, 

Pan, 

Hechicero, 

Flecha, 

Arco  (arma), 

Barca,  canoa. 

Amar, 

Dolor, 

Muerte, 

Agrio, 

Alto, 

Amargo, 

Amigo, 

Enemigo, 

Bueno, 

Dulce, 

Largo, 

Azul, 

Amarillo, 

Colorado, 

Uno,  dos,  etc.  (Vóase  el  párrafo 

siguiente.) 
Yo,  tú,  etc.  (Vóase  el  pronombre 

en  el  capitulo  anterior.) 
Crecer, 
Nacer, 
Ver, 
Hablar, 
Amanecer, 
Volar, 
Decir, 
Llover, 


Pungarí. 
Tz'mikua. 
l'aracata. 
Tindi. 

Jbtilua. 
Tsimmfjiia. 
Axuni. 
Angalapu. 
Xurala. 
Cuizari, 
Tzacapu, 
Tiamu. 
TiripcÜ. 

Akua.  (Véase  lo  explicado  anterior- 
mente sobro  esta  palabra.) 
lúa-inda. 
Sihiame. 
PUilaJaia, 
CanicuJaia. 
Icharula, 
Pampzparalcua. 
Pamcri. 
Ilarikua. 
Xaripdi. 
Yoiati. 
Cameni. 

Pichalciia,  harahua. 
Cundinakua. 
Amhalidi. 
Urimarari. 
Yasti. 
IJdahia. 
Tirungariri. 
Charapdi. 


Taraxeni. 

Tsipatzenoni. 

Exenl. 

Uamlani. 

Enmdcni. 

Ahcarani. 

Arini,  arani. 

Ilanini. 


Espaüor.  Tarasco. 

Mear,  Yazcani. 

Comprar,  Piuani. 

Morir,  »  Uarini,  idriicumayii. 

Parir,  Fcuani. 

Subir,  Keni,  cararani. 

Aljajo,  Kcizakua. 

Arr  ilj  a ,  jEZ"«/í  ts  ic  urini. 

Bien,  Zez. 

Cerca,  Pireíini. 

Lejos,  Yauaneii. 

Más,  Cani. 

Mucho,  Can,  caine7ido,  haranddi. 

«5.  Como  otro  ejemplo  de  las  diferencias  que  presentan  entre  sí  el  mexicano  y  el  tarasco, 
pongo  en  seguida  los  adjetivos  numerales,  pero  advirtiendo  que  el  sistema  aritmético  do 
mexicanos  j  tarascos  era  el  mismo,  según  consta  de  las  explicaciones  que  respectivamente 
hacen  dos  autores  antiguos,  Molina  y  Lagunas,  las  cuales  trascribo. 

«Dice  Molina:  «En  la  lengua  mexicana  hay  tres  números  mayores  y  son  20,  400,  8,000. 
Para  estos  números  mayores  usan  do  estas  dicciones:  Puualli,  Tzunili,  Xtquqñlli,  aunque 
no  pueden  estar  sin  que  los  preceda  alguno  de  los  números  menores.  El  número  menor 
es  desde  uno  hasta  veinte,  y  llegando  á  veinte  tornan  á  contar  y  multiplicar  por  el  número 
menor  hasta  otros  veinte,  y  llegando  á  ellos  dicen:  Dos  veces  veinte  que  son  cuarenta, 
tres  veces  veinte  que  son  sesenta.  Y  cuando  multiplican  el  número  mayor,  anteponen  el 
menor  como  cemjMualli,  veinte;  ompoualU,  cuarenta;  epoucdli,  sesenta.  Pero  para  multipli- 
car por  el  número  menor  juntamente  con  el  mayor,  siempre  posponen  el  número  menor 
al  mayor  diciendo:  Gempoxicdli  once,  veintiuno;  cempouaüi  ornóme  veintidós,  etc.  Y  es  de  no- 
tar que  este  número  de  veinte  se  va  multiplicando  de  la  manera  ya  dicha  hasta  cuatrocien- 
tos ciue  dicen  centzimtíi,  y  de  este  número  hasta  ocho  mil,  que  es  el  otro  número  mayor,  se 
va  niultiplicando  la  cuenta  en  la  manera  ya  dicha,  y  así  se  multiplica  este  número  mayor 
de  cuatrocientos,  diciendo:  centzunÜi,  cuatrocientos;  ontzuntU,  ochocientos;  etzuntli,  mil  dos- 
cientos. Y  cuando  hay  necesidad  de  contar  ó  multiplicar  los  números  intermedios,  ha  de 
ser  por  veintes,  y  por  el  número  menor  que  es  el  del  uno  hasta  veinte,  posponiendo  siem- 
pre como  está  dicho  el  número  menor  al  mayor.  La  misma  manera  se  ha  de  guardar  para 
multiplicar  de  ocho  mil  en  adelante  que  dicen:  ccnxipilU,  ocho  mil;  onxirfüpilU,  diez  y  seis 
mil,  etc.» 

«Lagunas,  refiriéndose  al  tarasco,  se  expresa  así:  «El  menor  número  es  de  uno  á  diez;  el 
mediano  de  diez  á  veinte  que  llaman  maequatze.  Y  así  un  veinte,  dos  veintes,  etc.  Al  nú- 
mero mayor  dicen  maurepda,  que  son  cuatrocientos.  Y  así  desta  manera  van  contando  un 
cuatrocientos,  dos  cuatrocientos,  etc.,  hasta  llegar  al  número  principal  que  es  maequatze , 
irepda  que  son  ocho  mil.« 


Uno, 

Dos, 

Tres, 

Cuatro, 

Cinco, 

Seis, 


Mexicano. 

Tarasco. 

Zc, 

Ma. 

Orne, 

Tziman. 

Y^J, 

Tanimo. 

JSíaui, 

Tamu. 

Maciiidi, 

Yumu. 

Chicuaze, 

Cuimn. 

Mexicano. 

Ti\r.iM-o. 

Sido, 

ChVcomc, 

Yuntzlman. 

Ocho, 

Chihtcy, 

Ynnlanimu. 

Nueve, 

Chil'iniaui,        • 

Yunihmnu. 

Diez, 

Malln/m, 

Tanben. 

Once, 

Maílcdtlhc, 

Tcmhcnma. 

Veinte, 

Zcmj)oualli, 

Maehuüze. 

Cien, 

Mnhuilpoualli, 

YiiDKhiatze. 

Cuatrocientos, 

Zentzuntl!, 

Maurepela. 

Ocho  mi!, 

Zenxik'qñUi, 

Maxkmiizc  irqxia. 

«Comparando  atentamente  los  adjetivos  numerales  del  mexicano  y  el  tarasco,  no  sólo  se 
observan  las  analogías  aritméticas  que  enseña  la  lectura  de  Molina  y  Lagunas,  sino  otras. 
Veamos  lo  que  sobre  el  particular  dice  Moxó  en  sus  Caríaa  Mexicanas.  « Del  cotejo  de  las  dos 
listas  (de  adjetivos  numerales)  resulta  que  tienen  una  perfecta  analogía  en  su  construcción. 
En  una  y  otra  se  explican  con  palabras  simples  los  números  desde  uno  hasta  seis,  el  diez, 
el  veinte  y  el  cuatrocientos.  Los  demás  son  compuestos  de  los  simples,  ligándolos  en  me- 
xicano con  la  partícula  on  y  en  tarasco  con  la  conjunción  ca.  En  la  progresión  de  los  nú- 
meros menores  se  pospone  el  menor  al  mayor,  y  al  contrario  en  la  de  los  mayores,  v.  g., 
maÜaciliomci,  iembcncadnimti,  donde  el  tres,  yeiiünimu,  está  colocado  después  del  diez,  lo 
cual  se  observa  hasta  treinta.  Macqúatzc  catemben,  como  si  dijéramos  en  castellano  veinte 
y  diez.  En  cuarenta  y  ochenta,  etc.,  precede  el  menor:  ompohnalH,  naxihpohuaUi,  ó  en  ta- 
rasco {zimancquatze,  ihamcquaize,  que  equivalen  al  nuestro  dos  veces  veinte:  trescientos  es 
quince  veces  veinte.  Los  números  mayores  son  en  las  dos  lenguas,  mexicano  y  tarasco, 
veinte,  cuatrocientos  y  ocho  mil;  pero  los  nombres  de  estos  dos  son  palabras  figuradas  en 
mexicano  compuestas  de  la  unidad  ce,  que  para  evitar  cacofonía  se  pronuncia  cen,  y  de  las 
voces  tonta,  madeja  de  pelo,  y  xlqxúpilli,  bolsa  ó  talega.  Por  eso  se  usan  también  como  nú- 
meros indeterminados.  En  tarasco,  el  Tanben  que  usan  para  decir  diez,  significa  madeja  ó 
guedeja  de  pelo;  y  el  zutupu  del  ocho  mil,  bolsa  ó  talega.  Es  digno  de  admiración,  que  es- 
tos idiomas,  teniendo  tanta  semejanza  en  su  aritmética,  sean  como  son  en  extremo  dife- 
rentes en  la  estructura  y  combinación  de  todas  las  demás  voces  de  que  se  componen.» 

« La  última  observación  do  Moxó  puedo  explicarse  fácilmente,  reflexionando  que  la  arit- 
mética no  pertenece  al  idioma,  sino  que  es  uno  de  tantos  conocimientos  de  arle  ó  ciencia 
que  pueden  comunicarse  entre  los  pueblos  más  extraños.» 

Los  trabajos  lingüísticos  del  Sr.  Pimcntcl  lian  venido  á  dar  más  valor 
al  importantísimo  libro  del  Padre  Basalenque:  hasta  después  de  leer  al 
primero,  se  puede  apreciar  toda  la  extensión,  toda  la  no^•edad,  toda  la 
•profundidad  del  segundo, en  110  pequeñas  páginas  del  estudio  de  un  idio- 
ma sonoro,  rico  y  elegante:  en  esta  vez,  el  autor  de  la  gramática  taríisca 
fu6  digno  del  filósofo  de  las  lenguas  mexicanas. 

México,  1885. 


PARECER  de  D.  Nicolás  loseph  de  Soria  Villarroel,  Cura,  Vicario,  luez  Ecclesiltstico,  Co- 
missario,  Qualificador  del  Sanio  Oficio  de  la  Inquisición,  de  este  Reyno,  Examinador  Sy- 
nodal  de  suficiencia;  y  Lengua,  de  el  Obispado  de  Michuacan,  y  Canónigo  de  la  Santa  Igle- 
sia de  Valladolid. 

ExMO.  Señor: 


Veo,  como  V.  Ex.  rae  manda,  por  su  Decreto,  este  Arte  de  la  Lengua  Tarasca:  y  si  len- 
gua, según  la  glossa,  es  qualquiera  pronunciación  de  vozes,  conque  concebimos,  y  explica- 
mos nuestros  conceptos:  Lingua  potest  dici  qucelibet  signoi-um  prolatio,  que  mens  aliquid  con- 
cipit.  '■  El  grande,  que  he  hecho  de  este  Arte,  de  su  Artífice,  y  de  su  vtilidad;  lo  podrá 
V.  Ex.  inferir  de  quanto  sin  arte  dixere  en  esta  censura,  reducido  á  tres  signos,  ó  partes:  su 
debida  alabanza,  y  mi  ingenua  expression. 

El  primero,  para  que  no  encuentra  propria  voz,  mi  balbuciente  lengua,  es  el  Athor  de 
este  Arte,  ó  Artífice  de  esta  perfecta  Obra:  fue  el  Venerable,  y  R.  P.  M.  Fr.  Diego  Basalen- 
que.  Provincial,  y  Chronista  de  la  Provincia  de  San  Nicolás  de  Tolentino,  del  Orden  de  San 
Agustín,  en  el  Obispado  de  Michuacan.  No  quiero  decir,  todo  lo  que  pudiera  de  su  virtud, 
y  sabiduría;  porque  quiero  darle  toda  la  voz  á  su  lengua.  Su  ciencia,  religiosidad,  magiste- 
rio, y  exemplo,  bastantemente  se  recomiendan  en  sus  escriptos,  y  se  eternizan,  como  pue- 
den en  sus  memorias;  Assi  los  epitaphios  de  su  sepultura,  como  los  ecos  de  su  traddicion. 
En  el  sepulchro  de  Josué,  dice  Serario,  que  pusieron  los  Hebreos  vn  Sol  con  aquel  sabido 
mote,  que  aludia  á  sus  triumphos:  Per  te  Sol  videtur  occumbere,  qui  per  te  ante  non  occu- 
buitr 

Pues  á  este  modo,  y  con  alussion  semejante  se  avia  de  gravar  vn  luzero  en  el  sepulchro 
Occidental  de  este  Americano  Sol:  Porque  con  su  lengua,  ó  por  mexor  decir  con  sus  len- 
guas augmentó  en  este  Reyno  las  Evangélicas  luzes.  Por  él,  y  por  su  exemplo,  no  ha  cal- 
do, ni  caerá  de  su  observancia  regular,  la  Provincia,  y  tropas,  que  governó;  que  pudiera 
aver  descaecido,  sino  fuera  Cielo  esta  Provincia  de  S.  Nicolás,  con  el  habito  estrellado  de 
S.  Augustin,  cuyos  constantes  Astros,  no  veéran  el  horror  de  la  ruina,  hasta  que  toque  su 
fin  el  mundo:  Stellce  de  codo  cadent. 

Ni  piense  alguno:  que  por  la  niebla  borrascosa,  que  se  atrevió  á  su  serenidad  sancta, 
perdió  este  gran  renombre:  Pues  nunca  mas  Cielo,  lugar,  y  vission  de  paz,  que  quando 
embidioso  de  sus  Angeles  y  de  sus  virtudes,  le  hizo  aquella  guerra  el  Dragón:  Factun  est 


1  Gl.  p.  6.  col.  318  lit.  C. 

2  Sera.  lib.  de  losue. 

Arte  Tarasca.— 3 


pracU'mm  mnr/mtm  in  calo. '  Y  qiiion  no  rrce,  piadosamente,  que  desdo  el  ciclo  del  cielo 
ayudó,  y  prole^ió  cslc  luzero  á  su  Provincia,  como  las  cslrelias  en  su  onltn  las  batallas  de 
Jhael:  hazientlo  que  parasen,  como  se  pararon  los  rayos,  para  coger,  como  oy  se  cogen  los 
laureles,  ocupada  la  paz  en  victorias. 

Pero  vnelljo  adonde  me  descaminé;  y  pregunto.  Solo  hizo  esto  con  su  Juz  este  Sol  alum- 
brando su  Provincia  regular?  No  por  cierto.  Sino  que  hizo  lo  mismo  con  toda  la  Provin- 
cia de  Michuacan,  por  medio  de  esta  lengua,  y  siete  lenguas  de  fuego,  que  fueron  las  que 
supo,  predicó,  y  enseñó. 

La  misma  glos;*,  que  he  citado,  advierte,  que  las  mismas  en  numero,  que  se  confundie- 
ron en  la  Torre  de  Babel:  Confundítmm  ibi  lingnas  eonim.  Se  vnieron  en  la  venida  del  Es- 
píritu Sancto:  Apparueruni  disperlita  liuffiue,  tamquam  ignh,  sadil  que  supra  singulos  corum. 
Dando  á  entender:  como  es  assi,  que  la  gratula  dejó  admirablemente  vnidas,  todas  las  len- 
guas, que  la  sobervia  avia  hecho  dispersas,  diferentes,  separadas,  y  confusas.  LinguoE,  si- 
cul  per  rcbclUonem  ad  Dcumftieruni  divisuce,  sic  per  iuffiíssionem  Spirilua  Saticli  fiierunt  vnitce.' 
No  quiero  afirmar:  pero  quiero  piadosamente  discurrir,  del  Autlior  de  esta  lengua,  ó  de  es- 
tas lenguas  grandes  cosas!  Qué  gracia  de  Dios  no  tendría  el  que  vnió  en  vna  sola  lengua 
sin  confussion,  y  con  la  maj-or  claridad  tantas  de  aquellas  lenguas,  que  quando  el  Espíritu 
Sancto  desciende,  enciende,  e  infunde  maravillosamente,  y  sobrenatural  á  los  Discípulos 
de  Ghristo?  Si  los  Apostóles  porque  lenian  en  su  corazón  á  Dios,  tenian  en  las  cabezas,  y 
en  las  vocas  tantas  lenguas;  quanto  tendría  de  Dios  este  Apóstol  de  Michuacan  con  tantas 
lenguas  en  la  cabeza,  teniendo  vna  sola  lengua  en  la  boca?  Si  no  paró  el  Sol,  como  Josué, 
hizo  mayor  milagro,  que  parar  el  Sol;  porque  Josué  lo  detuvo  en  vna  lengua,  y  este  gran 
Caudillo  hizo  que  tubieran  niexor  Sol,  y  me.Kor  luz  los  Indios  enemigos  de  Dios,  y  ciegos, 
no  solamente  en  vna  lengua,  sino  en  muchas.  Es  puntualmente  lo  que  dixo  Ghristo  á  sus 
Apostóles,  que  espiritualmente  peleaban,  como  Josué,  en  la  predicación,  y  enseñan9a  de 
los  Infieles  las  batallas  de  Dios:  Dice  pues  su  Magestad,  que  aunque  ha  hecho  grandes  mi- 
lagros, ellos  los  harian  mayores:  Maiora  horum  Jacient.  Dificultosa  sentencia!  Pero  hemos 
de  creerla,  que  la  dice  Dios;  y  saber,  que  mayores  milagros  hizieron  los  Discípulos  que  su 
Maestro,  quando  el  Maestro  (como  sabemos)  predicando,  y  enseñando  resucitó  muertos, 
reduxo  gentiles,  convirtió  ladrones,  transmutó  substancias,  venció  el  infierno,  y  la  culpa? 
La  razón  que  dá  la  glosa,  es  muy  del  caso.  Dice  que  Ghristo  predicaba  en  vna  lengua,  que 
era  la  Hebrea,  lengua  común,  materna,  y  vsual,  los  Apostóles,  y  Discípulos  en  las  lenguas 
de  todos:  lenguas  para  ellos  nuevas,  intrincadas,  y  ocultas.  Y  como  es  mas  milagro,  que 
parar  vn  Sol,  ó  parar  muerto  hablar  la  lengua  de  otro:  por  este  repetido  milagro  de  enten- 
der, y  hablar  muchas  lenguas  afirm»' ,  que  sus  milagros  eran  menos  milagros,  que  los  que 
predicando,  y  enseñando  harian  después  sus  Discípulos:  In  lingua  vna  sola,  sciticei  hosbrea, 
prccdicabai  Cliristus:  ApostoU,  aiUem  in  ómnibus  Unguis;  ct  ideo  prcedixil  Christas:  Maiora 
horum  facient.' 

Esto  siento  (Señor)  del  prodigioso  Aulhor  de  este  Arte,  y  discurro,  que  aun  habla,  no 
solamente  en  la  memoria  do  su  lei}gua;  sino  también  en  la  lengua  de  la  í;ima;  de  su  virtud; 
en  la  veneración  de  su  cadáver,  que  hasta  oy  en  dia  se  conserva  integro,  é  incorrupto  en 
el  Pueblo  de  Gharo,  predicando  en  su  modo,  aviendo  mas  de  sesenta  años,  que  passó  de 
esta  vida  su  alma,  y  le  he  visto  con  gran  ternura,  y  admiración,  y  otros  muchos  con  gran 
respecto.  Señores  Obispos,  Ministros  togados,  Prelados  do  Religiones,  y  personas  de  gran- 
de authoridad,  que  assimismo  han  estado  en  esto  lugar.  Y  si  con  admirable  providencia 

1,  Apocalips.  8. 

2*  Gl.  p.  6.  col.  991  litt.  C. 

3  Gl.  p.  6  column.  1313. 


conservó  Dios  el  alma  de  Traxano  Emperador  en  la  lengua  hasta  el  tiempo  del  gran  Pon- 
tifice  San  Gregorio  Papa,  que  por  sus  deprecaciones  consiguiesse  la  salvación,  este  venera- 
ble cuerpo  incorrupto,  puro,  y  penitente,  parece,  que  hasta  esto  tiempo  exita  nuestra  tibie- 
za con  la  lengua  de  este  Arte,  para  que  este  Reyno,  se  dé  por  obligado,  y  toda  su  Religión 
sagrada  á  ley  de  agradecida  hagan  (para  mayor  honra  de  Dios,  de  esta  América,  y  su  sa- 
grada Provincia)  fervorosas  diligencias  para  su  beatificación,  adequandole  por  epigraplie  el 
verso  del  psalmo:  Proptcr  Jwoketahmi  est  cor  meum,  exuUavit  ünguamca  insiqxr,  &  char ornea, 
requiescet  in  spe. '  A  este  cuerpo  respectable,  é  incorrupto.  Es  posihuma  su  lenga  en  el  Ar- 
te que  escribió  por  su  mano  el  dedo  del  Espíritu  de  las  Lenguas,  para  qile  volase  á  los  mol- 
des como  pluma:  Lingua  mea  calamus. 

Y  si  en  los  testamentos  se  perpetúan  en  las  obras  posthumas  las  voluntades;  digo  yo, 
que  en  Basalenque,  cerca  de  este  Arte  fue  que  se  diesse  á  la  estampa  para  bien  de  los  In- 
dios, y  mejora  de  sus  Guras.  Congeturolo  assi  con  San  Gregorio  Papa'  por  vn  reparo,  como 
suyo;  Pregunta:  porqué  Ghristo  corrigió  á  sus  Discípulos  al  tiempo,  y  quando  se  fue  al  Cie- 
lo, y  con  Dios?  Y  responde  el  Sancto.  Porque  queria,  que  quedaran  impressas  sus  pala- 
bras vltimas:  Qwa  in  re,  quid  coiisideraiidum  est,  nisi  quod  id  circo  Dominus,  tune  Discípulos 
increpaba,  cum  eos  corporalUer  reliquit,  vt  verba,  quce.  rccedens  diceret  in  corde  audienüum  arc- 
tius  impressa  manercnt.  Lo  mismo  considero  yo  de  las  palabras  de  esta  Obra,  que  de  las  de 
Ghristo  el  Sancto.  Esta  es  correctiva  de  las  demás  Artes  de  esta  lengua,  como  la  Hebrea; 
común  a  las  de  esta  Provincia:  con  diferencia  de  errores,  que  en  esta,  ó  se  hallan  corregi- 
dos, ó  no  se  hallan.  Obra  al  fin,  en  que  dexó  su  espíritu  como  Elias  en  la  capa.  Luego  si 
Ghristo  quiere  la  impression  de  sus  palabras,  y  por  esso  corrige  sus  Apostóles,  bien  infiero 
la  voluntad  del  Author  en  la  impression  de  este  Arte.  Es  sin  duda,  que  todos  los  que  so- 
mos discípulos  de  este  Maestro,  y  Elíseos  de  este  Elias,  tengamos  en  el  corazón,  y  en  la 
memoria  este  Arte  corregido,  y  esta  Lengua  emmendada. 

Por  lo  que  á  mi  toca,  asseguro  á  V.  Ex.  que  le  cumplí  a  el  Author  su  vltima  voluntad: 
porque  estudié  por  este  Arte,  que  ahora  veo,  la  lengua,  que  supe,  sin  estudiar,  porque  el 
commercio  de  estos  Indios  me  la  dio  sin  trabajo;  Aviendola  pues  tenido  (como  digo)  im- 
pressa en  el  alma,  y  en  el  corazón,  desase  entender,  que  he  de  desear  la  impression  de  los 
moldes;  porque  corresponda  a  la  del  animo;  mayormente  quando  su  vtilidad  (que  es  la 
tercera  parte  de  mi  parecer)  está  pidiendo  de  justicia,  á  el  buen  govicrno  la  gracia. 

Quán  vtil  sea,  pudiera  demonstrar  con  muchas  razones;  pero  por  abreviar,  y  no  dilatar 
mi  aprobación:  Digo,  que  es  vtilissima,  porque  no  es  dilatada,  para  saber  mucho  (decia 
Séneca)'  es  menester  leer  poco:  la  lección  vtil,  aprovecha,  sino  embaraza:  en  ninguna  par- 
te está,  el  que  está  en  todas:  ninguna  hoja  posee,  el  que  muchas  repasa.  Assi  como  el  que 
siempre  camina,  tiene  muchos  hospedages,  pero  pocos  amigos;  á  este  modo  el  que  lee  mu- 
chos libros,  ó  muchas  hojas  de  vn  libro,  en  todas  peregrina,  pero  en  ninguna  para.  San 
Basilio*  es  de  la  opinión  de  Séneca  en  este  punto,  que  ilustra  con  iguales  comparaciones. 
No  nutre  el  manjar,  que  se  vuelbe  á  poco  tiempo,  que  se  toma,  y  siempre  se  vuelbe,  el 
manjar  de  que  vno  se  llena.  No  ay  cosa,  que  mas  embaraze  la  sanidad,  que  la  mucha  cu- 
ración. Assi  los  libros,  y  sus  lecciones;  si  el  libro,  y  la  lección  son  breves,  se  digieren,  no 
embarazan,  nutren,  y  aprovechan,  mexoran,  y  vtilizan.  Que  es  lo  que  este  Author,  y  su  Obra 
hazen.  Por  lo  qual  puede  V.  Ex.  (siendo  servido)  dar  la  licencia  que  se  pide,  sin  que  se 
pueda  encontrar  algún  reparo  de  cosa  dissonante  á  nuestra  Sancta  Fé,  y  buenas  costum- 

1  Psalmo  15. 

2  S.  Gregor.  Pap.  Homil.  29  in  Evang, 

3  Séneca  Ep.  22. 

4  S.  Bas.  de  legend  lib.  gent. 


10 

bres:  Ni  alguna  de  las  Leyes  Reales,  antes  si  nuevo  motivo,  para  continuar  el  empeño,  de 
que  todos  nos  hagamos  lenguas  para  celebrar  quanto  V.  Ex.  promueve  las  buenas  Artes, 
en  tantas  obras  magnificas,  y  publicas,  de  que  le  es  deudor  este  Reyno,  y  porque  todos  pe- 
dimos á  N.  Sr.  la  continuación  de  su  vida,  acierto  en  su  gobierno,  y  nuestra  prosperidad. 
México,  y  Julio  10.  de  1714. 

Exmo.  Señor.  B.  L.  M.  de  U.  Ex.  su  afecto  Capellán. 

Don  Nicolás  Joseph  de  Soru  Vilurroel. 


APROBACIÓN  del  M.  R.  P.  Francitco  de  Figueroai  de  la  Compañia  de  Icwa. 
Señor  Provisor. 

Obedeciendo  el  mandato  de  U.  S.  leí  el  Arte  de  la  lengua  Tarasca,  Obra  oportuna,  que 
compuso  el  V.  y  R.  P.  M.  Fr.  Diego  Basalcnque,  del  Sagrado  Orden  de  N.  P.  S.  Augustin, 
Provincial  que  fue  de  la  Religiosissima  Provincia  de  Michuacan,  y  su  Chronista:  y  lo  le!, 
no  para  censurarlo,  pues  en  su  doctrina  Catholica,  y  estimulo  zeloso  de  santas  costumbres 
(que  tal  es  la  obra,  pues  mira  á  promover  el  bien  espiritual  de  las  almas,  perpetuando,  aun 
en  esto  el  titulo,  que  de  Oráculo  se  mereció  en  su  tiempo  por  muchos  medios)  no  cabe  ta- 
cha, ni  en  mi  pequenez  presumirla,  bastando  á  abonar  la  obra  el  bien  fundado  crédito  de 
las  letras,  y  virtudes  de  su  Autor,  y  en  la  comprehencion  del  idioma,  en  que  tendré  por 
corona  el  titulo  de  discípulo  de  tan  gran  Maestro. 

No  es  hyperbole  lo  que  digo,  sino  verdad  llana.  La  grandeza  de  vn  Maestro  está  en  con- 
seguir el  fin,  que  pretende  en  su  obra:  eslo  en  este  Arte  la  claridad,  como  el  V.  P.  en  su 
Prologo  dice,  y  la  consiguió  realzada  con  la  brevedad,  venciendo  el  impossible  de  Horacio 
en  su  Arte  Poética:  Brevis  esse  laboro,  obscurus  fio,  pues  en  corto  volumen  hallo  tanta  clari- 
dad, que  juzgo  lo  agraviara,  si  no  lo  llamara  Carbunclo,  piedra,  que  siendo  pequeña,  como 
la  llama  el  Espíritu  Santo, '  Gemmula  CarbuncuU,  merece  engastai-se  en  oro,  in  ornamento 
auri,  porque  por  su  resplandor  tiene  la  primacía  entre  las  encendidas  piedras  preciosas, 
según  la  Glosa,  arderüium  gemmarum  principaium  ienet  Carbunculus,  á  quien  dio  nombre  la 
ardiente  luz  invensible  á  las  tinieblas,  hasta  rayar  en  los  ojos,  sic  didus,  guia  ignitus  ri  carbo, 
cuius  nec  nocte  vindtur  fulgor,  lucet  enivi  in  íenebris  adeo,  vtfiamma  x'ibret  in  oculos.  Parto  en 
fin  de  la  divina  sabiduría,  adquirida  en  la  oración,  y  penitencia,  conque  animaba  el  conti- 
nuo estudio,  á  que  alude  concluyendo  la  Glossa,  aurum  significat  divÍTiam  tapierdiaví,  Car- 
búnculos virtutum  gloriam. 

Sabida  es  la  sabiduría,  y  heroicas  virtudes  del  Autor,  tanto,  que  ni  es  menestar  mas 
aplicación,  ni  mas  aprobación  de  la  obra,  que  decir  quien  fue  su  Autor,  solo  falta,  que  sal- 
ga á  luz  esta  luz,  para  que  alumbre,  á  -vnos,  haziendolos  ministros  aptos  del  Evangelio,  y 
á  otros,  para  que  dándoles  en  los  ojos  les  hagan  ver  las  verdades  eternas.  Esto  siento,  sal- 
vo ¿ce.  de  Tepolzqllan  27.  de  Julio  de  1714.  años. 

Francisco  de  Figceroa.. 

1  Scoli  82. 


11 


SUMA  DE  LAS  LICENCIAS. 


El  Excellentissimo  Señor  D.  Femando  Alencastre  Noroña,  y  Silva,  Duque  de  Linares, 
Virrey  desta  Nueva-España,  &c.  concedió  licencia  para  la  impression  de  este  Arte,  visto  el 
Parecer  del  Señor  D.  Nicolás  Joseph  de  Soria  Villaroel,  Canónigo  de  la  Santa  Iglesia  de 
Valladolid,  como  consta  por  Decreto  de  9.  de  Agosto  de  este  año  de  1714. 


Assimesmo  concedió  la  suya  el  Señor  Doctor  Don  Carlos  Bermudes  de  Castro,  Juez  Pro- 
visor, y  Vicario  General  de  este  Arjobispado  de  México,  vista  la  Aprobación  del  M.  R.  P. 
Francisco  de  Figueroa,  de  la  Compañía  de  Jesús,  por  Autho  de  9.  de  Agosto  de  1714. 


PROLOGO, 


Después  de  aver  estudiado  la  Lengua  Matlalcinga,  y  compuesto  Arte, 
y  Vocabulario  de  ella:  tuve  deseo  de  estudiar  con  cuidado  la  Lengua 
Tarasca  por  los  dos  Artes,  que  compusieron  el  R.  P.  Fr.  Maturino  Gil- 
berti,  y  el  E.  P.  Fr.  Juan  Baptista.  Y  aviendolos  visto  con  cuidado,  juz- 
gué, que  comprehendian  todo  lo  necessario  para  saber  la  lengua:  mas 
noté  (a  mi  corto  parecer)  que  pudieran  tener  alguna  mas  claridad  en  la 
disposición:  y  assi  para  mi  saber,  y  repassar,  dispuse  este  Arte,  en  el 
modo  que  lleva,  aviendo  añadido  algo  á  los  otros  dos.  Si  alguno  le  pa- 
reciere, bien  podrá  aprender,  ó  enseñar  á  otros  por  él,  y  quedará  paga- 
do mi  trabajo. 


DISPOSICIÓN  DEL  AETE. 


LIBRO  I. 

De  la  Cartilla  de  la  Lengua:  contiene  quatro  capítulos. 

Capit.  1. 
Del  A.  B.  C.  y  valor  de  las  letras. 

Cap.  2. 
De  como  se  truecan  vnas  letras  por  otras. 

Cap.  3. 
De  la  Orthograpliia  para  escribirla. 

Cap.  4. 
De  la  Pronunciación  de  la  Lengua. 


LIBRO  II. 

De  las  ocho  partes  de  la  Oración:  contiene  doze  capítulos. 

Cap.  1. 

De  la  primera  parte  de  la  Oración,  que  es  el  Nombre:  y  primero  del  Nombre  Subs- 
tantivo. 

Cap.  2. 
De  el  Nombre  Adjetivo,  Comparativo,  Superlativo,  y  Diminutivo. 

Cap.  3. 
De  la  segunda  parte  de  la  Oración,  que  es  el  Pronombre,  y  de  su  Possessivo. 

Arte  Tarasca.— 4 


16 


Cap.  4. 
Do  la  tercera  parte  de  la  Oración,  que  es  el  Verbo,  y  primero  se  trata  del  Verbo  Activo. 

Cap.  5. 
De  el  Verbo  Passivo. 

Cap.  6. 
De  el  Verbo  Substantivo. 

Cap.  7. 
De  el  Verbo  Impersonal. 

Cap.  8. 

De  los  Verbos,  que  se  llaman  Comunes,  de  los  Singulares,  Plurales,  Deponentes,  Medi- 
tativos, Frequentativos,  Reiterativos,  Possessivos,  Equivocos,  Reduplicativos. 

Cap.  9. 
De  los  Uerbos  Defectivos,  que  no  siguen  la  regla,  y  son  del  numero. 

Cap.  10. 
De  la  quarta  parte  de  la  Oración,  que  es  el  Participio. 

Cap.  11. 
De  las  Formaciones  de  los  Verbos. 

Cap.  12. 

De  las  vltimas  quatro  partes  de  la  Oración,  que  es  Adverbio,  Preposición,  Intorjecion,  y 
^Conjunción. 


LIBRO  III. 

De  los  casos  de  los  Nombres,  y  Verbos:  tiene  vn  solo  capitulo. 

Capitulo  vnico. 

De  los  Nombres,  y  Uerbos,  que  rigen  el  caso  de  Nominativo,  Genitivo,  Dativo,  Accusati- 
vo,  y  Ablativo. 


LIBRO  lU. 

De  las  Elegancias:  tiene  dos  capítulos. 

Cap.  1. 
De  las  elegancias,  que  tiene  esta  lengua, 


17 


Cap.  2. 
De  algunas  Figuras  Rhetoricas,  que  tiene  esta  lengua. 


LIBRO  V. 

De  las  Partículas:  contiene  quatro  capítulos. 

Cap.  1. 
De  las  Partículas,  que  quedan  puestas  en  los  quatro  Libros. 

Cap.  2. 
De  las  Partículas  prepositivas. 

Cap.  3. 
De  las  Partículas  interpuestas,  y  que  son  particulares. 

Cap.  4. 
De  las  Partículas  interpuestas,  que  son  generales,  y  comunes. 

GLOSSAS. 

Son  las  liciones,  y  declaraciones  del  Arte:  contiene  treinta  y  seis:  y  cada  Glossa  se  divi- 
de en  §§.  y  sí  este  es  grande,  se  divide  en  números,  y  esta  división  se  haze  por  tratarse  di- 
versos puntos. 


ARTE  DE  LA  LENGUA  TARASCA. 

LIBRO  I. 

DE     LA     CARTILLA. 


CAPITULO  PRIMERO. 

DEL  NUMERO  DE  LAS  LETEAS,  Y  VALOR  DE  ALGUNAS  DE  ELLAS. 
A.  B.  C.  D.  E.  G.  H.  L  K.  M.  N.  O.  P.  Q.  R.  S.  T.  V.  X.  Y.  Z. 

■    Glossa  1.  §.  1. 

En  esta  Lengua  ay  veinte  y  vna  letras:  cinco  vocales,  y  diez  y  seis 
consonantes  de  nuestro  A.  B.  C.  Castellano.  Faltan  dos.  F.  L. 

§.2. 

De  estas  consonantes  se  liazen  las  dicciones  en  principio,  medio,  y 
fin,  como  se  ve  en  el  vocabulario,  acompañando  á  las  vocales.  Solas 
cinco,  que  son  B.  D.  G.  I.  E.  no  se  ponen  en  principio,  como  se  ve  en 
su  vocabulario.  No  tienen  ña,  ñe,  ñi,  ño,  ñu:  ni  tampoco  lia,  lie,  lli,  lio, 
llu:  ni /a,  fe,  fi,fo,  fu. 

H.  §.  3. 

Esta  letra  tiene  fuerza  de  mudar  el  vocablo  en  principio,  y  medio  pa- 
ra la  aspiración,  como  se  dirá  en  este  libro  capitulo  4.  glossa  4.  §.  1. 


20 

K.  §.  4. 
Esta  letra  tiene  fuerza  de  distinguir  vocablos  como  se  dirá  gloss.  4.  §.  2. 

S.§.5. 

N.  1.  Esta  letra  S.  puesta  en  fin  de  dicción  significa  el  mismo,  como 
Incü  significa  aquel:  ludes,  aquel  mismo:  IIÍ,  significa  yo:  JPis,  yo  mismo. 

N,  2.  También  es  gala  en  los  pretéritos  como,  Tiréca,  yo  comí,  suena 
mejor,  Tirésca.  Y  en  algunos  pretéritos  conserva  alguna  letra,  que  ne- 
cessariamente  ana  de  perderse  como  en  el  verbo  defectivo  Kirani,  no 
decimos  Niráca,  sino  Nkd;  y  si  le  echamos  S.  diremos  Nirásca.  de  quo 
gloss.  26.  §.  9. 

N.  3.  Quando  vna  dicción  acaba  en  vocal,  y  la  siguiente  comienza  en 
H.  ó  I.  es  necessario  poner  S.  como  Quiñi  hiiréndahaca  se  pone  enme- 
dio  S.  Quiñis  kuxéndahacá.  Otro  exemplo:  Himhb  is  ú,  ha  de  decir,  Him- 
hbs  \sil. 

X.  §.  6. 

N.  1.  La  letra  X.  puesta  en  fin  de  dicción,  tiene  fuerza  de  plural,  co- 
mo Tiréhatix,  comen  aquellos:  y  en  otras  partes  de  la  oración. 

N.  2.  Quando  vna  dicción  acaba  en  S.  y  la  otra  comienza  en  H.  en 
lugar  de  ambas  á  dos  se  pone  X.  como  Is  haráhaíi,  se  pone  Ixaráhati. 


CAPITULO  SEGUNDO. 

DEL  TRUEQUE  DE  VNAS  LETKAS  EN  OTRAS. 

Glossa  2. 

De  esta  materia  se  trata  á  lo  largo  lib.  4.  tratando  de  las  Elegancias 
de  esta  Lengua;  mas  es  forzoso  aquí  advertir  algunos  trueques,  porque 
el  estudiante  no  vaya  confuso. 


21 

Cha.  §.  1. 

Esta  Cha  se  trueca  muchas  vezes  por  estas  letras  fe,  como  Tzapdcha- 
ni,  estar  ronco,  se  dice  Tzapcitzani. 

Ha.  §.  2. 
Esta  dicción  Ha,  que  siempre  se  pone  en  la  tercera  persona  del  pre- 
sente de  Indicativo,  á  voluntad  se  muda  en  dos  letras  nd,  como  Páhti, 
Pándi. 

M.  §.  3. 

La  M.  después  de  sí  no  admite  P.  sino  que  la  trueca  en  B,  como  Ha- 
pimheni,  posseer  generalmente:  y  avia  de  decir  Hapimpeni,  porque  la  P. 
haze  verbo  general,  de  quo  infra  gloss.  25.  §.  1.  y  assi  también  el  pos- 
seedor  se  llama  Hapímheti. 

N.  §.  4. 

La  N.  después  de  sí  no  admite  quatro  letras  R.  C.  T.  Q.  y  haze  que 
la  K.  y  T.  se  truequen  en  D.  como  ande  hangá,  que  avia  de  decir  ánre- 
hangá:  y  Páhandi,  por  Pdhanti.  La  C.  y  Q.  trueca  en  G.  como  Ehcángu, 
por  Ehcdnai.  Otro:  Thúngnhu\  por  Thiinquím.  También  se  pone  de  ne- 
cessidad  antes  de  la  G.  como  Thünguim,  y  avia  de  decir  Thüguini. 

Tz.  %  5. 

Arriba  §.  1.  diximos,  que  la  Cha  se  trueca  en  Tza,  como  Tzapatzam. 
por  Tzapachani. 


CAPITULO  TERCERO. 

DE  LA  OKTHOGEAPHIA. 

Ortographia  es  regla  cierta  de  escribir. 

Glossa  3. 
Quando  vno  aprende  vna  lengua  sin  arte,  ni  libro,  de  la  pronuncia- 
ción, que  oye,  saca  la  orthographia,  aplicando  las  letras  al  oído  de  la 


22 

pronunciación.  Mas  qnando  cstiKlia  jior  libros,  vea  la* ortliographia  es- 
crita, y  segiin  ella  pronuncie:  y  si  hallare  dificultad  en  pronunciar,  lla- 
me a  vn  natural,  que  la  pronuncie,  y  assi  se  facilitará. 

N.  2.  Y  advierta,  que  en  la  buena  orthographia  consiste  acertar  á 
'hablar,  y  pronunciar,  porque  Vrant  sin  H.  significa  Xicara;  y  con  H. 
Hurííni,  significa  venir.  Otro  exemplo:  Tzitzís,  significa  hermoso;  y  Tsit- 
sis,  significa  la  Avispa. 


CAPITULO  QUARTO. 

DE  LA  PRONUNCIACIÓN. 

Pronunciación,  es  vna  prolacion  clara  y  expressa  de  las  palabras. 

Glossa  4. 

La  pronunciación  en  las  lenguas  es  tan  necessaria,  que  si  no  se  pro- 
nuncia con  las  debidas  letras,  dirá  vna  cosa  por  otra:  y  en  esta  Lengua 
mas,  que  en  otra.  Ay  muchos  equivocos,  y  se  deshazen  con  la  buena 
pronunciación:  pondranse  algunos  exemplos,  según  las  letras. 

H.  §.  L 

N.  1.  En  pronunciar  la  H.  aya  cuidado  de  engrossar  el  huelgo,  don- 
de quiera,  que  se  halle,  en  principio,  y  en  medio,  porque  assi  muda  sig- 
nificación: Vráni,  quiere  decir  Xicara;  y  Uuráni,  venir:  Ptiréqua,  lama- 
no  del  metate;  y  Phuréqiia,  engrossando  el  huelgo,  dice  la  loma  del 
monte. 

N.  2.  Y  nótese,  que  quando  se  hallare  pha,  phc,  phí,  pho,  jJ^ni,  no  se 
pronuncie  como  fa,  fe,  fi,  fo,  fu,  porque  el  Latin  lo  vsa  diciendo  filosofas, 
-por  pküosophus,  como  se  dixo  gloss.  1.  §.  2. 

K.  §.  2. 

El  mismo  cuidado  se  guarda  en  pronunciar  la  K.  con  el  huelgo  fuer- 


23 

te,  porque  assi  muda  la  significación:  porque  Ccíni,  significa  Mucho;  j 
Káni,  significa  pierna  de  manta,  ú  oja. 

Ts.  Tz.  Tliz.  Si.  Tzo.  Tza.  Za. 
§•  3. 

Mucha  mas  dificultad  ay  en  pronunciar  las  partículas  presentes,  y  se 
ha  de  vencer  con  el  exercicio,  porque  mudan  el  sentido:  Tsisís,  es  la 
Avispa,  y  pronunciada  con  L,  significa,  hermoso,  Tzitzis ::  Thsirintlmris, 
significa  cosa  redonda,  como  real;  y  si  se  le  pone  Z.  en  lugar  de  S.  Thzi- 
rínthziris,  significa  cosa  delgada,  como  papel. 

Lo  mismo  sucede  en  la  S.  y  tzi:  Sqjñhpem,  quiere  decir,  hurtar:  Tzipa, 
quiere  decir,  mañana.  Lo  mismo  sucede  en  las  tza,  za,  tzahcámani,  blan- 
quear: zahcamani,  enjugar  el  agua.  Mucha  dificultad  han  de  tener  los 
céceossos,  como  los  Sevillanos,  que  á  cada  passo  mudan  la  C.  en  S.  y  á 
la  contra  la  S.  en  C. 


finís. 


Arto  Tarasca.— 5 


LIBRO  11. 

DE    LAS    OCHO    PARTES    DE    LA    ORACIÓN. 


CAPITULO  PRIMERO. 

DE  LA  PEIMEEA  PATÍTE  DE  LA  0RAC.I0:N',  QUE  ES  EL  NOilBEE,  Y  PEIMER 
NOMBEE,  QUE  ES  EL  SUSTANTIVO. 

SINGULAR. 

"No.  Ángel,  el  Ángel 

Gen.  Ángel  evéri,  del  Ángel. 

Dat.  Angelni,  ¡lara  el  Ángel. 

Acc.  Angelni,  á  el  Ángel. 

Voc.  Angelé,  ó  Ángel. 

Abl.  Angelni  liimbó  por  el  Ángel. 

PLURAL. 
i» 

Ko.  Ángel  éclia,  los  Angeles. 

Gen.  Ángel  echa  euéri,  de  los  Angeles. 

Dat.  Ángel  échani,  para  los  Angeles. 

Acc.  Ángel  écliaé,  á  los  Angeles. 

Yoc.  Ángel  échaé,  ó  Angeles. 

Ab.  Ángel  echani  hiinbó,  j)or  los  Angeles. 

Glossa  5. 

En  este  segundo  Libro  se  trata  de  las  partes  de  la  Oración,  que  se 
liallan  en  esta  Lengua,  y  liallanse  ocho,  como  en  la  Latina:  Nombre, 


26 

Pronombre,  Verbo,  Participio,  Adverbio,  Preposición,  Intcrjecion,  y  Con- 
junción. De  cada  vna  se  irá  tratando. 

§1. 

El  Nombre  es  Substantivo,  ü  Adjetivo:  de  este  se  dirá  en  el  cap.  2, 
Tratcn)os  del  Substantivo,  el  qual  es  en  tres  maneras:  ó  racional,  como 
Dios,  Ángel,  üombi-e:  ó  irracional,  como  Cavallo,  &c.  ó  insensible,  co- 
mo Piedra,  &c.  Solo  el  racional  sea  declinado  y  se  declina  por  los  ca- 
sos, y  sus  jiarticulas  en  el  Singular.  Los  demás  vivientes,  como  el  Ca- 
vallo, insensibles  como  la  Piedra,  no  tienen  Singular  mas,  que  el  No- 
minativo sin  particulds:  como  V\chu,  el  Perro:  Tzacápu,  la  Piedra:  assi 
se  lleva  por  todo  el  Singular,  En  él  Plural  ay  mas  diferencia,  como  se 
vera. 

§■2. 

En  el  Plural  en  quanto  á  los  racionales  no  ay  sino  añadir  al  Singular 
esta  partícula  tcha,  como  Ángel  echa,  los  Angeles.  Ay  quatro  excepcio- 
nes conocidas:  La  1.  que  por  gala  se  suele  quitar  la  E.  y  dexar  el  cha, 
como,  Pahcdndicha,  los  sordos.  La  2.  es  de  los  verbales  acabados  en  W, 
y  en  ti,  que  pierden  estas  vltimas,  y  se  les  añade  solo  el  cha,  como  Tú- 
pecha,  los  vivientes;  Pirécha,  los  cantores,  cuyos  Singulares  son,  TzqMi, 
Piréri.  De  esto  mas  á  la  larga  abajo  gloss.  27.  §.  1.  La  3.  excepciones 
de  los  Nombres  Cuxdreti,  la  Hembra,  que  su  Plural  haze  Cutzincha, 
tzivéreti,  el  macho.,  que  haze  Tzivintza.  La  4.  excepción  es  de  Irécha,  el 
Rey,  el  plural  dice  Irechecha.  Esto  es  en  quanto  á  los  Plurales  de  los 
racionales. 

§,  3, 

También  ay  que  advertir  en  los  Plurales  de  los  irracionales,  como 
Cavallo,  y  de  los  insensibles,  como  Piedra.  Los  irracionales  tienen  en  el 
Nominativo  la  partícula  de  Plural  echa;  pero  no  admiten  las  otras  par- 
tículas Evlri,  ni,  HimbO,  como  Víchuécha,  los  Perros:  y  assi  se  lleva  por 
todos  los  casos.  Los  insensibles  no  tienen  la  partícula  Echa,  sino  son 
cinco,  como  Váfa.  echa,  los  montes,  Ambócutaécha,  las  calles,  Ahchmri 
echa,  las  noches,  Tz\paécha,  las  mañanas,  Húsqud,  echa,  las  estrellas.  To- 


27 


dos  los  demás  insensibles  no  tienen  echa;  sino  que  para  decir  muchas 
piedras,  vsamos  de  vna  de  dos  partículas,  Van  tzacá^u^  muchas  piedras: 
Hardndeü  chuhdri,  mucha  leña. 


CAPITULO  SEGUNDO. 

DEL  NOMBEE  ADJETIVO. 

SINGULAR. 

No.  Ambáqueti,  el  bueno,  ó  buena. 

Gen.  Ambáqueti  evéri,  del  bueno. 

Dat.  Ambáqueti  ni,  para  el  bueno. 

Acc.  Ambáquetini,  al  bueno. 

Voc.  Ambáquetié,  o  bueno. 

Abl.  Ambáquetini  himbó,  por  el  bueno. 

PLURAL. 

No.  Ambáquetiéclia,  los  buenos. 

Ge.  Ambáqueti  echa  evéri,  de  los  buenos. 

Dat.  Ambáqueti  échani,  para  los  buenos. 

Ac.  Ambáqueti  échani,  a  los  buenos. 

Voc.  Ambáqueti  échae,  ó  buenos. 

Abl.  Ambáqueti  échani  himbo,  por  los  buenos. 

Glossa  6. 

El  Nombre  Adjetivo  es  el  que  no  puede  estar  sin  Substantivo,  ú  ma- 
cho, ú  hembra;  como  fuerte,  bueno,  &c.  De  este  se  trata  en  este  capit. 
y  assimismo  de  otros  quatro,  que  tienen  razón  de  Adjetivos,  quales  son 
Eelativo,  Comparativo,  Sui^erlativo,  Diminutivo.  De  cada  vno  se  hará 
vn  parrapho. 


2t 

DEL  NOMBRE  ADJETIYO. 

N.  1.  En  la  lengua  Latina  el  Adjetivo  tiene  tres  terminaciones,  para 
masculino,  femenino,  y  neutro.  En  la  lengua  Castellana  tiene  dos,  para 
masculino,  como  hombre  bueno:  para  femenino,  como  muger  buena. 
Mas  en  esta  Lengua  tiene  vna  sola  terminación  para  hembra,  y  macho, 
como  Ambdqiieti  tzivh^eti,  Ambdqudi  ciixureti. 

N.  2.  En  quanto  á  la  declinación  sigue  el  ser  del  Substantivo:  si  se 
declina  todo,  también  el  Adjetivo,  como  los  racionales.  Los  irracionales 
en  los  Plurales,  es  lo  mismo:  si  tiene  el  Substantivo  la  partícula  echa, 
también  el  Adjetivo,  como  Vichuécha  amhangiteracha.  Anque  algunos 
dicen,  que  basta  Amhdqueti.  Los  insensibles  tienen  en  su  Plural  los  dos 
adverbios,  Vdn,  y  Hardndeti,  que  sirven  de  Adjetivos,  y  de  Plurales,  co- 
mo se  dixo  arriba  glos.  5.  §.  3.  • 

N.  3.  Los  Adjetivos  de  quantidad  se  aplican  diferentemente  á  los 
otros  Substantivos.  Porque  si  se  aplican  á  los  racionales,  y  á  los  sensi- 
bles solamente,  los  Adjetivos  son  en  Singular,  Zopínda,  Zajnc/iu,  Zapí- 
quare:  y  en  Plural  Zaplngaracha.  Mas  á  los  Substantivos  no  vivientes, 
como  Piedra,  le  dicen  Zdmpzin,  Zámhini  tzacdpu:  y  sin  Plural. 

§.2. 
Del  'relativo  qui,  y  sus  coiipuestos. 

N.  1.  El  Eelativo  Qui  en  esta  lengua  es  muy  necessario,  y  muy  se- 
mejante al- Latino,  aunque  esta  tiene  tres  terminaciones;  y  el  de  esta 
Lengua  vna  sola.  Eefiere  los  tres  Pronombres,  yo,  tu,  y  aquel,  en  los 
Nominativos,  y  en  los  demás  casos,  v.  g.  El  primer  Pronombre,  y  su 
Nominativo;  Yo  soy  el  que  hablo,  ITi  ésca,  hlqui  vanduhaca:  en  el  No- 
minativo del  segundo  Pronombre  Tu,  Tu  eres  el  que  hablas,  Thú  ésca, 
thüqui  vanddhaca.  Porque  no  dixo  Vandáhacaref  d  i  rase  abajo  num.  2. 
Para  el  Nominativo  del  tercer  Pronombre,  Pedro  es  el  que  habla,  Pedro 
ésti,  hiudcqui  vanduhaca:  no  dice  Vanddhaíi,  como  se  dirá  num.  2. 


29 

Ta  se  ha  visto  como  refieren  en  los  Nominativos,  y  lo  mismo  hazen 
en  los  demás  casos:  Yo  soy  el  que  te  amo,  Hí  esca;  hi  quiquini pdmpzca- 
hacá.  Para  referir  tercera  persona,  Pedro  es,  á  quien  yo  amo,  Pedro  és- 
ti,  hinguini  pámpzcahacd,.  Mudo  la  Q.  en  G.  porque  antecedió  N.  como 
se  dixo  arriba  gloss.  2.  §.  4.  Lo  mismo,  que  liemos  dicho  del  Eelativo 
Qui  se  dice  de  sus  compuestos,  Híndéqid,  Hihchúquix,  en  el  Plural. 

N.  2.  Es  muy  de  advertir,  que  quando  antecede  el  Relativo  á  qual- 
quiera  persona,  tu,  aquel,  en  qualquier  tiempo,  el  Verbo  se  echa  en  la 
primera  persona:  Tu,  que  me  menosprecias,  Thúquiréni  amñtansca:  y 
avia  de  decir,  Amútanscare.  En  tercera  ]3ersona,  y  de  Futuro,  quando 
Pedro  comiere,  Iqui  Pedro  tirmaca,  y  avia  de  decir  Tb^évati. 

N.  3.  Lo  mismo  se  nota  aqui  de  este  adverbio  Nótero,  que  también, 
como  el  Qui  buelve  los  Verbos  á  la  primera  persona,  como  si  Dios  qui- 
siere, Nblero  Dios  vécavaca,  aviendo  de  decir  Vécavcdi.  Mas  para  este 
parece,  que  ay  otra  razón,  que  es  preguntar:  de  lo  qual  se  dirá  glos. 
3L  §.  L 

§.3. 

DEL  COMPAEATIVO. 

N.  1.  En  la  lengua  Latina  sale  el  Comparativo  del  Positivo,  como 
Sapientior,  de  Sapiens.  No  ay  en  esta  Lengua  este  modo,  sino  que  el 
Comparativo  se  haze  con  Verbos,  que  significan  sobrepujar,  echando  el 
verbo  j)ositivo  en  infinitivo  con  la  preposición  Himbó,  como,  Pedro  es 
mas  sabio  que  Juan,  dice  el  Tarasco,  Pedro  sobrepuja  a  Juan  en  saber, 
ú  en  sabiduria,  Pedro  hucdinacuhati  ludnoni  mimixeni,  vel,  Mimixequa 
himhu.  Los  Verbos,  que  dicen  pujanza  son,  Hucdmdni  Vanándamahpé' 
mani,  Vandatzehpemani,  Hatzistahpémani.  T  para  vsar  de  estos  Verbos 
en  comparación  á  otros,  si  es  a  vno  se  pone,  cu,  si  á  muchos,  va,  si  en 
general,  pe:  de  lo  que  se  trata  de  espacio  gloss.  33.  §.  1. 

N.  3.  Para  hablar  con  negación,  diciendo,  Pedro  no  es  tan  sabio  co- 
mo Juan,  vsamos  de  Verbos,  que  dicen  mengua,  ú  de  Adbcrbio,  como, 
CuerátaJiati,  Pedro  mimixeni,  isqui  luéinj,  fáltale  a  Pedro  para  llegar  á 
ser  sabio  como  Juan:  ú  Pedro  núxás  mimixeti,  isqui  ludnó,  Pedro  no  es 
tan  sabio  como  Juan. 


30 

§4. 

DEL  SUPERLATIVO. 

N.  1.  Tampoco  tiene  Superlativo  esta  Lengua,  sino  que  echando  á  su 
Comparativo  vnos  Adverbios,  que  digan  mucho,  liazen  el  Superlativo, 
como,  Pedro  chen,  Cámendo  Jnicámáciihati  luanoni  mimíxeni,  vel  Mimí- 
ccequa  himbü,  mucho  sobrepuja  Pedro  á  Juan  en  ser  sabio,  vel,  Pedro 
chen,  cámendo  nCxás  isqui  Iiiáno  mimíxeli  ésti. 

N.  2.  Para  decir  en  esta  Lengua,  minj,  sin  hazer  comparación,  toma- 
mos las  sylabas  de  su  possitivo,  y  quitándole  la  vltima  silaba,  en  su  lu- 
gar se  pone  S.  con  reduplicación  de  las  sylabas,  como,  muy  sabio,  Mi- 
mimímtxes,  muy  colorado,  CharácJiarcis. 

DE  LOS  DIMINUTIVOS. 

JN".  1.  Para  disminuir  la  cosa,  se  toma  el  mvy,  de  arriba,  y  quitase  la 
S.  y  en  su  lugar  se  ponen  estas  sylabas:  Cdxeti,  como  Mimímimícáxeti, 
vn  poquillo  sabio;  Charácharácáxeti,  coloradillo. 

N.  2.  Otro  modo  se  vsa,  que  es  con  este  adverbio,  Zán.  que  denota 
poquedad,  y  luego  el  verbo,  como,  Zán  hucámati,  es  mayorcillo. 


CAPITULO  TERCERO. 

DE  LA  SEGUNDA  PAETE  DE  LA  ORACIÓN,  QUE  ES  EL  PRONOMBRE, 
Y  SU  POSSESSIVO. 

SINGULAR. 

No.  Hi,  Yo. 

Gen.  Hucbévi,  vel  Huchéve,  Mío. 

Dat.  Hincleni,  vel  Hintzini,  Para  mi. 

Acc.  Hindeni,  vel  Hiutzini,  A  mi, 

Abl.  Hindeni  himbó,  Por  mi. 


31 


PJATRAL. 

No.  Hucha, 

Nosotros. 

Gen.  Hucháeveri, 

Nuestro. 

Dat.  Huciíántzini, 

Para  nosotros, 

Acc.  Huchántzini, 

A  nosotros. 

Abl.  Huciíántzini  himb5, 

Por  nosotros. 

PEONOMBEE  SEGVNDO. 

SINGULAR. 

No.  Thú, 

Ta. 

Gen.  Thuichéveti, 

Tuyo. 

Díit.  Thúnguini,  vel  Thúnxsini,    ■ 

Para  ti. 

Acc.  Thúnguini,  vel  Thúnxsini, 

A  ti. 

Voc.  Thú, 

Tu. 

Abl.  Thúnguini  vel  Thúxsini 

himbó. 
PLURAL. 

Por  ti. 

No.  Thuchá, 

Vosotros. 

Gen.  Thucháevéri, 

Vuestro. 

Dat.  Thuchánxsini, 

Para  vosoti-os. 

Acc.  Thuchánxsini, 

A  vosotros. 

Voc.  Tluichá, 

Vosotros. 

Abl.  Thuchánxsini  hirabó, 

Por  vosotros. 

PEONOMBEB  TEECEEO. 
SINGULAR. 


No.  Hindé,  vel  Imá, 

Gen.  Hindé  evéri,  vel  Hichéviremba. 

Dat.  Hini,  vel  Imáni, 

Acc.  Hini,  vel  Imáni, 

Abl.  Hini,  vel  hindé  himbó, 


PLURAL. 


No.  Hichá,  vel  Imax, 
Gen.  Hichá  evéri, 
Dat.  Hicháni, 
Acc.  Hichani, 
Abl.  Hicháni  himbó, 


Aquel. 
De  aquel. 
Para  aquel. 
A  aquel. 
Por  aquel. 

Aquellos. 
De  aquello?. 
Para  aquellos. 
A  aquellos. 
Por  aquellos. 


Arte  Tara.scu.- 


S2 


(í/d.s.fd 


Tratamos  de  la  segunda  jiarte  de  la  Oración,  que  es  el  Pronouibro,  el 
c|ual  se  suele  dividir  en  Primitivo,  y  Demonstrativo:  Primitivo,  como 
Yo,  Tu:  Demonstrativo,  como  Aquel.  Acerca  de  todos,  assi  en  común, 
como  en  particular,  tenemos  que  advertir. 

§.!• 

N.  1.  Acerca  de  los  Plurales  de  todos  tres  Pronombres  se  note,  que 
se  les  puede  echar  la  partic.  (r/ia,  plural  de  Substantivo,  añadiendo  és- 
íi,  conio  Hucha  ^cha  csti,  es  de  los  nuestros:  T/nic/in  celia  (sti,  es  de  los 
vuestros.  Hichá  echa  ústi,  es  de  los  de  aquellos. 

N.  2.  Nótese  también,  que  en  los  Dativos,  y  Accusativos  de  los  pri- 
meros Pronombres  pusimos  dos  particulas.  Singular,  y  Plural,  porque 
en  esta  Lengua  solamente;  si  el  Agente  es  Singular,  el  Paciente  es  Sin- 
gular; mas  si  el  Agente  es  Plural,  aunque  el  Paciente  sea  vno,  se  vsa 
del  Paciente  Plural,  como.  Aquellos  me  enseñan,  líindcx  tzhñ  hurénda- 
hati:  y  si  dixera.  Aquel  me  enseña,  diria,  Imá  híndeni  huréndahati.  Otro 
cxemplo.  Nosotros  te  enseñamos,  Hucháxsini  hiiréndahaca:  y  si  dixera, 
Yo  te  enseño,  a\ia  de  decir,  Hiqíiini  huréndahaca.  Y  assimismo  se  no- 
te, que  por  gala  algunos  ponen  dos  vezes  el  Paciente,  como,  Nosotros  te 
enseñamos,  Hucháxsini  hur^ndahacü  thúnxsini.  Otro  exem pío.  Vosotros 
me  enseñáis,  Thúchahtzini  huréndahaca  Mntzin i. 

N.  3.  El  tercer  Pronombre  tiene  muchas  particulas,  ?*,  ix,  esta,  estos: 
Uindc,  HindCx,  esse,  essos:  hná,  Imtix.  aquel,  aquellos,  que  están  lexos: 
Thsimí,  aquellos,  que  están  alli:  y  si  están  muy  lexos,  dicen,  Thsimd: 
Hichít,  aquellos  que  se  ven. 

N.  4.  En  el  Genitivo  de  este  Pronombre  pusimos  dos  particulas.  Evé- 
ri,  y  líihchevirémba:  esta  solo  sirve  a  Singular:  la  ]")rimera  á  Singular,  y 
Plural. 

N.  5.  En  el  Dativo,  y  Accusativo  pusimos,  Híni,  para  aquel  que  no 
vemos;  mas  si  lo  tenemos  delante,  dice,  /«,  vel  Tni,  sin  IT.  porque  no 
haga  fuerza. 

N.  6.  La  travazon  de  los  Nominativos  á  los  Dativos,  que  es  decir  los 
Agentes  á  los  Pacientes,  puesta  expressamente  es  assi. 


ua 


DEL  PEIMER  PEONOMBEE. 


Híquini  pampzcahaca, 

Yo  te  amo. 

Hihini  pampzcahaca, 

Yo  amo  á  aquel 

Hucliáxsini  pampzcaliaca, 

Amárnoste. 

Hucha  lüni  pampzahaca, 

Amárnosle. 

DEL  SEGVNDO 

PRONOMBRE. 

Thiireni  vel  híndeni  pampzcahaca, 

Amasme. 

Thú  híni  pámpzcaliacáre, 

Tu  le' amas. 

Thucliáhtzini  pami^zcahacalitsi, 

Nos  amáis. 

Thucliá  bí  ni  pampahacahtsi, 

Le  amáis. 

DEL  TERCER  PRONOMBRE. 

Hindéreni  pámpzcahati, 

Me  ama. 

Hindéquini  pámpzcalaati, 

Nos  ama. 

Hindéxsini  pámpzcahati, 

Os  ama. 

De  la  misma  onanera  se  engazan  los  plurales. 
§•  2. 

DEL  PRONOMBEE  POSSESSIVO. 

N.  1.  Los  Possessivos  son  seis,  mío,  tuyo,  suyo,  nuestro,  vuestro,  de 
aquellos.  T  estos  seis  salen  de  los  seis  Genitivos  Singulares,  y  Plurales 
de  estos  tres  Pronombres,  Ifuchevt,  Thuchéveti,  Indé  evéri,  Hucha  evéri, 
ThucJia  everi,  índex  everi. 

Ay  también  vna  partícula  hnba,  que  se  vsa  en  terceras  personas  de 
Substantivos  de  Singular,  y  Plural,  como,  Xahcúri  émha,  oja  de  árbol: 
Hurlndaqua  émbaécha,  sus  discípulos.  En  especial  en  los  parentescos  se 
vsa  siempre,  Nana  émha.  Tata  émha,  su  Madre,  su  Padre.  De  esto  se  tra- 
tará gloss.  30.  §.  2. 


:u 


CAPITULO  QUARTO. 

Dl£  LA  TERCERA  PARTE  DE  LA  ORACIÓN,  QUE  ES  EL  VERBO: 
Y  PRIMERO  SE  TRATA  DEL  VERBO  ACTIVO. 


MODO  INDICATIVO. 


» 

SINGULAR. 

Páhaca, 

Yo  llevo. 

Páhacare, 

Tu  llevas. 

Páhati, 

PLURAL. 

Aquel  lleva. 

Páliacacuché, 

Nosotros  llevamos. 

Páliacahtsi, 

Uosotros  lleváis. 

Páhatix, 

Aquellos  llevan. 

Glossa  8.  §.  1. 

Tratamos  de  la  tercera  parte  de  la  Oración,  que  es  el  Yerbo:  el  qual 
en  las  demás  Lenguas  es  vario:  que  ay  Activo,  Passivo,  Deponente.  De 
todos  los  quales  se  ha  de  tratar,  y  primero  tratemos  del  Verbo  Activo, 
por  el  qual  regularmente  van  todos.  Y  assi  nótense  bien  las  partículas, 
porque  sirven  á  todos. 

§•2. 
Nótese  aqui,  que  la  partícula  del  Presente  es  haca:  mas  ay  otras  dos, 
que- se  le  Juntan  con  gala,  sira,  y  singa.  Aquella' dice  Pásiráhaca,  Pá- 
sirdhati,  y  assi  en  el  Plural.  La  otra  dice  Pásin¡ja,  Pdsmgarc,  Püsindi, 
y  assi  en  el  Plural.  Esta  sirve  también  al  Pretérito  imperfecto;  mas  no 
la  primera. 

PRETÉRITO  IMPERFECTO. 

SINGULAR. 

Páhámbihca,  Yo  llevaba. 

Páhámbihcaré,  Tu  llevabas. 

Páhámbihti,  Aquel  llevaba. 


S5 

PLURAL. 

Páhambihca  cuhché, 

Pahámbihcalitsi, 

Páhámbihtix, 


Nosotros  llevábamos. 
Vosotros  llevabades. 
Aquellos  llevaban. 


Glossa  9.  §.  vnico. 

La  partícula  propria  de  este  Tiempo,  es  Hámbihca,  y  como  diximos 
en  la  glossa  de  arriba  §.  2.  puede  tener  la  partic.  hanga,  como  Pálianga, 
Pdhangare,  Páhandi,  ¡Miiánga  cuhclié,  Páhangahtsi,  Pahandix:  y  es  mui 
vsado  este  modo  de  conjugar. 

PRETEEITO  PERFECTO. 


SINGULAR. 

Paca, 

Yo  llevé. 

Pacaré, 

Tu  llevaste. 

Pátl, 

PLURAL. 

Aquel  llevo. 

Paca  cubche, 

Nosotros  llevamos. 

Pácañtsi, 

Vosotros  llevasteis, 

Pátii, 

Aquellos  llevaron. 

Glossa  10.  §.  vmco. 

La  partícula  del  pretérito  es  ca,  y  se  le  puede  poner  por  gala  S.  como 
pasca:  y  como  dixiiiios  arriba  gloss.  1.  §.  5.  á  las  vezes  detiene  la  par- 
tícula, que  se  avia  de  jjerder,  como  los  de  rani,  pierden  en  el  Pretérito 
la  ra,  como  Nirdhaca,  yo  voy,  Nicd,  yo  fui:  y  sí  se  interpone  la  S.  retie- 
ne la  ra,  y  dice  Nirásca.  Y  assi  también  acostumbrarse  generalmente 
á  interponer  la  S.  porque  va  seguro  de  no  errar  en  los  Verbos  defecti- 
vos de  rani,  como  se  dirá  glossa  26.  §.9. 

PRETÉRITO  PLVSQVAMPBRPECTO. 

SINGULAR. 

Páphica,  Yo  avia  llevado. 

Páphicare,  Tu  avias  llevado. 

Páphiti,  Aquel  avia  llevado. 


;iü 


PLURAL. 


Páphica  cuchó, 

Páphicatsi, 

Páphitix, 


Xosotros  aviamos  llevado. 
Vosotros  aviados  llevado. 
Aquellos  avian  llevado. 


Glossa  11.  §.  vnico. 

La  partícula  propria  es  pliica,  y  sigue  en  todo  al  Pretérito  perfecto, 
y  esto  se  lleve  advertido:  y  assi  admite  la  S.  con  sus  privilegios,  Pás- 
phica,  Nirás])hica. 

FVTVKO  IMPERFECTO. 


SINGULAR. 

Pávaca, 

Yo  llevara. 

Pávacare, 

Tu  llevara.^. 

Pávati, 

•   PLURAL. 

Aquel  llevara. 

Pávaca  cuché, 

Nosotros  llevaremos, 

Pávacahtsi, 

Vosotros  llevareis. 

Pávatix, 

Aquellos  llevarán. 

FVTVRO  PERFECTO. 

SINGULAR. 

Thilvin  pávaca,  Yo  avré  llevado  antes. 

Y  con  la  partícula  Thúvin,  se  conjuga  por  el  imperfecto. 

Glossa  12. 

La  partícula  del  Futuro  imperfecto  es  vaca,  y  esta  sirve  también  al 
Futuro  perfecto,  anteponiéndole  la  partícula  Thúvin,  que  significa  an- 
tes, como  Thüvin pávaca,  yo  avré  llevado  antes.  A  la  contra  sucede  en 
el  Futuro  del  Imperativo,  como  se  verá. 


37 

MODO  IMPEEATIVO. 
Presente. 


SINGULAR. 

Papa, 

, 

Yo  lleve. 

Pá, 

Tu  lleves. 

Páve, 

PLURAL. 

Aquel  lleve. 

Papa  c 

;uclié, 

Nosotros  llevemos, 

Páhe, 

Uosotros  llevéis. 

Pávex, 

Aquellos  lleven. 

PVTVEO  DE  IMPEEATIVO. 

Papa  yyánan,  y  posponiendo  este  Adverbio,  que  quiere  decir  lleve  yo 
después,  se  conjuga  el  Futuro  como  el  Presente. 

Glossa  13.  §.  1. 

Las  partículas  del  Imperativo  se  han  nsto,  y  si  he  de  decir,  lleve  yo 
luego,  digo  Cáuquan;  y  en  el  Futuro,  Yydnan,  que  es  después. 

§•2. 
Quando  se  dice,  no  lleve  yo,  es  vedando,  y  se  vsa  de  esta  partícula 
hcis:  y  quando  digo,  no  prosiga,  digo,  Scó  pdpa,  cesse  yo  de  llevar.  El, 
710,  negativo  es  para  los  otros  modos. 

MODO  OPTATIVO. 

Gloss.  14.  §.  vnico. 

Este  modo  Optativo,  y  el  de  Subjuntivo  son  vna  misma  cosa  en  los 
Tiemj)os:  solo  se  diferencian  en  las  particulas:  y  assi  véase  el  Subjunti- 
vo. Las  particulas  de  este  modo  son,  Nondidti,  Cáchundl;  como  oxalá 
yo,  Non  didti,  vel  Cdchundeni. 


su 


lloínj  HVniVXTITO. 


TtniíjKj  presente.  ■ 

SINGULAR. 

Iquím  jy^i/iaca,  como  yo  lleve.  T  assi  las  demás  personas,  por  el  Pre- 
sente (le  Indicativo,  con  la  partícula  iqui. 

Glos.  15.  §.  1. 

Todos  los  Tiempos  de  Subjuntivo  se  reducen  á  los  del  Indiculivo,  co- 
mo veremos.  Salvo  el  Pi'ctcrito  imperfecto,  que  es  proprio  de  este  modo 
Subjuntivo,  poniéndole  sus  partículas,  que  son  las  de  Subjuntivo,  Iqui, 
Isqui,  Imdhcangtii. 

§•2. 

El  modo  de  poner  estas  partículas  en  las  personas,  es  assi,  Iqiáni 
palmea,  Iquire  palmea,  Iqui  palmea:  donde  se  note,  que  siempre  se  an- 
teponen las  personas  en  todos  los  tiempos,  y  van  después  de  las  partí- 
culas. 

§.  3. 
También  se  note,  que  el  Tiempo  siempre  acaba  en  la  primera  perso- 
na, haca,  porque  antecedió  el  Relativo  Qui,  conio  se  dice  gloss.  6.  §.  2. 
y  á  la  tercera  persona  de  Plural  se  puso  X.  que  dice  pluralidad,  como 
se  dixo  glossa.  1.  §.  o. 

PKETEEITO  IMPERFECTO. 

SINGULAR. 

Iquini  pápiringci,  '  Como  yo  llevara,  llevaría,  y  Uevásse. 

Iquire  pápiringa,  Como  llevarás,  &c. 

Iqui  pápiringa,  Como  aquel  llevará.  &:c. 

PLURAL. 

Iqui  cuchehé  pápiringa;  Como  nosotros.  &c. 

Iquihtsi  pápiringa,  Como  vosotros,  &c. 

Iquix  pápiringa,  Como  aquellos,  &c. 


^  El  mismo  Tiempo  sin  partícula. 

Pápiringa,  Yo  llevara,  llevaría,  írc. 

Pápiringare,  '  Tu  llevaras,  &c. 

Pápirindi,  Aquel  llevara,  &c. 

PLURAL. 

Pápiringa  cuhché,  .  Nosotros  lleváramos,  &c. 

Pápiringalitsi,  Vosotros  llevarades,  &c. 

Pápirindix,  Aquellos  llevaran,  &c. 

Glossa  16.  §.  1. 

Esta  partícula  piringa  haze  proprio  este  tiempo  a  los  dos  modos  Op- 
tativo, y  Subjuntivo.  Solamente  se  note,  que  quando  lleva  particula 
iqui,  se  le  siguen  las  personas,  ?«*,  re,  &c.  y  siempre  el  verbo  en  la  pri- 
mera persona,  como  se  dixo  en  la  glossa  15.  §.  2.  3.  lo  qual  no  suce- 
de quando  el  tiempo  no  tiene  f)articula  icfii,  como  se  ve  en  el  otro 
exemplo. 

PEETERITO  PERFECTO. 

Iquini  tziris.  Como  yo  aya  llevado. 

Assi  se  va  llevando  por  el  Pretérito  de  Indicativo,  echándole  las  par- 
tículas, iqui  ni  tziris,  Iquire  tziris,  como  se  dixo  glossa  15.  §.  2. 

PRETÉRITO  PLVÍ5QVAMPERFECT0. 

Iquini  tziris  páphica.  Como  huviera,  y  huviesse  llevado. 

Llevase  assi  por  el  Plusquamperfecto  de  Indicativo. 
Otros  lo  echan  por  el  piringa:  y  adviértase  de  echarle  las  partículas, 
como  se  dixo  glossa  15.  §.  2. 

FVTYROS  PERFECTO,  E  IMPERFECTO. 

Iquilíi  pávaca,  Como  yo  llevare. 

Iquini  Thüvin  pavaca,  '        Como  yo  avré  llevado. 

De  este  modo  se  lleva  por  los  dos  Futuros  de  Indicativo,  añadiendo 
las  partículas  en  cada  vno,  como  se  comenzaron,  y  advirtiendo  donde 

Arte  Tarasca.— 7 


40 

se  han  de  colocar.  Este  modo  de  Subjuntivo,  y  Optatiro  no  tiene  otra 
dilicultad.  gloss.  15.  §.  2. 

MODO  INFINITITO. 

Presente. 
PAni,  Llevar. 

Preferito. 
Párini,  Aver  llevado. 

Futuro. 
Tengo  qiiarchacá  paváu  pacuécan,         Espero,  que  llevare  mañana. 

Glossa  17.  §.  vnico. 

En  esta  Lengua  el  Infinitivo  es  el  mas  proprio  Tiempo,  del  qual  ca- 
recen otras  lenguas:  y  assi  es  raiz,  para  que  de  el  salgan  las  formacio- 
nes de  los  Tiempos  como  veremos  gloss.  28.  §.  1. 

N".  2.  El  Futuro  no  lo  tiene  en  esta  Lengua,  y  assi  se  pone  el  Verbo 
Ymghqxiarchaoá,  que  significa  espero,  y  luego  vn  Adverbio  de  Tiempo, 
que  signifique  para  quando  espero,  como,  si  dice  mañana,  pone^^aií?;?, 
y  luego  el  Axrbo  sin  la  partícula  ni,  con  este  Yerbo  Cukan,  del  qual  di- 
remos gloss.  31.  §.  3. 

Un  cxemplo.  Esi^cro  comer  de  aqui  á  vna  hora.  Yengó  quarehacá 
ixílveJunani  mti  vccanr/iieijaqua  tírCr-.^cani:  todo  quel  Ixüvehénani  má  ve- 
cángueyáqiia,  es  el  Adverbio  del  Tiempo. 

GERUNDIOS. 

En  I)\. 
Páquaro  ésti,  Tiempo  de  llevar. 

En  Do. 
Páparin,  Llevando. 

En  Dum. 
Páni-niráhaca,  Voy  á  llevar. 


41 

Glossa.  18.  §.  1. 

Aunque  se  ha  de  tratar  de  las  Formaciones  gloss.  28.  aqui  se  pondrán 
los  Gerundios,  y  Participios,  porque  tienen  claramente  algo  añadido,  y 
es  bien  saber  luego  la  razón. 

§•2. 
El  primer  Gerundio  se  haze  de  su  Yerbo,  quitado  el  ni,  y  en  su  lu- 
gar puesta  esta  particula  quaro,  y  el  verbo  de  sum,  es,  fui,  según  el  Tiem- 
po que  fuere,  como,  Tiempo  es  de  comer,  Tíréquaro  esti:  tiempo  será  de 
estudiar,  Hurénguaréquaro  évati.  Esta  particula  quaro,  se  echa  también 
á  lugar  de  qico,  gloss.  27.  §.  3. 

§•  3.  ' 

El  Gerundio  en  do,  se  haze  del  verbo,  quitado  el  ni,  y  puesta  esta 
particula  jíarwi,  añadiendo  en  el  Plural  cuché,  tsi,  x. 

§.4. 

El  Gerundio  en  di¿?7i,  se  determina  de  otro  verbo,  como,  quiero  comer, 
Vécahaca  tiréni:  voy  á  llevar,  Nirdhaca  páni.  Admite  bien  las  dos  j)ar- 
ticulas  sina,  y  singa,  de  qua  gloss.  8.  §.  2. 

SUPINOS. 

En  Tum.  .   • 

Eic7ié)i  himbú  ésca  ;páni,  á  mi  me  con-^ne  llevar. 

.En  Tu. 
PaqiianMxeü,  cosa  digna  de  ser  llevada. 

ABLATIVO  ABSOLVTO. 
Párini,  Aviendo  llevado. 

•  Glossa  19.  §.  1. 

No  tiene  esta  Lenga  propriamente  Supinos,  mas  puedense  significar 
con  algunas  partículas,  como,  Himhó  ésti  páni,  conviene  llevar,  que  es 
como  el  Presente  de  Infinitivo:  á  Juan  conviene  rezar,  luán  himbb  ésti 


42 

ramldizcqxtaréni:  el  Sacerdote,  es  digno  de  recebir  á  Dios,  Amhlri  nita- 
taréri  ésti  xadwmuquaréni  Diósni.  Assi  se  puede  echar  por  todas  perso- 
nas, y  tiempos. 

§•2. 

El  segundo  Supino  se  puede  siguiñcar  con  el  Verbo  quitado  el  ni,  y 
el  Verbo  de  sitm,  es,  fui,  interpuestas  estas  dos  partículas,  quan  hctx,  co- 
mo digno  es  de  verse,  Exéquan  haxesti. 

§.3. 

Del  Ablativo  absoluto  se  puede  hablar  con  el  Pretérito  de  Infinitivo, 
como,  dicha  la  Missa,  Arírin  Missa.  comido  el  pan,  Tirtrin  airínda. 


CAPITULO  QUINTO. 

DE  EL  VERBO  PASSIVO. 

Glossa  20.  §.1. 

Antes  de  poner  el  üerbo  Passivo,  es  bien  advertir,  qué  partícula  ha- 
ze  la  passiva,  porque  conocida,  el  mismo  Estudiante  estudiando  vaya 
haziendo  la  pasiva.  Ay  dos  partículas,  que  liazen  la  pasiva:  vna  es  que, 
otra  ga,  esta  es  mas  vsada,  y  ponese  antes  de  la  Persona,  y  Relativo, 
como.  Fu/taca,  yo  llevo:  Pixngahaca,  soy  llevado:  PiViácarc,  tu  llevas, 
Pángahacare,  tu  eres  llevado:  añádese  N.  porque  antes  de  G.  pide  N. 
de  quo  gloss.  2.  §.  4.  y  en  los  frequentativos,  que  tienen  la  partícula 
Nstani,  antes  de  ella  se  pone  la  ga,  como  Pánstahaca,  estoy  llevando, 
PángastahacíC,  me  están  llevando.  Otra  partícula  ay  de  »ic,  mas  tiene 
otra  razón  de  passiva,  como  se  verá  en  la  glossa  siguiente. 

§.2. 
Estas  partículas  passivas  ga,  y  que,  caen  en  todos  los  Verbos  Acti- 


V 


vos,  y  no  en  los  Neutros,  como,  duermo,  ando.  Tampoco  regularmente 
hablando  caen  en  los  verbos  generales  ele  pe,  como  Inspeni,  Tirérahpeni, 
j  en  los  verbos  de  va,  y  jjem.  gloss.  25.  §.  1. 

INDICATIVO  PASSIVO. 

Presente. 

Pángahaea,  Pángahacare,  Pángahati,  Pángahaca  cuhelie,  Pangahacahtsi, 
Paligahatix. 

PEETEEITO  IMPERFECTO. 

Pángahámbihca,  Pángahámbihcare,  Pánghámbiti,  Pángahámbihca  cuché, 
Pángabámbihcahtsi,  Pángahambitix. 

Por  la  f  articula  ga. 

Pángaliánga,  Pángahangare,  Pángahándi,  Pángahánga  cuhclié,  Pángahán- 
gahtsi,  Pángahándix. 

PEETEEITO  PEEFECTO. 

Pángaca,  Pángacai'e,  Pángati,  Pángaca  cuché,  Pángacahtsi,  Pángatix.  Si 
le  echaren  S.  va  después  de  la  ga,  como  Pdngasca,  Pángascare,  &c. 

PEETEEITO  PLVSQVAMPEEFECTO. 

Pángaphica,  Pángaphicare,  Pángaphiti,  Pángaphica  cuché,  Pángaphicaht- 
si,  Pángaphitix.  Si  se  le  pone  S.  como  el  de  arriba,  Pdngas;phica. 

FVTVEO  IMPERFECTO,  Y  PEEFECTO. 

Pángavaca,    Pángavacare,  Pangavati,  Pángavaca  cuché,  Pángavacáhtsi, 
Pángavatix. 
Al  perfecto  anteponerle  la  partícula  Thúvin,  como  Thívin  pángavaca. 

MODO  IMPEEATIVO. 

•  Presente. 

Pangapa,  Panga,  Pángave,  Pángapa  cuhché,  Pángahe,  Pangavex. 

Futuro. 
Al  presente  se  le  pone  la  partícula  yyánan,  pángapa  yyánan,  &(^ 


44 

MODOS  SVBIVNTIVO,  Y  OPTATIVO. 

Presente. 

Las  partículas  do. Optativo  son  Nondiati,  vel  Cáchmde,  y  con  estas  se  con- 
juga, como  el  Subjuntivo  con  las  suyas. 

Iquini  pángahaca,  Iquire  pángahaca,  Iqui  pángahaca,  Iqui  culichó  panga- 
haca,  Iquihtsi  pángahaca,  Iquix  i^ángahaca. 

PEETERITO  IMPERFECTO.  * 

Iquini  pángapiringa,  Iquire  pangapiringa,  Iqui  pángapiringa,  Iqui  cuhche 
pángapiringa,  Iquihtsi  pangapiringa,  Iquix  pangapiringa. 

PRETÉRITO  PERFECTO. 

Iquini  pángaca,  Iquire  pángaca,  Iqui  jiañgaca,  Iqui  cuhche  pángaca,  Iquiht- 
si pángaca,  Iquix  pángaca.  Si  tiene  S.  después  de  la  ga;  como  en  el  Indi- 
cativo. 

PEETERITO  PLVSQUAMPERFECTO. 

Iquini  pángaphica,  Iquire  pángaphica,  Iqui  pangaphica,  Iqui  cuhche  pán- 
gaphica,  Iquihtsi  pángaphica,  Iquix  pangaphica.  Quando  le  ponen  S.  como 
en  el  Indicativo. 

FVTVROS  IMPERFECTO,  Y  PERFECTO. 

Iquini  pangavaca,  Iquire  pángavaca,  Iqui  pangavaca,  Iqui  cuhche  panga- 
vaca,  Iquihtsi  pángavaca,  Iquix  pángavaca.  Al  futuro  perfecto  después  de 
la  partícula,  y  persona,  ponele  Thúvin,  iquini  ihúvin  pángavaca,  iquire  thu- 
vin,  &c. 

MODO  INFINITIVO. 

Presente. 

Pángani,  Ser  llevado. 

I  Pretérito. 

\ 
PángarínK  Aver  sido  llevado. 

I  .Futuro. 

Yengóquarehacá,  isquíni  joav&n  pángavaca,  espero  mañana  ser  llevado. 


Pángaquaro  ésti, 
Pángaparin, 
Niráhaca  pángani, 


46 
e^EETJNDIOS. 

En  Di. 

Tiempo  és  de  ser  llevado. 

En  Do. 

Siendo  llevado. 

En  Dum. 

Voy  á  ser  llevado. 
SUPINOS. 
En  Ttm. 
Hi  chén  himbó  esca  pángani,  A  mi  me  conviene  ser  llevado. 

En  Tu. 
El  mismo  tle  Activa  dice  Passiva. 

ABLATIVO  ABSOLVTO. 
Pángarini,  Aviendo  sido  llevado. 

Gloss.  21.  §.  vnico. 

Prometí  en  la  glossa  passada  de  tratar  de  la  partícula  ma,  que  se 
halla  en  passiva.  Mas  ella  no  haze  passiva,  sino  que  junta  con  la  ga,  de- 
nota passiva  de  daño,  ó  provecho,  conforme  las  partículas,  como  úmen- 
gahacd  capote,  para  mi  se  haze  el  capote,  úmengahacáre,  para  tí,  wnen- 
gahati,  &c. 


CAPITULO  SEXTO. 


DE  EL   VEEBO   SUBSTANTIVO. 


Glossa  22.  §.  vnico. 

Este  Uerbo  Substantivo  es  éni,  que  significa  ser:  conjugase  por  el  Ac- 
tivo: y  assí  no  avia  que  ponerlo;  mas  en  breve  se  dirá. 


46 
MODO  INDIOATITO. 

Presente. 

Ehnca,  yo  soy,  Ehacare,  Ehati,  Ehaca  cuhché,  Ehacahtsi,  Ehatix. 

l'KETEIUTO  IMPERFECTO. 

Ehrimbihca,  yo  era,  Ehámbihcare,  Eharribihti,  Etiámbihca  cuhché,  Éhám- 
bihcahtsi,  Ehambihtiz. 

PRETÉRITO  PERFECTO. 
Eca,  yo  fui.  Ecare,  Eti,  Eca  cuhché,  Ecahtsi,  Etix.  Llevando  S.  ésca,  dkc. 

PRETÉRITO  PLVSQVAMPERFECTO. 
Ephica,  yo  avia  sido,  Ephicare,  Ephiti,  Ephica  cuhché,  Ephicahtsi,  Epitii. 

FVTVRO  IMPERFECTO,  Y  PERFECTO. 

Evaca,  yo  seré,  Evacare,  Evati,  Evaca  cuhché.  Evacahtsi,  Evatii.  Al  fu- 
turo perfecto  anteponerle  Thuvin. 

MODO  IMPERATIVO. 
Presente. 
Epa,  yo  sea,  E,  Eve,  ipacuhché,  Ehe,  Ever,  y  si  dice  luego,  caúquan. 

Futuro. 
Epa  yyánan,  sea  yo  después,  y  luego  según  el  Presente. 

MODO  SVBIVNTIVO. 

No  ay  que  cansar  en  cosa  sabida.  Véase  el  verbo  Activo,  y  assi  va 
este  Subjuntivo,  y  Optativo,  echando  las  particulas,  y  lo  mismo  el  pro- 
prio  Tiempo  de  Piringa,  como,  Iquine  cpiringa,  d'c. 

MODO  INFINITIVO. 
Presente. 
Eni,  Ser. 

Pretérito. 
Etin,  vel  érin,  Aver  sido. 

Futuro. 
Yengó  quarehacá  écuécani.  Espero  ser. 


47 


Glossa  23,  §.  imico. 


Aqiii  se  noten  los  Compuestos  de  Eni:  el  primero,  Erani,  liazer,  que 
otro  sea:  y  assi  Eraqtiarénstani,  representar  á  otro.  El  segundo  Erán- 
gani,  passivo,  liazerse  que  lo  miren,  o  elijan.  Tercero  Ecuícam,  querer 
ser,  tiene  passiva,  Engaaiicani,  querer  ser  hecho  en  algún  modo. 


CAPITULO  SÉTIMO. 

DE   EL   VEEBO   IMPEESONAL. 

Glossa  2-i.  §.  vnico. 

El  Impersonal  solo  conviene  á  las  terceras  personas  de  Singular,  y 
Plural,  de  qualquier  tiempo,  y  voz,  que  no  determine  á  Pedro,  ni  Juan. 
Y  assi  no  ay  sino  coger  las  terceras  personas,  llevara,  Pcívafi,  será  lle- 
vado, Pángavati.  Advirtiendo  lo  que  se  dirá  en  la  glossa  siguiente  25. 
que  la  partícula  pe,  ha^e  verbo  general:  La  va,  Plural,  como,  dése  de 
comer,  que  es  general,  y  passivo,  Tirérapéngave:  y  si  señalo  algunos, 
Tireravángavex:  y  si  son  muchos  sin  determinar,  Ttréraperúngavex. 


CAPITULO  OCTAYO. 

DE  ALGUNOS  VERBOS  PAETICÜLAEES. 


Glossa  25. 

Muchos  verbos  ay,  que  aunque  son  Activos,  y  van  por  aquella  con- 
jugación, tienen  algunas  partículas,  que  conocidas,  quitan  confusión,  y 
causan  elegancia,  con  saber  poner  las  partículas. 


Arte  Tarasen.— 8 


48 

DE  LOS  VERBOS  GENERALES,  PLURALES,  SINGULARES, 
COMMUNICATIVOS. 

Estos  quatro  Fcrbos  se  conocen  por  sus  partículas  distintas.  Pe  dice 
generalidad,  como  Inspeni,  dar  en  general.  Va,  dice  iJluralidad  determi- 
nando á  muchos,  Insuani.  Cu  dice  vno,  como  inscioií:  y  si  se  ponen  dos 
a/,  denota  la  mano,  porque  es  partícula  de  la  mano,  como  se  vera  gloss. 
35.  §.  1.  como  Puñcucuni,  besarle  la  mano.  Otros  dicen,  que  también 
quiere  decir  besarle  la  mano  por  otro:  mas  lo  cierto  es,  que  significa  ter- 
cera persona  en  singular.  Los  Communicantes  son  quando  la  acción  se 
haze  de  vnos  á  otros,  como,  Xucáperani,  reñir  vnos  con  otros:  Inspcrani, 
darse  vnos  á  otros. 

§•2. 

DE  LOS  UERBOS  DEPONENTES. 

En  Latin  estos  "Verbos  tienen  terminación  Passiva,  y  significación 
Activa,  como  Seqiior,  sigo.  Assi  ny  en  esta  Lengua,  Iliríngani,  que  pa- 
rece Passivo,  y  no  es  sino  Activo,  y  significa  buscar:  y  para  liazerlo  Pas- 
sivo,  se  ha  de  poner  otra  ga.  Hiringangani,  ser  buscado. 


DE  LOS  VERBOS  MEDITATIVOS. 

Llamamos  assi  á  los  .Verbos,  que  denotan  gana  de  hazer  algo,  y  esto 
lo  significan  interponiendo,  Nguccha,  como,  Tiringiiechahacá,  tengo  gana 
de  comer. 

§.4. 

DE  LOS  VERBOS  FREQUENTATIVOS. 

Estos  son  los  que  a  menudo  hazen  la  cosa,  y  se  declara  con  esta  par- 
tícula is,  como  \s  tiréhaca,  como  á  menudo. 

§.5. 

DE  LOS  VERBOS  REITERATIVOS. 

Estos  son  los  que  sin  passar  Tiempo  están  haziendo  la  obra  siempre. 


49 

Significa  esta  reiteración  con  esta  particula,  nsta,  como,  Pánstahacd,  es- 
toy llevando  siempre.  De  las  faltas,  que  padecen  estos  verbos,  se  dirá 
gloss.  26.  §.  10.  Ay  dos  Reiterativos,  que  añaden  á  su  simple  la  parti- 
cula nsta,  como,  Hunguáni,  tornava  venir,  de  Hura7n:  ffuvdnuáni,  tornar 
á  traer,  de  Huviini.  En  todos  los  demás  al  sim^jle  se  interpone  nsta,  co- 
mo, Vercini,  llorar,'  Veránkani,  estar  llorando  siempre. 

§.6. 

DE  LOS  UEEBOS  POSSESSIVOS. 

Estos  significan  possessiOn,  y  tener,  como  Hcqnnani,  Hánchani,  Vlicá- 
mani.  También  el  verbo  Eni,  llegándose  a  los  Pronombres  Possessivos, 
como,  Huchévi  ésti.  Vide  supra  gloss.  7.  §.  2. 

§•7.     . 

DE  LOS  UEEBOS  EQUIYOCOS. 

Estos  son  aquello^,  que  debajo  de  vn  nombre,  ay  dos  significaciones 
distintas,  solo  con  pronunciar  largo,  6  breve,  Vércmi,  breve,  es  salir; 
Verá?ii,  largo,  es  llorar:  y  assi  es  necessario  conocerlos,  como  se  dixo 
gloss.  3.  §.  1. 

§.8. 

DE  LOS  UEEBOS  EEDUPLICATIVOS. 

Los  Verbos,  que  tienen  la  raiz  doblada,  se  llaman  Reduplicativos,  y 
Continuativos  en  lo  que  hazen,  Xucáxucd  arím,  estar  riñendo,  y  Xucáni, 
reñir  vna  vez  lo  que  se  ha  de  reñir. 

§.9. 

DE  LOS  VEEBOS  ENGAZADOS. 

Ay  vnos  Uerbos,  que  se  engazan  mediante  vna  conjunción,  como,  To 
como,  y  bebo,  líí  tirchaca,  cá  itsimahaqui:  porque  el  segundo  Uerbo  ha- 
ze  en  Qici,  siendo  primera  j^ersona?  diráse  gloss.  19.  §.  4.  y  casi  todos 
los  Uerbos,  que  se  engazan,  mudan  las  terminaciones. 


60 


CAPITULO  NOVEXO. 

üli   LOS   UERBOS   DEFECTIVOS. 


Ghssa  26. 

En  todas  Lenguas  ay  Verbos  Defectivos  (^ue  salen  de  estas  conjuga- 
ciones generales,  y  siguen  otro  camino:  y  la  Lengua,  que  tuviere  mas 
Defectivos,  será  más  difícil.  Esta  tiene  muchos,  y  por  no  estar  bien  en 
ellos,  muchos  hablan  bárbaramente,  hablando  solamente  por  la  conju- 
gación general  de  Activa.  Uan  pues  repartidos  en  diez  §§.  En  los  cin- 
co se  ponen  muchos  Defectivos,  comprehendidos  debajo  do  cinco  partí- 
culas generales. 

DEL  VERBO  ARÁm  SIN  S. 

N.  1.  Quando  al  principio  Aráni,  no  tiene  h.  de  suyo  no  es  significa- 
tivo, y  llegado  á  otro  verbo,  significa  lo  que  el,  como.  Áráhaca  tiraii, 
estoy  comiendo:  el  artíni,  se  ha  de  conjugar  por  la  conjugación  Activa, 
y  el  otro  Yerbo  siempre  en  Infinitivo,  como  Arámbihca  tírcni,  estaba 
comiendo:  Avdca  caráni,  escriviré:  porqne  le  quitamos  la  ra,  se  dirá  aba- 
jo en  esta  glossa  §.  9.  Iqnini  ajyirtnga  tiréni,  como  yo  comiera. 

N.  2.  Los  Uerbos  á  quien  se  llega,  son  Tiréni,  Ilsimami,  Caihu', 
Ancheqnaréni,  Vehcundeni,  Cuv(ni,  y  assi  otros  de  estas  comunes  ac- 
ciones. 

N.  3.  Nótese,  que  algunas  vezes  otras  dos  partículas,  que  son.  Ma- 
cuñi, y  Zacúni,  se  llegan  á  los  mismos  Uerbos,  y  lo  echan  fueran  en  el 
Indicativo  solo,  como,  Nclh  híni  macú  tiréni,  de  que  manera  he  comido? 
Mas  si  le  anteceden  adverbios,  que  dicen  afirmación,  como  Cámendo, 
cMn,  &c.  bien  se  hallan  juntos,  como  Chcmendo  mach  oca  tiréni,  mucho 
he  comido:  y  esto  solo  en  el  Indicativo,  y  no  en  el  Subjuntivo,  Iqnini 
citen  macüpiriiiga  tiréni. 


51 

§.  2. 

DEL  YBEBO  ABANI  CON  H. 

N.  1.  Este  Verbo  poniéndole  H.  al  principio,  dice  estar  á  gusto,  Ha- 
rúJiaca  tiréni,  estoy  comiendo  á  gusto:  Nó  náh  harahaca  Ucuíxiirmi,  no 
estoy  para  estar  de  rodillas.  Juntase  á  los  mismos  TJerbos,  que  el  Her- 
bó passado. 

N.  2.  Es  defectivo  el  Indicativo  en  los  Pretéritos  Perfecto,  y  Plus- 
quamperfecto,  que  pierden  la  ra,  si  no  se  junta  S.  como  se  dixo  gloss. 
1.  §.  5.  como  Haca,  Hciphica,  Hdrasca,  Harásphica:  en  lo  qual  sigue  la 
regla  general  de  los  acabados  en  rani;  de  quo  infra  §.  9. 

ISr.  3.  En  el  Imperativo  es  defectivo,  porque,  aunque  puede  decir  sin 
ra,  hapd,  esté  yo:  /¿í),  está  tu,  &c.  mas  lo  mejor  es  echar  todo  el  Infini- 
tivo, Jlardnipcl,  esté  yo:  Haráni,  está  tu:  Haránivé,  &c. 

N.  4.  En  el  futuro  del  mismo  Imperativo  ay  defecto,  y  se  habla  assi, 
Cánt  yyánan  haránivá,  esté  yo  después:    Cdre  yyanan  haránivd,  &c. 

N.  5.  En  el  Subjuntivo  en  pretérito  imperfecto  muda  el  piringa  en 
hiringa,  por  la  gloss.  1.  §.  3.  Iqui  liar  ámbiringa,  Iquire  hardmhirin- 
ga,  &c. 

IST.  6.  En  el  Infinitivo  el  Pretérito  haze  hatín,  sin  la  ra,  por  la  regla 
de  los  Pretéritos,  que  la  quitan. 


DEL  VEEBO  HACA  SIN  INFINITIVO. 

N".  1.  Este  Uerbo  Haca,  sin  Infinitivo,  significa  estar  bueno,  ú  malo, 
ó  estar  en  lugar,  ó  aver  alguna  cosa.  Lo  1.  Náhre  aqui?  como  estas? 
Lo  2.  Nant  haquí  Pédrof  que  es  lo  mismo  que,  Nindi  Pedro?  Kespon- 
den,  Himénhañ. 

N.  2.  En  quanto  á  su  conjugación  solo  es  defectuoso:  en  el  Infinitivo 
va  por  la  Activa. 

§•4. 

DE  EL  VEEBO  ARINI. 

Este  Uerbo  significa  decir:  en  todo  sigue  la  conjugación  Activa.  Mas 


52 

llamase  defectuoso,  porque  quando  refiere,  que  otro  dice,  el  «ríni  se  mu- 
da en  hariini:  como  refiere  ^1i  dicho  de  San  Pablo,  y  digo  Is  hardhati 
San  Pablo:  Is  liamsiráhati  San  Pablo.  Acuerdóle,  que  ha  de  mudar  la 
S.  y  la  II.  en  X,  diciendo,  Jxuráhati,  por  la  gloss.  1.  §.  6.  n.  2. 

§.5. 

DE  EL  YElíBO  INSPENI,  INSCUNI,  INSÜANI,  INSPERÁUI. 

Este  ITcrbo  Itiscuni,  que  significa  dar  á  \tio,  es  regular  en  todo:  y  de- 
fectuoso solo  en  la  Fassiva,  que  dice  Intzingani:  y  assi  vuelto  sigue  todo 
el  Activo.  En  quanto  á  los  otros  tres,  ya  vimos,  gloss.  lo.  §.  1.  como  se 
diferencian,  y  son  defectuosos  los  tres  en  no  tener  passiva. 

§.6. 

DE  LOS  UERBOS,  QUE  HAZEN"  EN  CANl. 

N.  1.  Comienzan  desde  ahora  los  defectuosos  debajo  de  algunas  par- 
tículas: y  los  primeros,  cuyo  infinitivo  es  caní,  los  quales  pierden  la  ca 
propria  en  los  siguientes  tiempos. 

N.  2.  En  el  Pretérito  perfecto,  y  los  que  le  siguen,  que  dice  Vaxdca, 
y  no  Vaxücaca. 

N.  3.  Lo  mismo  el  Plusquamperfecto,  que  es  el  primero,  que  le  sigue, 
que  dice  Pdmj^zpkica,  y  no  Pámjyzcaphica. 

N.  4.  El  Presente  de  Imperativo,  Pámpzpa,  y  no  Pámpzcapa.  De  es- 
ta primera  persona  se  forma  la  Passiva,  como  se  dirá  en  su  lugar,  gloss. 
28.  §.  2. 

N.  5.  La  segunda  persona  del  mismo  Imperativo  es  defectuosa,  que 
vuelve  la  m,  en  qui,  y  dice  Pdmpzqui,  vaxáqui;  mas  no  las  terceras, 
Pa mpzcave  Pümpzcavex. 

N".  6.  El  Pretérito  imperfecto  de  Subjuntivo  sigue  al  Pretérito  de  In- 
dicativo, y  dice  Pámpzpirinria. 

N.  7.  También  le  sigue  el  Pretérito  de  Infinitivo,  Pámjjzrini. 

N.  8.  También  el  Gerundio  en  do  sigue  al  Pretérito,  Pámpzparini. 

N.  9.  Tres  acabados  en  caní,  son  regulares,  Xucani,  Tocani,  Ila- 
cani. 


53 

§•  7. 

t 

DE  LOS  VERBOS,  QUE  HAZEN  EN  AlAXI. 

N.  1.  Vnos  TJerbos  ay,  que  tienen  ma;  mas  no  es  propria,  sino  inter- 
puesta, como  Tirémáni,  hiscümclni,  dar  algo  caminando,  de  Inscuni.  De 
estos  no  habla  la  regla;  sino  de  los  que  tienen  la  ma  propria,  como  Hu- 
camani,  sobrepujar,  Vhcámam,  tener,  y  si  se  hallare  otro  alguno. 

N.  2.  Son  defectuosos  en  el  Imperativo  en  la  primera  persona,  que 
avia  de  decir  Hucdmapa,  y  dice  Hucámha.  Aqui  el  mudar  la  P.  en  B. 
gloss.  2.  §.  3. 

N.  3.  En  la  segunda  persona  del  mismo  Tiempo,  pierde  todo  el  Ma- 
ní, y  dice  Hiicd. 

N.  4.  En  el  Subjuntivo  Pretérito  imperfecto  dice  Hucdmhiringá.  La 
misma  conversión  de  P.  en  B.  gloss.  2.  §.  3. 

JN".  5.  En  el  Infinitivo,  Pretérito  dice,  Hucámlim,  por  Hiicamarini. 

N.  6.  En  el  Gerundio  en  Do,  Hiicámharin.  Mudanza,  como  arriba, 
de  P.  en  B. 

N".  7.  De  los  pocos  verbos,  que  tienen  la  ma  propria,  pusimos  sino 
dos,  la  tiene  también  yeJicámam,  mas  es  regular  en  todo,  no  pierde 
la  ma. 


DE  LOS  VERBOS,  QUE  HAZEN  EN  NANI. 

jNT.  1.  Unos  Uuerbos  ay  que  tienen  el  nani  proprio,  como  Hurénani, 
aprender:  otros  por  partícula  interpuesta,  como  de  Tireni,  comer,  Tiré- 
Jicnani,  comer  á  la  partida.  Pues  los  vnos,  y  los  otros  son  defectivos  en 
lo  siguiente. 

N".  2.  En  el  pretérito  dicen  Hurenga;  y  es  que  pierde  de  la  na,  la  A. 
y  queda  Ilurénca;  y  como  después  de  la  n.  no  ay  C.  sino  G.  dice  Huren- 
ga, gloss.  2.  §.  4.  Y  aqui  se  nota,  que  si  le  pusiéremos  S.  no  perderá 
nada,  y  dirá  Hurhiasca.  gloss.  1.  §.  o.  n.  2. 

N.  3.  En  el  Plusquamperfecto,  dice  Hirrémhica,  y  es  que  pierde  la  a 
del  na,  y  queda  Jiurén,  y  como  la  M.  convierte  la  P.  en  B.  dice,  Hnrem- 
bica,  gloss.  2.  §.  3.  T  si  se  le  pone  S.  interpuesta,  como  al  Pretérito,  no 
pierde  nada,  y  dirá,  Hurénasphica.  gloss.  2.  §.  5.  n.  2. 


54 

N.  4.  En  cl  Imperativo  en  la  primera  persona  dice  JJurCmha,  porque 
del  na,  jicrdia  la  A.  y  (jucdaba  en  M.  por  la  P.  del  Imperativo,  y  como 
se  convierte  en  B.  dice  Ilurímha.  gloss.  2.  ^ 

N.  5.  También  la  segunda  persona  del  mismo  Imperativo  avia  de  de- 
cir Ihiréna,  y  convierte  la  na  en  ni,  y  dice  Iluréni. 

N.  6.  También  en  cl  Subjuntivo,  en  el  Pretérito  imperfecto  dice,  IIu- 
r¿mhirm(ja,  por  la  razón  de  arriba,  n.  3. 

N.  7.  También  en  el  Infinitivo,  en  el  Pretérito  dice  IlurcmUn,  y  es  la 
razón,  que  pierde  la  A.  y  queda  Ilurén,  y  avia  de  decir,  IJiirtntin  6  IIu- 
rénrin,  y  como  después  de  la  N.  se  sigue  D.  dice  Hurendm.  ex.  gloss. 
2.  §.  4. 

N.  8.  En  el  Gerundio  en  Do,  dice  Ilurémbarin,  por  la  razón  tan  repe- 
tida de  la  mudanza  de  P.  en  B.  vide  sup.  num.  3. 

N.  9.  Yn  Ucrbo  ay,  que  haze  en  nani,  y  no  pierde  cosa,  (pie  es  Cha- 
ncini. 

§.9. 

DE  LOS  UERBOS,  QUE  HAZEX  EN  EA. 

]Sr.  1.  Muchos  Uerbos  acaban  en  rani:  todos  van  por  la  regla  general: 
salvo  que  son  defectivos  en  lo  que  se  dirá  ahora.  Quando  la  ?•«  del  In- 
finitivo es  breve,  como  Vh-ani,  salir:  Ilavurani,  apartarse,  son  defectivos 
en  el  Imperativo,  que  dicen,  Havári,  apártate,  aviendo  de  decir  Ilavdra: 
veri,  sal,  aviendo  de  decir,  vera. 

N.  2.  También  siguen  este  defecto  algunos,  que  tienen  la  ra  inter- 
puesta, como,  Qi(aninchcta¡jarani,  que  dice  QuaninchdUjjári. 

N.  3.  De  esta  regla  se  sacan  todos  los  que  comienzan  con  va,  ora  sean 
breves,  ora  largos,  como  Varáni,  que  haze  la  segunda  persona  del  Im- 
perativo en  ra,  como  Vara,  baila:  y  esto  por  evitar  la  confussion  del 
nombre  Vari,  que  es  la  Señora. 

N.  4.  Entran  ahora  cinco  acabado  en  rani,  que  no  siguen  la  regla  ge- 
neral, que  diximos;  sino  que  son  muy  defectuosos.  Estos  son,  Aráni, 
Ilurdni,  Ilucáni,  Nirilni,  Pirdni.  Y  fuera  de  lo  que  se  dixo  en  esta  mis- 
ma gloss.  §.  1.  y  2.  se  nota  para  todos  cinco,  lo  siguiente. 

N.  5.  En  el  Pretérito  perfecto  de  Indicativo  pierden  la  ra,  y  dicen, 


55 

acá,  hncd,  nica,  picd:  salvo  si  se  interpone  S.  que  la  guardan,  arásca, 
glossa.  1.  §■  5.  ■      * 

N.  6.  Lo  mismo  es  en  el  Plusquamperfecto,  ctpMca,  nvpMca,  &c.- sal- 
vo si  huviere  S.  ardspliica,  por  la  razón  de  arriba. 

N.  7.  En  el  Futuro  pierden  estos  cinco  la  ra,  y  dicen  niváca,  pivá- 
ca,  &c. 

N.  8.  También  la  pierden  en  todas  las  personas  del  Imperativo,  apa, 
p%,  ni,  lili. 

N".  9.  También  la  pierden  en  el  subjuntivo,  en  el  imperfecto,  api- 
ringa. 

]Sr.  10.  En  el  infinitivo.  Pretérito,  ni  Gerundio,  no  la  pierden,  menos 
ardni,  hac  gloss.  §.  2.  n.  6. 

§.  10. 

DE  LOS  VERBOS,  QUE  HAZEN  NSTANI. 

N.  1.  A  estos  Verbos  llamé  gloss.  25.  §.  5.  Keiterativos,  y  largo  mo- 
do se  pueden  llamar  Frequentativos:  porque  reitera  la  acción  á  su  sim- 
ple. Se  le  quita  la  i,  del  Infinitivo,  y  se  le  añade,  nstani,  como  Pdnsta- 
ni.  Todos  estos  compuestos:  y  si  huviere  algún  simple,  que  acabe  en 
nstani,  como  dicen  algunos,  que  lo  es,  Harángiienhápcnstam,  son  defec- 
tivos en  perder  la  ta,  en  los  Tiempos  siguientes: 

JST.  2.  En  el  Pretérito  perfecto,  como,  Pánsca,  no  dice  Pánstaca.  En 
el  Plusquamperfecto,  PánspMca,  y  no  PánstapMca.  En  todas  las  perso- 
nas del  Imperativo,  PánsjM,  Pcins,  Pánsve.  En  el  Imperfecto  de  Sub- 
juntivo, Pánspiringa.  En  el  Pretérito  de  Infinitivo,  Pansríni.  En  el  Ge- 
rundio en  Do,  Pánsparini. 

N.  3.  Ay  vno,  que  es  regular,  y  no  pierde  su  ta,  que  es  cústani,  como, 
Cústáca,  Cústaphica. 

]Sr.  4.  Por  regla  general  se  dio,  para  formar  estos  Reiterativos,  que 
quitassen  la  /.  del  Infinitiyo,  y  se  afiadiesse  ristani.  Mas  ay  vna  excep- 
ción, que  si  el  simple  acaba  en  cani,  y  trae  antes  de  este  cani  Z.  vel  S. 
como  Pdmpzcani,  Ynscani,  luego  se  pone  vna  i.  y  después  de  ella  la 
partícula  nstani,  como  Pam2mnstani,  Yúcinstani,  Hánizcam,  Hantzins- 
tani.  Algunos  mudan  la  Orthograpliia,  y  la  Z.  la  vuelven  C.  con  vir- 

Arto  Tarasca.— 9 


56 

gula  debajo,  como  czcani,  trinstani:  hlzcani,  higiiistam:  intzinyani,  tnrm- 
(junsUmi. 

N.  5.  En  la  Pas>i\a,  ya  ^u  dixo,  gloss.  20.  §.  1.  <|uc  Vajh,  lia  de  po- 
nerse antes  de  la  nstani,  como  jMUfjfoislani. 

N.  0.  El  Yerbal  de  estos  se  haze  quitada  la  partícula  tañí,  como,  Ti- 
i'inskini,  estar  comiendo,  el  comilón,  Tiréis,  cuvhts,  el  dormilón. 


CAPITULO  DÉCIMO. 

DE  1-A  (¿UAIíTA  PARTE  DE  LA  OEACIO^J,  QUE  ES  EL  TAIITICIPIO. 

Glossa  27. 

Esta  parte  de  la  Oración,  que  es  la  quarta,  no  tiene  tanto,  que  hazer, 
como  el  Uerbo,  que  tuvo  seis  capitulo».  Esta  quarta  se  encerrará  en  vn 
capitulo  con  tres  §.  en  los  quales  se  tratará  de  los  tres  Participios,  de 
Presente,  Pretérito,  y  Futuro. 

§.  1. 

DEL  PAllTICIPIO  DE  PEESENTE. 

N.  1.  El  Participio  de  Presente,  ó  sale  del  Verbo,  o  sale  de  estas  jiar- 
ticulas,  xaca,  y  xama:  de  los  que  salen  de  estas  partículas  trataremos  al 
fin  del  §.  num.  vltimo. 

N.  2.  El  Participio  de  Presente  sale  del  Infinitivo  del  Uerbo,  y  liaze 
en  //,  ó  en  ri:  si  el  Infinitivo  es  largo,  como  PirCni,  cantar,  saca  el  par- 
ticipio en  ri,  Piréri,  el  cantor,  u  el  que  canta:  si  el  Infinitivo  es  bre- 
ve, como  Tz\j)cni,  vivir,  saca  el  Participio  en  ti,  túpcti,  el  que  vive,  ó 
vivia. 

N.  3.  De  esta  regla  se  sacan  los  que  tienen  el  Infinitivo  en  hk.hí,  u 
2'>cni,  como  Siquilmcni,  Cakqycni,  que  sacan  el  Participio  quitando  el  ni 
solamente,  y  dicen,  Siquáme,  catdjye.    Y  nota  aquí,  que  los  Yerbos,  (lue 


57 

tienen  ^;e  no  propria,  sino  por  Uerbos  generales,  de  quo  gloss.  25.  §.  1. 
Siguen  la  regla  general,  como  Tirerahpeni,  el  que  generalmente  da  de 
comer,  saca  TiréraJipéri. 

N.  4.  En  quanto  al  Plural  de  los  Uerbales,  no  ay  sino  echarles  la 
partícula  echa  como  Siquáme  echa,  catCipeéclia,  menos  á  los  participios, 
que  salen  en  vi,  j  ti,  que  estos  pierden  sus  partículas,  y  decimos  Piré- 
cha,  Tzipccha.  De  los  quales  Plurales  se  trato  arriba  gloss.  5.  §.  2.  don- 
de se  pusieron  otras  excepciones  de  Plurales;  aunque  no  eran  parti- 
cipios. 

N.  5.  Otros  participios  j)articulares  salen  de  los  Uerbos  Reiterati- 
vos, que  acaban  en  nstani,  como  de  Cuvini,  Cuvinstani;  de  Tiréni,  Ti- 
rénstñni,  estar  siempre  durmiendo,  ú  comiendo:  el  Uerbal  sale  quitado 
el  taní,  y  dice  Cuvins,  el  dormilón,  Tii'éns,  el  comilón. 

JST.  6.  El  otro  jDarticipio  de  Partículas  sale  del  mismo  Presente,  Tiré- 
haca,  yo  como,  mudando  la  ha  en  xa,  y  dice  Tiréxaca,  estoy  comiendo: 
y  si  no  se  quita  la  ha  al  Presente,  sino  que  se  interpone  xama,  como 
tiréxamaJiacd,  quiere  decir,  ando  comiendo,  de  quo  infra  gloss.  36.  §. 
vnus.  num.  26. 

§.  2. 

DEL  PARTICIPIO  DE  PEETEEITO. 

N.  1.  Este  se  llama  Participio  de  Pretérito,  porque  sale  de  el,  y  de 
la  persona  primera,  añadiendo  vn  ta,  como  paca,  yo  lleve,  pacata,  lo  lle- 
vado: Tiréca,  yo  comi,  tirécata  lo  comido. 

N".  2.  Algunos  se  sacan,  que  su  participio  no  haze  en  ta,  sino  en  qua, 
saliendo  del  Infinitivo,  el  ni  vuelto  en  qua,  como  Pámpzcani,  Pamzqua: 
en  este  se  pei'dió  también  la  ca,  Casireni,  Casirequa;  ó  no  ay  mas,  ó  se- 
rá otro  por  maravilla. 

N.  3.  Notamos  aqui,  que  también  los  abstractos  de  los  Ferbos  se 
acaban  en  qua,  como  de  HurénclaJiperdni,  liuréndaliperáqua:  piréni,  piré- 
qua.  En  este  TJerbo  Taréni,  avia  de  decir  Taréqua,  lo  que  se  cava;  mas 
porque  se  llama  assi  el  instrumento,  el  abstracto  haze  en  ta,  Taréta, 
por  huir  la  confusión.  T  lo  mismo  se  hará  en  otro,  si  se  ofreciere  equi- 
vocación. Para  sacar  los  abstractos  de  los  Uerbos  Reiterativos,  en  el  In- 


68 

fmitivo  todü  el  UdiÍ.  se  vuelve  en  y//</.  eoiiio  Árnishini  arins(/ií((.  lo  ([ue 
se  anda  hablando. 

N.  4.  Si  á  este  Abstracto  nacido  en  qua,  se  le  añade  vn  ro,  le  lia- 
zc  que  diga  tiempo,  o  lugar,  en  que  se  liazc  la  acción  del  Vcrlio,  co- 
mo, Tircqxaro  cslí,  quiere  decir,  hora  es  de  comer,  o  lugar  es  donde  se 
come. 

DEL  PARTICIPIO  DE  FUTURO. 

Este  se  llama  de  Futuro,  y  en  esta  Lengua  se  dice  por  el  mismo  Fu- 
turo de  Indicativo,  el  que  llevara,  Ilindéqui  2iávaca:  dice  en  primera 
persona,  porque  antecede  qui.  gloss.  6.  §.  2.  lo  mismo  se  vsa  en  el  Fu- 
turo en  rus,  y  en  dus,  con  esta  partícula  íqut,  qui  qjauaca,  Iqui  2}(Oi- 
gavaca. 


CAPITULO  UNDÉCIMO. 

DE  LAS  FOEMACIOXES  DE  LOS  VERBOS,  Y  DE  LOS  PARTICIPIOS. 

Glossa  28. 

En  algunas  partes,  principalmente  en  los  TTerbos  defectivos,  hemos 
tratado  de  algunas  formaciones;  mas  aqui  se  daní  luz  de  todas. 

§1. 

DE  LA  FORMACIÓN  DE  LA  ACTIVA. 

N.  1.  El  Presente  del  Indicativo  se  forma  del  Infinitivo  de  su  TJerbo, 
quitado  el  ni,  y  puestos  los  Pronombres:  como  Páiii,  quito  el  ni,  queda 
2)a,  añado  las  personas,  Pcíhaca,  Páhacarc,  Páháli,  Páhaca  cuhcM,  Pálm- 
cahtsl,  Pdhatíx. 

N.  2.  El  Pretérito  inperfecto  del  mismo  modo,  quitado  el  ni,  y  pues- 


59 

tas  sus  personas,  Pcihdmhihca,  Páhamhihcare,  PáMmhihti,  Pdhámhihca 
cuhcM,  PalidmhiJicahtsi,  PáhdmhUitix. 

N.  3.  El  Pretérito  perfecto,  quitado  el  ni,  y  puesta  ca,  paca,  pácare, 
pátt,  j)aca  ciüiclié,  pacaldsi,  patix. 

N.  4.  El  Plusquamperfecto  el  ni  en  pliica,  papliica,  pápldcare,  pápMti, 
pápMca  culicM,  pápldcalitsi,  pápMtix. 

N.  5.  El  Futuro  ni,  en  vaca,  pdvaca,  pavacare,  paváti,  pávaca  cuJiché, 
pavacaldsi,  pávatix. 

N".  6.  El  Imperativo  bnclve  la  ni,  en  pa:  la  segunda  persona  no  tiene 
partícula:  luego  las  que  se  siguen,  jmpa,  yo  lleve,  pMlm,  páve,  pápaculi- 
cM,  páhe,  pávex. 

N.  7.  Los  Verbos  acabados  en  cani,  quitado  todo  el  cani,  ponen  la 
2M,  como,  pánpzpa,  vaxápa.  La  segunda  persona  baze  en  qui,  vaxdqui, 
pampzqiii.  Las  terceras  personas  son  regulares,  que  admiten  el  ca,  vaxa- 
cave,  vaxácttvex.  El  Plural  sigue  al  Singular,  vaxapa  culicM,  vaxáquiJie, 
vaxacavex. 

N".  8.  El  Imperfecto  de  Subjuntivo,  ni,  en  piringa,  con  sus  partículas, 
y  personas  antecedentes,  iquini papiringa,  iquirc  papiringa,  &c. 

N.  9.  El  Presente  de  Infinitivo  no  se  forma,  porque  es  rayz  de  for- 
mación. 

N.  10.  El  Pretérito,  ni  vuelta  en  rin,  vel  tin,  como  tirérin,  tzipetin. 

N.  11.  Gerundio  en  do,  ni,  vuelto  eiiiKirin,  com.o  paparin,  tireparin. 

N".  12.  El  Gerundio  en  di,  no  -tiene  formación,  sino  addimento  de 
partícula  quaro,  en  lugar  del  m,  tiréquaro  ésii.  Entra  el  Yerbo  smri,  es, 
fui.  Lo  mismo  se  dice  del  Gerundio  en  diini,  que  se  reduce,  como  se  vio 
gloss.  18.  §.  4. 

§•  2. 

DE  LA  FOEMACION  DE  LA  PASSIVA. 

N".  1.  Quien  está  bien  en  las  formaciones  de  la  Activa,  sabrá  luego 
la  Passiva,  la  qual  se  forma  del  mismo  Infinitivo  Passivo,  que  es  ^5«í¿- 
gani:  quítasele  el  ni,  y  eclianse  las  personas,  como  están  en  la  Activa, 
pdngaliaca,  pangaca,  pangapMca,  pdngavaca,  pangapa,  iquini pdngapirin- 
ga,  pdagarin,  vel  Un,  pCingaparini.  Basta  lo  dicho. 

N".  2.  Hazese  exíJ^pcion  de  los  Verbos,  que  acaban  en  cani,  y  les  an- 


60 

tcccdc  Z.  o  S.  como  ])úmj)zcani,  yüscani,  que  estos  hazen  el  Infinitivo 
Passivo,  mudado  el  cani,  en  irigani,  como  jMmjKxani,  2wmjmn(júni.  Y  de 
este  Infinitivo  Passivo  se  forman  todos,  quitado  el  ni,  y  puestas  las  per- 
sonas, ]i(()iij)p:i)}(/a  haca:  y  assi  todos  los  Tiempos. 

N.  3.  Queda  dicho  también,  gloss.  20.  §.  2.  como  a  los  Verbos,  que 
tienen  la  particula  nstuní,  la  f/a,  Passiva  se  pone  antes  de  la  nsta- 
ni,  como  2)<^W^sküii,  ser  llevado,  y  de  alli  se  van  formando  los  domas 
Tiempos. 

§.3. 

DE  LA  FORMACIÓN  DE  LOS  PAETICIPIOS. 

No  pudiéramos  avcr  hablado  en  la  glossa  passada  2o,  de  los  Partici- 
pios, sino  era  diciendo,  de  donde  salían,  y  qual  nacimiento  es  su  forma- 
ción. TJease  bien  toda  la  glossa. 


CAPITULO  DUODÉCIMO. 

DE  LAS  QÜATRO  PARTES  VICTIMAS  DE  LA  ORACIÓN. 

Glossa  29. 

Las  quatro  partes  vltimas  de  la  Oración,  son:  Adverbio,  Preposición, 
Interjecion,  y  Conjunción.  De  las  quales,  i)or  ser  fáciles,  se  tratará  en 
este  capitulo,  en  quatro  §§. 

§.1. 

DE  EL  ADVERBIO. 

N.  1.  Muchos  Adverbios  tiene  esta  Lengua,  como  se  vee  en  su  Voca- 
bulario. Y  lo  i)rimero,  que  notamos  de  algunos,  es,  que  vnas  vezes  son 
Adverbios,  y  otras  Nombres,  como,  aqiul,  que  siendo  Advervio,  quiere 


61 

decir,  quanto  y  mas,  y  quando  Nombre,  quiere  decir,  que  es  cosa  de  co- 
mo': HincU  aqnd  ésti,  esso  es  cosa  comestible. 

JSr,  2.  También  ay  otro  Nombre,  que  es  Adverbio,  y  Adjetivo,  este 
es  casipeti:  Adverbio  quiere  decir.  Justamente,  como,  Justo  es,  que  el 
ladrón  sea  castigado,  C¡isipetiésti  sipaíipe  curdnditaquaréve:  quando  es 
Nombre  Adjetivo,  dice,  Pedro  es  honrado,  Pedro  cuiripu  casipeti  ésti. 

N.  3.  También  este  Adverbio  Ctz,  es  Adverbio,  y  Nombre,  cez  úqiieti, 
bien  se  hizo:  Nombre,  cez  erári,  poderoso. 

N.  4. .  También  ay  que  notar  acerca  de  dos  Adverbios,  que  son,  Hi- 
nctani,  Quanwietani,  que  ambos  significan,  estar  en  lugar  de  otro;  mas 
con  esta  diferencia,  que  el  primero  solo  dice,  estar  en  lugar  de  otro;  co- 
mo, Pedro  hatl  Mnctan  govtrnador:  mas  el  segundo  dice  estar  haziendo 
bien  en  lugar  de  aquel  á  quien  representa,  como,  Amhéri  quantmetani 
Dios  vchcóndcsti  thavácurini.  El  Sacerdote  haze  bien  al  pecador  estando 
en  lugar  de  Dios. 

§.2. 

DE  LA  PEEPOSICION. 

N.  1.  Tiene  esta  parte  de  la  Oración,  que  se  llama  Preposición,  co- 
mo, hiter,  tertcltcani,  adentro,  incMrini,  y  de  está  manera  se  hallan  en  el 
Vocabulario  todas  las  Preposiciones  necessarias. 

N.  2.  Adviértase  aquí,  que  con  el  Nombre,  y  ^^la  O.  al  fin,  dice  el 
nombre,  que  sirve  á  Preposición  ad,  ü  Adverbio  vM,  como,  Cárarío,  la 
casa  del  Escribano:  tátaéclmo,  el  Monasterio. 

N.  3.  También  se  advierta,  que  para  esta  Preposición  Pro,  decimos, 
Hizelo  por  Dios,  BitJs  Idmhú  etüqua  úsca:  thucliánxsini  Mmhb  etaq;ua,  j)or  vues- 
tro ser. 

§.  3. 

DE  LA  INTEEJECION. 

También  tiene  sus  Interjeciones:  para  decir,  Ay  de  mi,  almíh;  para 
mofar,  éh,  eli:  era,  para  reñir:  sismaráhaqm',  ruin,  malo:  para  regocijo,  ó 
Mqui  Mqui.  Véanse  los  Artes  de  los  Padres  Maturíno,  y  Lagunas. 


62 

§•4. 

DE  LA  CONJUNCIÓN. 

También  tiene  sus  Conjunciones,  como,  Ilbujun,  líim'nigncon:  y  la  or- 
dinaria es  O'/,  (juc  en  nuestra  Lengua  dice  ?/,  1/0,  y  fu,  que  junta.  De  es- 
ta ('(),  en  quauto  fi  Interrogativa,  que  también  lo  es,  como  en  nuestro 
Español,  se  ha  d(f  tratar  abajo,  gloss.  31.  §.  1.  Mas  aquí  solo  notamos 
(le  ella  en  quanto  Conjunción,  que  junta  dos  Yerl)OS,  que  no  acaban  en 
vna  misnuí  i)articula',  sino  en  diversas,  según  los  Ticnq)os.  En  el  Pre- 
sente, para  decir,  como,  y  bebo,  dice,  Tirbhaca,  ctl  itsimahaqui,  acaban- 
do siempre  en  qui,  el  otro  verbo:  en  el  Imperfecto  acaba  assi,  Tiréham- 
hihcd,  ni  ilshnahamhi,  yo  comia,  y  bebia:  y  assi  los  demás.  Pretérito 
perfecto:  como  son  menos  los  de  cuni,  y  raní,  que  hazcn  como  el  Pre- 
sente, tirésca,  cá  itsimasqui,  comi,  y  bebí:  tirésca,  cárc  carásrjni,  yo  comi,  y 
tu  escribiste.  En  el  Futuro,  como  son  menos,  que  la  primera  persona 
del  segundo  Yerbo,  no  tiene  Cd,  porque  antecedió  la  Conjimcion,  como, 
tirémca,  cúitsimava,  comeré,  y  beberé.  En  el  iñringa,  junta  assi,  no  di- 
ciendo del  segundo  Yerbo  mas,  que  pirini,  iquini  ñréjnrhiga,  cáre  itsimapí- 
rim,  como  yo  comiera,  y  tu  bebieras. 


LIBRO  III. 

DE    LOS    CASOS    DE    LOS    NOMBRES,    Y    VERBOS. 


CAPITULO  YNICO. 

DE  LOS  CASOS  DEL  NOMBRE,  Y  YERBO. 

Glossa  30. 

Toda  la  mayor  dificultad  de  esta  lengua  consiste  en  el  segundo  Li- 
bro, de  que  se  lia  tratado;  porque  contiene  el  conocimiento  de  las  ocho 
partes  de  la  Oración.  Este  Libro  tercero  es  breve,  aunque  en  el  Arte 
Latino  es  el  de  la  mayor  dificultad.  Tratase  de  los  cinco  casos  en  cin- 
co §§• 

§.  1. 

DE  EL  NOMINATIVO. 

Todos  los  Nominativos  rigen  la  Oración:  mas  como  se  echan  estos 
Nominativos  en  Plural,  y  Singular,  no  ay  que  repetirlo.  Uease  la  glossa 
5.  por  todos  sus  paragraphos. 

DE  EL  GENITIVO. 

N.  1.  El  Genitivo  declara,  cuya  es  la  cosa:  la  qual  Possession  se  de- 
clara con  estas  partículas,  evéri,  hVicMvirémha:  notando,  que  estos  dicen 

Arte  Tarasca.— 10 


64 

Posscssion  (le  terceras  personas  racionales:  el  primero  sirve  á  Singular, 
y  Plural:  el  segundo  solamente  á  Singular.  Para  los  irracionales,  c  in- 
sensibles no  ay  nota  de  possession,  sino,  chéti  cavdllo,  la  cola  del  cava- 
lio,  rJtiicfiri  ches,  corteza  de  árbol.  Al  árbol,  y  algunas  legumbres,  dicen 
hCmbu,  nota  de  Possession,  como,  naránxo  xa/icúri  htmha,  oja  del  naran- 
jo: la  qual  partícula  hémba,  se  da  á  todos  los  parentescos,  niiiialihiha,  y 
á  los  discípulos  en  Singular,  y  Plural,  como  hircndaqna  Mmha  echa,  sus 
discipulos:  lo  mism'o,  tdtahcmbaccha,  sus  padres.  Esto  en  quanto  á  las 
terceras  personas;  que  para  primeras,  y  segundas,  ya  se  tienen  sus  ter- 
minaciones, hiichévi,  vel  hnchéve  thuchéveti.  de  quo  gloss.  7.  §.  2. 

N.  2.  También  el  Genitivo  Latino,  que  en  Latin  se  declara  por  estos 
Uerbos,  Intcrcst,  &  referí,  que  dice  conviene:  en  esta  Lenga  se  puede  ha- 
blar por  estos  Yerbos.  Terunchani,  Ilapinani,  y  por  este  Adverbio  Ilim- 
hó,  como,  el  Rey  es  governador,  Irécha  terúnchasti,  vel  Iréclia  hajñnati 
camdchacuhpéni:  por  el  Adverbio  Himhó,  (ata  himbú  ésti  Míssa  arini,  sue- 
na, del  Padre  es  decir  Missa.  También  se  vsan  otros  Nombres,  como, 
úqtia  ésti  tata,  Officio  es  del  Padre. 

§.3. 

DE  EL  DATIVO. 

El  Dativo  significa  daño,  y  proveclio:  y  para  esto  se  pone  la  partícula 
ni  en  el  Dativo,  como  Pcdroni:  rcni,  para  mi,  Thunguini,  para  ti.  Tam- 
bién se  vsan  otras  partículas,  que  declaran  este  daño,  ó  proveclio,  las 
quales  son  Che,  para  mi,  y  para  ti,  en  ambos  números:  Cu  para  aquel 
en  numero  Singular:  Me  para  todos  los  Pronombres  en  Singular,  y  plu- 
ral. Exemplo  del  Che,  úchercni,  has  para  mi:  uchevácaquim,  haré  para 
ti.  Exemplo  del  cii,  fhílre  carác2iuaca  Pcdroni,  tu  escribirás  para  Pedro. 
Exemplo  del  me,  se  puso  gloss.  21.  §.  vnico:  Umcngahaea  capote,  para  mi 
se  haze  el  capote. 

DE  EL  ACCUSATIVO. 

También  tiene  su  Accusativo  esta  Lengua  en  todos  los  TIerbos  Acti- 
vos, echando  al  Substantivo  partícula  ni,  como,  Pámpzcahacá  Pcdroni, 
amo  á  Pedro. 


65 

§.5. 

DE  EL  ABLATIVO. 

N".  1.' Algunos  se  suelen  cansar  muclio  en  averiguar,  si  ay  proprio 
Ablativo  en  esta  Lengua.  Lo  que  hemos  de  ajustar  aqui,  es,  como  co- 
rresponde su  modo  de  liablar  al  Ablativo  Latino,  y  esse  llamamos  Abla- 
tivo. 

N.  2.  Primeramente  el  Latino  vsa  de  Ablativo  de  Instrumento,  quan- 
do  dize,  diole  con  vn  palo,  ú  con  vna  piedra.  También  vsa  de  Ablativo, 
para  dezir,  camino  en  Cavallo,  ú  en  manos  de  hombres:  y  para  entram- 
bos modos  vsa  esta  Lengua  de  la  partícula  hwibo,  y  para  otras  muchas 
cosas,  y  sin  ellas  se  hallará  muy  falta. 

]Sr.  3.  Para  hablar  en  Ablativo  Latino  de  los  'otros  Pronombres,  vsa 
de  tres  particulas,  jij;'o,  ín,  de,  que  es  decir,  por  mi,  en  mi,  de  mi,  por  ti, 
en  ti,  de  ti,  &c.  En  esta  Lengua  se  habla  assi:  para  el  Ablativo  Por, 
toma  el  Pronombre  en  Ablativo  con  esta  partícula  hímbu  ctaqua,  como, 
Mndeni,  Mmbó  ddqua,  por  mi:  thimguini  himbó  etdqua,  por  ti:  Diosini 
JiimhO  etñqua,  por  Dios:  y  quando  dice,  Tatani  Júmh'ó  terúnchexaca,  estoy 
diputado  para  servicio  del  Padre:  Este  Mmhd  mas  conviene  al  Dativo 
de  daño,  ú  provecho,  que  no  al  Ablativo:  y  si  á  alguno  le  sonare  Abla- 
tivo, todo  es  vno. 

N.  4.  Para  la  partícula  in,  en  mi,  en  ti,  en  aquel,  se  vsa  la  partícula 
Mngun,  como  estoy  con  Dios,  Di&s  hingún  Jiardhaca.  Mas,  si  decimos,  en 
mi  no  ay  mal,  ú  bien,  vsan  de  la  partícula  hucd,  que  denota  tener  en 
si,  como  en  mi  no  ay  bien  alguno,  dicen,  nó  amhé  ImcdrinJiaca  amhd- 
quequa:  y  desta  manera  se  aplica  á  las  demás  personas  de  ambos  nú- 
meros. 

IsT.  5.  Para  la  partícula  de,  que  dice  de  mi,  de  ti,  de  aquel,  &c.  se  vsa 
la  partícula,  liimhó,  con  el  Pronombre  puesto  en  Ablativo,  como,  no  ha- 
bles de  mi,  lias  vandd  Mnden  Mmho;  y  assi  de  los  otros  Relativos.  T 
para  decir,  qué  se  dicede  mi?  se  dice,  amhangd  vánddngani  Jii?  vel, 
amhé  vanddga  Mf  por  passiva  ambas,  y  lo  mismo  se  aplica  á  los  demás 
Relativos. 


LIBRO  IV. 

DE  ALGUNAS  ELEGANCIAS  DE  ESTA  LENGUA. 


CAPITULO  PRIMERO. 

DE  LAS  ELEGANCIAS  DE  PAETICULAS,  Y  VERBOS. 

Glossa  31. 

El  muy  elegante  en  vna  Lengua,  haze  las  elegancias  sin  atarse  á  re- 
glas. Mas  para  los  que  aprenden  se  pondrán  algunas  reglas  generales, 
que  guardándolas,  hablarán  elegantemente. 

§•  1- 

DE  LAS  PAETICULAS  INTEEEOGATIVAS. 

N.  1.  Muchas  partículas  tiene  esta  Lengua  interrogativas:  andt,  ndh- 
hdxes,  amhé,  cá.  También  esta  partícula  Cá,  que  es  conjunción,  como  se 
dixo  arriba,  gloss.  29.  §.  4.  de  ordinario  es  Interrogativa:  y  assi  detrás 
de  todas  ellas,  en  el  Presente,  y  Pretérito  de  Indicativo  acaba  el  Herbó 
en  Qui,  y  el  Nombre  ha  de  ir  en  la  partícula  interrogativa,  como,  Cdni 
tirésqui?  por  ventura  he  comido?  Amhére  úxaqul?  qué  hazes,  u  has  he- 
cho aquí?  Na/¿  háxesqui  letra?  de  que  modo  es  la  letra?  Andihtsi  tirés- 
qui? porqué  comistis? 

N,  2.  En  los  otros  Tiempos  del  Indicativo,  y  Subjuntivo,  no  ay  Qui; 
mas  piérdese  la  vltima  sylaba  en  el  Imperfecto.  Cure  tiréhamhi?  comias  ? 


/ 


68 

en  el  Pliis(]u;mi¡)ei  lecto,  Cá  hindé  (irtphi?  aquel  avia  comido?  Futuro, 
cahtsi  tircca?  comeréis  vosotros?  En  el  Subjuntivo,  Cúx  tircpirin?  \)W 
ventura  comcrian  aquellos? 

DE  LA  partícula  CHUCA. 

N.  1.  Esta  partícula  Chuca,  trae  sus  compuestos,  como,  Náhdntca,  IJÍ- 
r/tuca,  Thuchuca,  Híndéchuca,  y  siguen  la  misma  razón,  que  Chuca. 

N.  2.  Esta  partícula  Chuca,  se  acompaña  de  ordiní^rio  con  vna  de  tres 
partículas,  Cd,  Nú,  Mén:  las  dos  primeras  son  Interrogativas;  la  vltima 
es  Responsiva,  y  con  cada  vna  tiene  su  modo  de  hablar. 

JN".  3.  Con  la  partícula  Cá,  no  tiene  nuevo  modo,  sino  que  sigue  el  co- 
mún puesto  arriba  §.  1.  solo  que  en  la  primera  persona  se  pone  dos 
veces  el  Pronombre  Ni,  como,  CánicJmca  ni  tiréhaqiii?  por  ventura  co- 
mi  yo? 

N.  4.  Quando  la  partícula  No  pregunta  antecediendo  el  Chuca,  no  ay 
mudanza  en  el  Verbo  en  las  personas  primera,  y  segunda,  solo  en  la 
tercera  acaba  en  ca,  por  el  ca  del  Chuca:  Exemplo,  Nónúchuca  ítrésca? 
Norechuca  ti'rhca?  Nochuca  tirésca  Pedro? 

N.  5.  La  partícula  Meii,  responde:  y  anfes  de  ponerla,  nótese,  que  re- 
gularmente la  respuesta  corresponde  á  los  Pronombres  i^roprios,  como. 
Cure  tiresqui?  responde,  Tirésca:  cd  Pedro  tirésqid?  responde,  tirésti,  en 
su  persoua:  mas  quando  se  responde  con  este  Ménchuca,  corresponde  la 
respuesto.  á  la  pregunta,  cá  Pedro  tiresqui?  Mknchtica  tiresqui:  cdní  tiré- 
pirin?  K.  Ménchuca  tirepirin. 

§.3. 

DE  OTRAS  partículas  POR  SI,  NO  SIGNIFICATIVAS. 

Ay  algunas  partículas,  que  de  suyo  no  son  significativas;  mas  llegan- 
doseles  Pronombre,  ú  otra  dicción,  significan  con  gala.  Las  partículas 
son.  Chuca,  Co,  Nfjaie,  Ngiia,  JVf/uüru,  Bu,  Tero,  Thiqui,  Tu.  A  la  Chu- 
ca le  anteceden  las  dicciones  dichas  en  el  §.  passado.  Al  Co,  Máhco, 
Isquihco,  vno  solo,  assi  solo.  Al  Ngate,  Hingate,  yo  pobrecito,  Thuchiihtsin- 
gaie,  vosotros  pobrecitos.   Al  ngua,  ninguá  vuchc,  vete  hijo  en  hora  bue- 


na.  Al  Ngtiáru,  Pedro  nguáru  mimixeti  esti.  Pedro  es  sabio  en  gran  ma- 
nera. Al  7??/,  Huvárii,  Nini,  pues  después  A^ete.  Tero,  Matero,  otro  mas, 
Iquitero,  quien  mas.  Thiqm,  Hdsthiqui,  aun  no  vengas,  Nóthiqui,  aun 
no.  Tu,  Hihtu,  yo  también,.  ThúJdú,  y  tu  también,  Hindéhhi,  aquel  tam- 
bién. 

DE  LOS  VEEBOS  CUÉCANI,  Y   VÉCANI. 

N.  1.  Mucha  elegancia  ay  en  el  vso  de  estos  dos  Uerbos,  que  signifi- 
can querer:  La  primera  es,  que  el  Verbo  significativo  se  pone  en  Iníini- 
tivo,  sin  la  partícula  Ni,  y  qV  Cnecani  en  el  Tiempo,  y  Persona,  como, 
Tirécuecahaca,  quiero  comer. 

N".  2.  T  si  los  "[Jerbos  significativos  tienen  Ca,  y  Ta,  como  Pámpzca- 
ni,  se  dice,  Pamj^zcuécaliaca,  quiero  amar:  Arínscuécahaca,  quiero  tornar 
á  decir. 

N".  3.  Quando  se  juntan  tres  Yerbos,  también  estos  dos  se  ponen  en 
infinitivo.  Arisca  ambonganscnécani.  He  dicho  esto,  queriéndolo  decla- 
rar: porque  el  primero  dice  persona,  y  tiempo. 

N".  4.  Otras  vezes  se  anteponen,  y  posponen  con  elegancia,  Vécahaca 
huréndah  pecuécani:  fundando  en  que  sean  tres  verbos. 


CAPITULO  SEGUNDO. 

DE  LAS  FIGURAS  EHETOEICAS. 

Ghssa  32. 

También  ay  en  esta  Lengua,  como  en  la  Griega,  y  Latina,  Figuras 
Ehetoricas,  y  muchas  de  ellas  hemos  vsado  en  los  Libros  passados:  y 
otras  se  pueden  vsar,  como  veremos. 

DE  LA  FIGUEA  PEOTHESIS. 

Esta  Figura  es,  añadir  alguna  letra,  como  el  Latino  "a  natus,  añade 
G.  gnatus:  y  aqui  á  vécani,  cnecani. 


70 

§•2. 

DE  LA  FIfíUUA  KPENTHESIS. 

Esta  Figura  añade  cnmcdio  algo,  como  el  Latino  al  inyraU,  afiade 
mduf/ndi;  y  acá  ye  halla,  como  la  S.  que  se  añade,  tiréca,  tirésca,  gloss. 
1.  §.  1. 

•§•  3. 

DE  LA   FlGUliA  PAUACiOdi;. 

Esta  Figura  lo  que  añade,  es  al  lin,  couio  el  Latino  á  vuir/e,  dice  vut- 
gis:  y  en  esta  Lengua  se  añade  S.  al  tín,  hindés,  hiquinis:  gloss.  1.  §.  1. 

DE  LA  FIGÚEA  APHERESLS. 

Las  tres  Figuras  passadas  añadieron  en  principio,  medio,  y  lin;  las 
tres,  que  se  siguen,  quitan  en  principio,  medio,  y  fin.  Esta  quita  en  el 
principio,  como  el  Latin  á  crvo,  la  E,  y  queda  ?to;  assi  en  esta  Lengua 
á  avínani,  le  quita  la  A,  y  dice  vinani;  marani,  refunfuñar,  quitó  la  A. 
á  amárani. 

§.5. 

DE  LA  FIGUIÍA  SYNCOPA. 

Esta  quita  enmedio  abreviando,  como  el  Latino  i\.iCG  petis,  y)ot  2)etivi: 
y  acá  2^i>'<^cha,  por  j^ii'énécJia:  cuisimcncJia,  por  cutsimdíecka. 

§.  6. 

DE  LA  FIGURA  APÓCOPE. 

Esta  Figura  quita  algo  al  fin,  como  el  Latino  nil.  á  7uhil,  y  este  á  ni- 
hihim  le  quita  um:  y  en  esta  Lengua,  ám  por  ambé,  tá,  por  tá(a:  ná,  por 
ndna,  y  otros  muchos. 


LIBRO  V. 

DE  LAS  partículas  DE  ESTA  LENGUA. 


CAPITULO  PRIMERO. 


DE  LAS  PAETICULAS,  QUE  QUEDAN  PUESTAS  EN  LOS  QUATEO  LÍBEOS 
ANTECEDENTES. 


Glossa  33. 

Toda  la  gala,  y  elegancia  de  esta  Lengua  esta  en  el  yso,  y  composi- 
ción de  las  Particulas:  y  assi  las  dividimos  en  quatro  Capitules.  En  este 
primero  se  haze  vn  Índice  de  las  que  quedan  dichas,  refiriéndonos  en  su 
vso,  y  composición  a  los  lugares,  donde  quedan  puestas. 

Anga,  gloss.    9.  §.  1. 

Cáchuca,  gloss.  31.  §.  2. 

Co,  gloss.  31.  §.  3.  ' 

Cu,  gloss.  25.  §.  1.  &  gloss.  30.  §.  8. 

Cuécani,  gloss.  31.  §.  4. 

Cha,  gloss.  25.  §.  3. 

Che,  gloss.  30.  §.  3. 

Chuca,  gloss.  31.  §.  2. 

Cacimi,  gloss.  26.  §.  1. 

Esco,  gloss.  13.  §.2. 


Echa,  gloss.    5.  §.  2, 


Arte  TurasoA.— 1! 


72 


Emba, 

Has, 

Ga, 

Macuñi, 

Me, 

Menchuca, 

Ngate, 

Ngua, 

Nguaru, 

Nguccha, 

Nstani, 

Nóchuca, 

Pe, 

Para, 

Qiiaro, 

Que,  passiva, 

Ru, 

Sira, 

Singa, 

Sumaráliaqui, 

Tero, 

Tu, 

Thiqui, 

Xaca, 

Xama, 

Va, 

Ys, 

Zacüui, 


gloss.  30.  §.  2. 

gloss.  13.  §.  2. 

gloss.  20.  §.  2. 

gloss.  26.  §.  1. 

gloss.  21.  §.  1. 

gloss.  31.  §.  2.  &  gloss.  30.  §.  3. 

gloss.  31.  §.  3. 

gloss.  31.  §.  3. 

gloss.  31.  §.  3. 

gloss.  25.  §.  3. 

gloss.  25.  §.  5. 

gloss.  31.  §.  2. 

gloss.  25.  §._1. 

gloss.  25.  §.  1. 

gloss.  18.  §.  2. 

gloss.  20.  §.  2. 

gloss.  31.  §.  3. 

gloss.    8.  §.  2. 

gloss.    8.  §.  2. 

gloss.  29.  §.  3. 

gloss.  31.  §.  3. 

gloss.  31.  §.  3. 

gloss.  31.  §.  3. 

gloss.  27.  §.  1.  num.  G. 

gloss.  27.  §.  1. 

gloss.  25.  1. 

ibiclem.  §.  4. 

doss.  26.  1. 


73 


CAPITULO  SEGUNDO. 

DE  LAS  PAETICULAS,  QUE  LLAMAN  PEEPOSICIONES  VEEBALES. 

Glossa  34. 

Como  en  la  Lengua  Latina  ay  Preposiciones  de  Verbos,  que  les  ante- 
ceden, quales  son  ad,  con,  in,  assurgo,  consurgo,  insurgo,  que  bazen 
diferente  sentido:  assi  en  esta  Lengua  ay  algunas  Preposiciones,  ó  dic- 
ciones prepositivas  de  verbos,  que  les  dan  distinta  significación,  qua- 
les son: 
■     Angd,,  poner  levantado. 

Angáxurini,  ponerse  en  pie. 

Angdtsitáni  candela,  poner  encima  la  candela. 

Chere,  para  poner  mantas,  sartas,  cosas  hiladas:  chercMsipaíii, "llevar 
en  la  cabeza  mantas,  &c. 

Churu,  vel  Chunga:  amontonar  naranjas,  jDiedras,  churüpani  tzacdpu, 
amontonar  piedras. 

Chuvi,  para  poner  cosas,  que  tienen  pies,  ora  sea  animales,  ora  ban- 
cos, chuvita  xancháqtii  vaxdntziqua;  pon  esse  banco. 

Echil,  para  cosas  anchas,  tomines,  tortillas,  papel:  Echüpani  tata,  -po- 
ner  la  manta  en  tierra. 

Hutú,  para  manojos,  gavillas:  Hutüratmii  hócucata  candelas,  poner  el 
manojo  de  candelas. 

Paráh,  poner  platos,  escudillas,  cada  vna  de  por  si,  porque  estaban 
vnas  en  otras,  imrCüúani  platos. 

Tacú,  para  cosas  plegadas,  y  anchas,  tacüpacuni,  ¡ooner  las  manos. 

Thsingui,  poner  platos,  y  escudillas  vnas  dentro  de  otras,  thsinguita- 
nÍ2Mtos,  poner  los  vnos  sobre  otros. 

Thumhi,  vel  Zulú.,  poner  costales,  bolsas,  racimos:  Thumhiquatam plá- 
tanos, poner  en  el  suelo  los  racimos  de  plátanos,  y  las  cargas. 

Vmhá,  para  amontonar,  hombres,  cavallos:  Vmháretzinstani  cuiripué- 
cha,  entrar  de  montón  la  gente:  y  si  son  dos,  y  no  montón,  tzm'iqua- 
sitani. 


74 

Xanclid,  i)ara  aniuuilcs  de  quatro  pies,  y  de  bancos:  Hatzicu  xanchá- 
qui  vaxdntziqna ,  pon  esse  banco. 

Yrú,  vel  Quim,  \ya\\\  cosas  redondas,  piedras,  naranjas,  como,  Qui- 
rahtítita  naranjas,  pon  en  alto  las  naranjas. 

Ycliii,  para  cosas  largas,  como,  ichaadani  caiulélas,  poner  candelas  en 
las  manos. 

§•2. 

N.  1.  Para  vsar  de  estas  Partículas,  y  hazer  de  ellas  Verbos,  es  en 
esto  modo:  ponese  la  partícula,  y  luego  vn  (a,  y  al  fin  ni  del  Infinitivo, 
como,  quirátani  naráiixas,  poner  naranjas:  y  si  quieren  que  sea  en  alto, 
u  bajo,  añadir  las  partículas,  tsi,  ú  chú,  de  las  quales  se  ti'atara  glossa 
siguiente,  y  decir,  qnirahtsilani,  quiráhchutani  naranxas,  poner  essas  na- 
ranjas arriba,  ü  abajo. 

N.  2.  y  para  dezir  levántalas,  no  ay  sino  en  lugar  de  la  partícula 
tsi,  vel  chu,  que  denota  lugar,  poner  la  partícula  fia,  de  passiva,  como, 
quirángatani  narcinxas,  ser  levantadas  esas  naranjas. 

N.  3.  Y  para  hazer  numero  de  todas  estas  cosas,  no  ay  sino  al  fin  de 
la  partícula  echarle  vn  qua,  y  al  principio  el  numero,  como,  tzimán  echú- 
qua  tomines,  dos  reales:  tantm  iráqiia  nardnxas,  tres  narajas. 


CAPITULO  TERCERO. 

DE  LAS  partículas  INTERPUESTAS  PARTICULARES. 

Glossa  35. 

Las  Partículas  passadas  eran  prepuestas,  como  preposiciones:  ahora 
tratamos  de  las  interpuestas.  Las  quales,  ó  son  particulares,  como  las 
partes  del  cuerpo  del  hombre,  ú  de  otro  cuerpo,  ú  de  algún  lugar:  de  las 
quales  trataremos  en  esta  glossa,  remitiendo  para  la  siguiente  las  muy 
comunes,  y  generales. 


75 
§.  vnico. 

Ctí,  particiüa,  que  sirve  para  las  manos,  como,  hopóeuni,  lavar  las 
manos. 

Chct,  para  la  garganta,  como,  cacánchani,  quebrar  el  pezcuezo:  JiopOn- 
chani,  labar  la  garganta. 

Chu,  para  lo  bajo  de  qualquier  lugar,  como,  hatzihchucuni,  poner  la 
cosa  en  bajo;  hopúhcliucuni,  labarse  abajo. 

Dii,  para  los  pies,  como  hajjonduni,  labar  los  pies. 

Di,  para  el  rincón,  esquina,  ii  orejas,  como  hopondini  cutztqua,  labar 
las  orejas.- 

Gari,  por  la  haz  de  la  cara,  hopongarini,  lavar  el  rostro. 

Ckie,  para  cosas  huecas,  y  del  pecho,  como,  liopóngue  ciicucM,  lava  el 
jarro  por  dentro. 

Mu,  para  la  boca,  ó  risa,  ú  puerta,  como  hopómuni,  lavar  la  boca. 

Para,  lleva  á  las  espaldas,  y  trasera,  como,  hopúhpárani,  lavar  las  es- 
paldas, ó  cosa  trasera. 

Pa,  dice  el  suelo  dentro  del  aposento,  ú  denota  el  fuego,  como,  huelipa- 
tani,  apagar  el  fuego. 

Pe,  para  plaza,  ó  llano,  como,  qiiirahpeni,  poner  en  el  tiánguez  cosas 
redondas,  como  naranjas. 

Ru,  para  cosa  frontera,  como  frente,  ú  extremidad:  lioporuni,  lavar  la 
frente.  También  se  aplica  al  camino. 

Ta,  para  el  lado,  ó  muslo,-  como,  hopótani,  lavar  el  muslo:  Irátani,  po- 
ner en  el  lado. 

Tsi,  para  encima,  como,  hop)6Msini,  lavar  la  caveza. 

Xu,  para  los  brazos,  cama,  canoa,  como,  hopoxuni,  lavar  los  brazos. 

Va,  para  el  pecho  por  defuera,  campos  Jiopóvani,  lavar  la  barriga.  T 
á  vezes  para  lo  que  está  dentro  de  otro,  como,  avácutini,  estando  allá 
dentro. 

Estas  son  las  mas  vsadas  Partículas  que  denotan  las  partes  de  qual- 
quier cosa.  Otras  enseñará  el  vso. 


76 


CAPITULO  QUARTO. 

DE  LAS  partículas  INTERPUESTAS  COMUNES,  Y  GENERALES. 

Glossa  36.  §.  V7UC0. 

Tratase  en  este  Capitulo  de  las  Partículas  interpuestas  muy  comunes 
a  todas  acciones,  cuerpos,  y  lugares.  La  (pial  materia  trata  el  P.  Lagu- 
nas muy  de  espacio  al  iin  de  su  Arte;  y  de  alli  se  ha  sacado  en  breve  lo 
que  ha  parecido  mas  necessario. 

Bcz. 

N.  L  Esta  partícula  significa  hazer  la  cosa  de  burla:  Tembúmbezpe- 
ráni,  casarse  de  burla,  como  hazen  los  muchachos. 

Betapera. 

N.  2.  Esta  partícula  significa  hazer  la  cosa  ^^10S  con  otros,  mizimbeni, 
es  convidar:  intzímhetahperúni,  convidarse  vnos  á  otros.  Componese  del 
ta,  quo  infra  numer.  48.  y  gloss.  25.  §.  1. 

Bo. 
De  esta  partícula  se  trata  abajo  n.  39. 

Carah. 

N.  3.  Esta  partícula  significa,  que  la  acción  del  verbo  se  haze  dentro 
de  casa,  como,  ambácar  aní,  estar  la  casa  limi)ia. 

Cz. 

N.  4.  Esta  partícula  representa  en  la  persona  la  acción,  que  exterior- 
mente  haze  el  verbo,  como,  velicómarím,  es  rogar,  y  vehc6czmarim,  re- 
presentar mucho  la  necessidad,  porque  ruega. 

Carihma. 
N.  5.  Esta  partícula  significa  poner  de  lado,  como,  ktlcar'ihnuni,  po- 


77 

ner  de  lado;  mas,  si  el  liaze  la  acción  en  si,  se  syncópa,  y  quita  el  rik,  y 
dice,  tetécamam,  ponerse  de  lado. 

Cazca,  y  Cuzca. 

N.  6.  Estas  dos  significan  sacar,  y  tomar  las  cosas  de  entre  otras: 
pwdcuzcánivanddqua,  coger  las  palabras  de  los  que  hablan,  vna  de  aqui, 
y  otra  de  alli.  También  se  dirá  delczízca»/,  abajo,  num.  15. 

Cha. 

N.  7.  Esta  particula  cha,  significa  garganta,  y  cuello,  gloss.  35  §.  1. 
Aora  decimos,  que  también  se  aplica  á  todo  el  cuerpo,  como  paméncha- 
ni,  estar  enfermo  en  todo  el  cuerpo:  vecatzenchámani,  rociar  el  cuer- 
po con  agua  bendita.  Sale  de  vitzatzactikperaní,  y  muda  la  iza  en  cha, 
gloss.  2.  §.  5.  También  significa  possession,  como  /¿I  ncinaiii,  tengo 
madre. 

Chapan. 

íí".  8.  Esta  dize  hazer  la  cosa  como  de  burla,  como,  chandchapánde  ca- 
rtihaca,  escribes  como  de  Burla. 

Chata. 

N".  9.  Fuera  de  que  esta  particula  ta  lleva  al  muslo,  y  pantorrillas, 
vt  gloss.  35.  §.  1.  como,  carápechátahaca,  estoy  hincando  en  el  muslo: 
dice  también;  satisfacerse  de^lo  que  está  haziendo,  niydchataperánshe 
xucaperáni,  hartaos  de  reñir. 

Che. 

ISr,  10.  Esta  significa  daño,  u  provecho,  como,  eráxani,  mirar  por  vno, 
eraxacMni,  mirar  por  mi  hijo,  de  quo  gloss.  30.  §.  3.  Fuera  de  esto  es 
particula,  que  denota  hazer  arriba,  qiiénchcm,  subir  arriba. 

Chu. 

N".  11.  Chu,  significa  lo  bajo,  gloss.  3-1  §.  1.  Notamos  aqui,  que  a  las 
vezes  el  chu,  se  vuelve  en  tzu,  como,  cutzülitzucuni,  limpiar  las  partes  ba- 
jas. Esta  mudanza  se  advirtió,  gloss.  2.  §,  5. 


78 

Cu. 

N.  12.  Desta  partícula  se  ha  dicho,  gloss,  25.  §.  1.  que  haze  verbo 
singular.  También  hemos  dicho,  que  denota  acción  en  las  manos,  como, 
phamccuni,  estar  enfermo  de  las  manos:  y  si  se  añade  ra,  phaméciirani, 
denota  ser  enfermedad  en  los  dedos  de  las  manos,  i)or  el  nt,  que  dice 
pluralidad  en  los  insensibles,  é  irracionales,  como,  cahérat!,  grandes, 
singular,  cahéri,  gloss.  6.  §.  1.  n.  4.  Mas,  si  este  ra,  se  halla  en  ver- 
bos, viene  de  haráni,  como,  purévacurani,  andarse  passeando  por  los 
campos. 

Curini. 

N.  13.  Esta  partícula  denota,  (pie  se  juntan  dos  á  hazer  algo,  como, 
vanápacurimyíñnyurini,  juntarse  vno  con  otro;  mudó  la  c.  en  fj.  por  la 
n.  de  quo  gloss.  2.  §.  4. 

Cuxa. 

N.  14.  Esta  se  aplica  á,  muchas  cosas:  lo  primero,  á  mirar  alocada- 
mente de  aqui  para  alli,  como  suele  hazer  el  enfermo,  cuirácuxani.  Lo 
segundo,  tristeza  con  pensamientos,  como,  vehcócuxani,  andar  triste,  y 
pensativo.  De  aqui  sale  lo  tercero,  hazer  la  cosa  a  lo  serio,  como,  mari- 
cuxani. 

Cuzca. 

N.  15.  Desta  partícula  se  dixo  arriba,''num.  6.  Fuera  de  lo  qual,  sig- 
nifica hazer  la  acción  en  el  suelo,  u  en  la  tierra,  como,  vaxácuzcani:  y 
se  dirá  abajo,  partícula  quata,  sentarse  en  el  suelo.  Aqui  se  traigan  á 
la  memoria,  si  las  cosas,  que  se  han  de  poner,  son  largas,  redondas,  an- 
chas, para  que  de  todas  las  partículas  se  componga  el  verbo,  glossa 
34.  §.  2. 

Di. 

N.  16.  Desta  partícula  se  dixo  arriba,  que  denota  rincón,  orejas,  glos- 
sa. 35.  Aora  se  nota,  que  puesta  en  fin  de  los  relativos,  denota  pregun- 
tar, que  ha  de  ser  de  aquella  persona,  como,  ch  Mndoii^  que  ha  de  ser 
de  mi?  cá  thündini?  que  ha  de  ser  de  ti?  cá  hindéndi?  que  ha  de  ser  de 


79 

aquel?  el  verbo  está  subintelecto,  como  quando  decimos  hindendi Mma- 
ni?  está  subintelecto,  haqui. 

Dirá. 
N.  17.  Si  al  Di,  se  añade  ra,  denota  multitud,  como,  phaméndirani, 
tener  dolor  de  dientes.  Vide  supra,  n.  12. 

Do. 

N.  18.  Esta  denota  lugar,  como,  ecMrcndo,  lugar  de  tierra:  adzdrendo, 
lugar  de  arena.  Muchas  vezes  «e  pone  sin  d,  como,  Diósco:  otras  en  io, 
como,  Prousório,  Alcalde  mayorio,  en  casa  del  Alcalde  mayor:  otras  Te- 
ces en  to,  como,  Vandxudfo:  otras  en  o'O,  como,  Avándaro:  otras  en  an, 
como,  Pirivan,  Zintzüntzan.  Y  si  se  pusiere  sum,  es,  fui,  ha  de  ser  á  la 
postre,  como,  cutzárendo  eti,  es  lugar  de  arena. 

Ga. 

N.  19.  Es  partícula  de  passiva,  glossa  20.  §.  1.  Fuera  de  esso,  signi- 
fica echar,  y  sacar,  como  de  hueco  de  caxa.  Los  quales  se  llaman  depo- 
nentes, gloss.  25.  §.  2.  También  significa  lo  que  én  Castellano,  dúzqne, 
como,  nin(jata  Padre,  dúzque.  Donde  advierte,  que  aqui  se  comete  la  fi- 
gura sjTicopa.  gloss.  32.  §.  5. 

Gari. 

N.  20.  Partícula  de  la  cara,  y  haz,  como,  paJieMngaricuni,  clavar  en 
la  pared.  35.  §.  1.  También  sirve  á  las  espinillas,  como  ^:)^awie«^antó?w, 
estar  enfermo  de  las  espinillas. 

Gasea. 

N.  21.  Esta  partícula  lleva  al  rostro,  como,  erdngascani,  mirar  al 
rostro. 

G^ia. 

N".  22.  Es  adverbio,  y  significa  dos  cosas:  la  primera,  ^;2íe5,  isíngiia, 
pues:  cangua,  y  pues:  lo  segundo  significa,  empero,  como,  axángasti  Pe- 
dro, ca  nóngiianiti,  Pedro  fue  enviado,  pero  no  fue. 

Gue. 
N.  23.  Esta  partícula  significa  dos  cosas:  la  primera  hazer  la  acción 

Arte  Tarasca.— 13 


80 

dentro,  vdndiiiKjKndiii,  pensar,  hablando  con  sigo:  //(hif/urrani,  pensar: 
vccihujiicni,  caer  en  hondo.  Lo  segundo  significa  toda  acción,  (pie  se  ha- 
zc,  como,  /iimUif/uevani,  traerlo  todo:  piriínf/ueni,  tomarlo  todo. 

Gtio. 

N.  21.  Esta  partícula  dice  inclinarse  ázia  abajo,  por  el  pozo,  como, 
Christo  Crñcino  hatíni  tirinfjopáphiti  Mhchevirémhas  sanio  (Jqm,  estando 
Christo  en  la  Cruz  inclino  la  cabeza.  Dumsno  tirínrjojthüi  tevetzúpccpta 
himhó,  el  durasno  se  inclinó  con  el  pezo. 

.  Gn. 

N.  25.  Esta  partícula  se  pone  por  Cu,  si  antecede  ».  gloss.  2.  ^.  4. 
como  tcmhung7irini,  marido,  y  muger;  y  el  ri  con  el  cu,  curi,  ya  se  dixo 
arriba,  que  junta  dos  cosas,  num.  13. 

He,  vel  Hena. 

N.  26.  Son  partículas,  que  denotan  salir  de  vna  parte  á  otra,  como, 
A7igel  haváhcna  páriní  andcdzenoti,  saliendo  el  Ángel  del  Cielo  vino  á  la 
tierra.  La  partícula  lie,  de  ordinario  se  junta  a  los  verbos  reiterativos, 
como,  hivahcnstani,  volverse  de  aquel  lugar,  donde  avia  ido:  vandánu- 
hénstani,  tornar  á  hablar  despidiéndose  a  la  partida. 

Ma. 

N.  27.  Dice  hazer  algo  de  camino,  como,  tirtmani,  comer  de  camino. 
También  significa  para  agua,  lids  jxjma,  no  metas  la  mano  en  el  agua: 
varimani,  ahogar  á  otro  en  el  agua. 

Marín. 

N.  28.  Dice  multitud  conforme  el  substantivo,  como  an<ják(pu  Jaicá- 
mariti  naranxas,  tiene  muchas  naranjas:  anfiamariti  cnirípntcha,  ay  mu- 
chos hombres. 

Me. 

N.  29.  Es  partícula  de  pasiva,  gloss.  21.  §.  1.  También  es  partícula 
de  barba,  ó  bigote,  como,  hapúmeni,  tener  la  barba  cana:  Jianrjamcní,  te- 
mer bigotes. 


81 

Mo. 

N.  30.  Dice  hazer  acción  de  camino,  como  el  ma;  con  esta  diferencia, 
que  el  mo,  dice  hazer,  y  passar,  como,  tirémoti,  comió  para  passar  ade- 
lante; el  ma,  solo  dice  liazer  la  acción  caminando.  En  este  mo,  se  con- 
vierte el  mu,  como  se  dirá  en  el  nnmero  siguiente. 

Mu. 

N".  31.  Esta  particula  se  dixo  arriba,  gloss.  25.  §.  1.  que  sirve  para 
la  boca,  orilla,  y  puerta.  Lo  que  aqui  se  nota  de  ella  es,  que  se  convier- 
te en  mo,  quando  el  verbo  habla  de  daño,  o  provecho,  como,  iKtamuni, 
es  hablar,  y  decimos,  Msrent  petámo,  no  hables  contra  mi. 

•      No. 
N.  32.  Esta  particula  denota  hazer  la  acción  para  quedarse,  como, 
andátzenoti,  baxo  á  la  tierra  j^ara  quedarse:  tirénoti,  vino  comiendo  para 
quedarse;  á  la  contra  de  mo,  que  haze  la  cosa  para  passar. 

Nu. 
N.  33.  Esta  denota  el  patio,  como,  vaxánuni,  sentarse  en  el  patio. 
También  significa  dolerse  de  lo  que  dexa  á  la  partida,  como,  loliamú- 
nuni. 

Oca. 
Esta  particula  es  lo  mismo  que  yoca,  vide  inf. 

Orin. 
N.  34.  Esta  significa  lugar  de  alto  á  bajo,  como,  cheorini,  temer  caer 
abajo. 

Pa. 

IST.  35.  Esta  se  aplica  á  tres  cosas:  la  primera  interpuesta  en  el  ver- 
bo, dicedlevar  continuación  en  su  acción,  mísquarépani,  andar  siempre 
en  tristeza:  pirépani,  ir  cantando.  Lo  segundo  se  aplica  al  fuego,  vqxi- 
tani.  Lo  tercero  al  tiánguez,  erápani,  mirar  el  mercado,  y  tiánguez. 

Pe. 

N.  36.  De  esta  particula,  que  haze  á  los  verbos  generales,  se  dixo 
gloss.  25.  §.  1.  Ahora  decimos,  que  se  aplica,  como  la  particula  p)a,  al 


82 

fuego,  y  á  la  plaza,  vtcapeni,  echar  á,  vno  en  el  fuego:  vecápequareni,  echar- 
se el:  angápeni,  estar  en  la  plaza,  en  la  Iglesia,  o  en  cosa  llana. 

Pera. 
N.  37.  De  esta  partícula  se  dixo,  gloss.  25.  §.  1.  que  significa  hazer 
la  acción  tlel  verbo  vnos  con  otros,  vanddperani,  hablar  vnos  con  otros. 

Piqíiarc. 
N.  38.  Esta  denota  sentir  en  si  la  acción  del  verbo  antecedente,  co- 
mo, nitdfaren  2»quíií'cmhaca,  sientomc  Cagmy:  ¡úamtnchan piquáreni,  vel 
piqíiarerani,  sentirse  enfermo. 

Po. 

N.  39.  Esta  dice  venir  haziendo,  á  la  contra  de  pa,  que  es  ir  hazicn- 
do,  piréponi,  venir  cantando.  Aqui  se  note,  que  este  p)o,  se  vuelve  en  ho, 
quando  antes  de  la^J,  el  verbo  trae  m,  como,  xámponi,  decimos,  xamho- 
m,  por  la  gloss.  2.  §.  3.  como,  amhthtsi  misquare  xamhohaqui?  que  nego- 
cios vcnis  recogiendo,  y  los  traéis? 

Quare. 

N".  40.  Esta  suele  ser  propria  del  verbo,  como,  terequareni,  reirse. 
Otras  vezes  es  particula  interpuesta,  y  significa  hazer  la  acción  para  si, 
como,  jxtni,  es  llevar,  j^cíquareni,  llevar  para  si,  y  se  conjuga  por  todos 
casos,  y  tiempos. 

Qi(atha. 

K  41.  Esta  particula,  como  la  de  cnzcani,  n.  15.  significa  hazer  la  ac- 
ción en  el  suelo,  como,  qiiirdqiiathani  naranxas,  poner  las  naranjas  en  el 
suelo. 

Ra. 

N.  42.  Esta  denota,  que  la  acción,  que  yo  hago,  hago  que  la  haga  en 
otro,  como,  th'chaai,  como,  thrmJiaca,  doy  de  comer  a  otro.  Donde  se  no- 
te, que  lo  mismo  haze  la  particula  ta,  como,  itsimchaca,  bebo,  itsímcda- 
hacA,  doy  de  beber  á  otro.  Y  á  las  vezes  se  juntan  vna,  y  otra,  como 
caráhaca,  yo  escribo,  carürcdahacd,  yo  hago,  que  otro  escriva:  y  en  estar 
estas  dos  juntas,  no  ay  regla  cierta,  sino  es  mirar  al  vso,  como  esta  par- 
ticula diga  pluralidad  ?  n.  12. 


83 
Reh. 

N.  I3.  Significa  cosas  contrarias,  como  son,  apartar  de  sí,  y  juntar  á 
sí:  y  esta  diferencia  se  quita  con  el  verbo,  a  que  se  junta,  como,  liará- 
rehii,  apartar  de  sí:  porque  esta  partícula,  hará,  es  raíz  de  apartar;  á 
la  contra,  himdürcni,  es  juntar,  y  traer  á  si,  porque  hundú,  es  raiz  de 
atraer.  Nótese  también  aquí,  que  este  re,  se  suele  poner  por  ri,  y  á  la 
contra  ri,  por  re,  como,  atárehperánsquaro,  lugar  de  olear;  decimos  tam- 
bién, ataríhperánsqiiaro,  como  en  lo  que  se  sigue. 

Rih. 

N.  4i.  Esta  partícula  rih,  dice  pluralidad,  como  díximos  de  ra,  n.  12. 
y  assi  decimos,  cacanarinstani  vandángiicata,  quebrantar  los  manda- 
mientos de  Dios:  y  si  dixeramos  la  ley  de  Dios,  ó  vn  mandamiento, 
aviamos  de  hablar  por  su  simple  cacdni:  y  assi  quando  se  vuelve,  y  po- 
ne por  re,  denota  multitud,  como,  atdrelqjeránsqKaro,  porque  se  olea  en 
muchos  miembros  del  cuerpo. 

Ro. 

N.  45.  Esta  partícula  es  final,  y  denota  lugar,  como,  Cupdndaró,  lu- 
gar de  aguacates:  Avdndaro,  el  Cíelo.  De  lo  qual. se  trató  arriba  núme- 
ro 18. 

Ru. 

N.  46.  Desta  partícula  ru,  se  dixo  arriba  gloss.  35.  §.  1.  que  signifi- 
caba camino,  frente.  Decimos  mas,  que  se  aplica  para  extremidades,  co- 
mo las  yemas  de  los  dedos,  narices:  hatzirucimi,  poner  en  la  frente:  vaxá- 
runi,  sentarse  en  el  camino:  phamérutani,  estar  enfermo  de  las  narices, 
o  extremidades  de  los  dedos,  expressando  el  substantivo. 

Sira,-yé[  Singa. 

N.  47.  Destas  dos  partículas  tratamos  arriba  en  la  gloss.  8.  §.  2.  y 
9.  §.  1.  diciendo  como  se  interpone  al  presente  de  indicativo,  y  al  pre- 
térito imperfecto.  Ahora  lo  que  se  nota  es,  que  hablamos  de  ellas  en 
presente,  aunque  la  obra  no  se  aya  comenzado:  como  también  hablamos 
en  Castellano,  ya  voy,  y  no  ha  comenzado  á  ir,  assi  decimos,  nirásin- 
gahacá. 


84 
Scu. 

N.  48.  Esta  partícula  denota  hazer  la  acción  del  verbo  en  cosíf  ancha, 
como,  Carasctmi,  escrivir  encima  de  tabla,  u  encima  de  oja:  huréjcuní, 
calentar  en  sartén. 

Ta,  vel  Tara. 

N.  49.  De  las  dos  se  ha  dicho  arriba.  De  la  (a  se  dixo  gloss.  35.  §. 
vnico,  que  significa  lado:  sobre  ella  no  ay  que  notar,  üc  la  tara,  se  di- 
xo también  en  esta  gloss.  num.  42.  que  significa  hazer,  que  otro  haga 
la  acción,  como,  tarehaca,  yo  labro  la  tierra:  dicen  tartratáhaca,  hago, 
que  otro  labre  la  tierra:  si  es  para  mi,  tarcrafaquarchaca,  de  quo  supra 
num.  40.* 

Ts}}e. 

N.  50.  Para  hablar  desta  partícula,  es  necessario  traer  a  la  memoria 
lo  que  se  dixo,  gloss.  25.  §.  1.  que  la  partícula  pe  haze  los  verbos  gene- 
rales: y  la  partícula  va,  los  haze  plurales,  como  sean  de  dos  para  arriba. 
Pues  esta  partícula,  tsj)e,  es  media,  que  ni  es  general,  y  es  mas  que  qual- 
quier  plural,  porque  dice  multitud:  como.  Tata  étqjeri,  ser  padre  de  gran 
familia:  Nana  étspeiñ,  madre  de  muchas.  La  partícula  está  interpuesta 
en  el  verbo  éni,  de  siim,  es,  fui.  Fuera  de  lo  dicho,  denota  cosa  agena, 
como,  caratspcni,  escrivir  cosa  agena:  iintspeni,  comer  de  ageno,  que  de- 
cimos, de  mogollón. 

Tm. 

N.  51.  Esta  partícula  significa  hazerse  la  acción  del  verbo  apríessa, 
o  derrepente,  como,  ñutan í,  es  abrir,  mitzatani,  abrir  apriesa:  nñtzataqifa- 
rtni,  abrirse  apríessa:  curíram,  quemar,  curUrntaquCrcm,  quemarse  de 
repente. 

Tze.' 

N.  52,  Esta  lleva  abajo,  ó  á  la  tierra,  como  el  che  de  arriba  lleva  ar- 
riba; como,  qiictzeni,  bajar:  qíiarcitzem,  caer  en  tierra. 

Tzea. 

N.  53.  Esta  partícula  denota  ir  a  hazer  algo,  y  volverse  luego:  á  la 
contra  de  la  partícula  no,  de  quien  diximos,  num.  32.  <iue  iba  a  hacer 


85 

la  cosa,  y  quedarse,  como,  tirénirásinga.  voy  á  comer;  y  si  dice,  tirétzca- 
nirüsinga,  voy  á  comer,  y  volverme. 

Tzire. 
N.  54.  Esta  denota  la  noche,  como  diremos  abajo,  de  vina,  que  sig- 
nifica, todo  el  dia:  como,  hatzirehatt  vandcUzequáréni,  está  toda  la  no- 
che rezando:  ambámarihtziréni  xurátengári,  toda  la  noche  velar  el  ga- 
nado. 

Va. 

N.  55.  Desta  j)articula  se  dixo,  gloss.  3o.  §,  vnico,  que  es  partícula, 
que  denota  la  barriga  por  defuera.  También  denota  las  tripas,^  añadién- 
dole ra,  que  como  dixe,  núm.  12.  denota  pluralidad,  phamévarani,  doler 
las  tripas.  También  secundariamente  denota  cosa  de  lexos,  que  viene 
por  el  ayre,  como,  curavani  campana,  oyr  la  campana  de  lejos.  Lo  ter- 
cero, y  que  comprehende  mucho,  como  es  tiempo,  y  lugar,  denota  el  va, 
el  espacio,  que  ay  entre  las  dos  extremidades,  ó  de  tiempo,  6  de  lugar: 
de  tiempo,  Mnó  harávacuránchahaca,  no  tengo  espacio  de  vna  ocupación 
á  otra:  de  lugar,  cúvacuraqua,  el  espacio  de  vna  orilla  á  otra. 

Vina. 
N.  56.  Esta  partícula  significa  todo  el  dia,  como  tzire,  nu.  54.  toda  la 
noche,  como,  ca  ravinani,  escrevir  todo  el  dia,  cavivinani,  emborracharse 
todo  el  dia. 

Xaca. 
N.  57.  Esta  significa  acción  presente,  como,  chaimxaca,  estoy  jugan- 
do, de  quo  gloss.  27.  §.  7. 

XaraJi. 
N".  58.  Esta  dice,  que  otro  dice  la  cosa,  xarahati  San  Pablo,  como  di- 
ce San  Pablo.  Yide  gloss.  26.  §.  4.  y  porque  se  pone  la  x.  en  lugar  de 
s.  j  h.  is  haraJiati  Sa7i  Pablo.  Yide  gloss.  2.  §.  6.  También  sin  referir  á 
tercero,  se  dice,  chanaxarahaca,  digolo  de  burla. 

Xama. 

N".  59.  Dize  andar  haziendo  la  acción;  á  la  contra  de  xaca,  que  es  es- 
tarla haziendo.  Yide  gl.  27.  §.  2.  n.  7. 


86 

Xu. 

N.  GO.  Dcsta  particiila,  que  significa  brazo,  canoa,  ttc.  dixose  gloss. 
35.  §.  vnico.  Ahora  decimos,  que  significa  aqu\  y  se  syncopa  por  la  fi- 
gura syncopa,  gloss.  32.  §.  5.  como,  ixü,  es  aquí,  y  sincopado,  áiulctiré- 
xuquí?  que  andas  comiendo  aquí? 

Xuri. 

N.  61.  Esta  denota  estar  en  lugar,  y  el  modo  será,  como  el  verbo  fue- 
re: amjaxiirini,  estar  en  pie;  tivüxurmi,  de  rodillas:  vaxaxurini,  sentarse 
en  el  suelo. 

Xttzca. 

N.  G2.  Esta  partícula  añade  á  la  de  arriba,  hazcr  que  se  haga  aque- 
lla acción:  como,  angaxiizcani,  hazcr  que  este  parado:  ticuíxwxani,  hazer 
que  este  de  rodillas. 

Yara. 

N.  63.  Esta  partícula  expressa  hazer  la  acción,  que  vno  iba  á  hazer: 
como,  voy  a  la  Iglesia  á  decir  Missa,  niyarahaca  Diosco,  ca  Missa  arí- 
7/arava.  Denota  el  fin,  á  que  iba. 

Yoca. 

N.  64.  Esta  partícula  Yoca,  ú  Oca,  sin  la  t/.  dice  venir  para  volver: 
de  la  manera,  que  la  partícula  iza,  dice  ir  para  volver:  como,  hurasca- 
vandatzcciih2)ey6cani,  vel  bcani,  vine  á  predicar  para  volverme. 


finís  ÜPERIS. 


A  LA  SANTISSIMA  VIRGEN  MARÍA  SEÑORA  NUESTRA. 


Solamente  á  vos  (Soberana  Reyna  del  Cielo)  se  deve  de  justicia,  la 
dedicación  de  esta  grande  obra  en  tan  pequeño  cuerpo;  porque  si  en  lo 
criado  ay  alguna  cosa  que  tenga  semenjanga,  con  vuestra  creación,  es 
aquesta  obra  en  su  admirable  formación  no  solo  por  quien  la  hizo:  sino 
por  el  fin  para  que  la  fabricó.  Todas  las  criaturas  deven  el  ser  que  tie- 
nen al  poderoso  brazo  de  la  Divina  Omnipotencia,  pero  solo  en  María 
SS.  se  mira  empeñada  la  suprema  grandeza,  para  que  en  su  fabrica  se 
viesse  vna  especial  liechura  de  la  gracia,  y  por  eso  goza  por  privilegio 
todo  el  cumulo  de  gracias,  que  tubo  Christo  por  naturaleza,  con  modo 
tan  admirable,  que  en  Christo  están  como  en  cabeza,  ó  fuente,  de  donde 
dimanan;  y  en  María  SS.  como  en  cuello,  ó  arcaduz  por  donde  se  difun- 
den, y  reparten.  In  Christo  (dice  admirablemente  San  Gerónimo)  fuit 
plenüudo  gratice  sicut  in  capite  influente.  In  Maria  vero  sicut  in  colla  trans- 
fundente. Pues  qué  fabrica  es  esta  de  tan  divina  proporción  que  inclu- 
ye en  su  gremio,  lo  que  solo  puede  caber  en  la  inmensidad?  Si  se  mira 
al  tamaño  de  su  cuerpo,  aun  mirada  como  fuente,  6  con  aparatos  de  nu- 
be, se  verá  en  su  arquitectura  vn  cuerpo  muy  pequeño:  Sóror  mea  par- 
va, fons  parviis  nuhecida  parva.  Pero  atendida  la  inmensidad  de  gracias 
que  goza,  la  grandeza  divina  que  atesora,  el  deposito  magestuoso  que 
en  su  vientre,  6  sagrario  se  deposita,  «e  verá  su  esfera  tan  dilatada,  que 


Arte  Tarasca.— 2 


excede  su  grandeza  ii  la  de  los  Cielos,  guardando  en  esta,  lo  que  en  aque- 
llos no  cabe:  Qitem  coelt  capere  non  poter  ant  Uto  gremio  contuUsti.  Pues 
qué  mucho  que  María  Señora  sea  tan  especial  hechura  de  la  gracia  si 
fue  su  fabrica  el  Templo  en  que  se  colocó  todo  el  tesoro  de  la  gloria,  y 
qué  mucho  también,  que  goze  por  privilegio  tanta  gracia  si  es  el  arca- 
duz, 6  camino  por  donde  á  todos  se  comunica;  y  qué  mucho  finalmente, 
que  siendo  tan  semejantes  á  estas  circunstancias,  las  de  esta  obra,  en 
su  fabrica,  ó  formación,  piense  mi  devoción  y  humilde  rendimiento,  que 
solo  á  María  se  deve  de  jusficia  esta  dedicación.  Mírenlo  claramente, 
después  que  la  gracia  del  Espiritu  Sancto  se  difundió  en  los  sagrados 
Apostóles,  vno  de  los  grandes  milagros  que  llené  al  mundo  de  admira- 
ción, fue,  la  variedad  de  lenguas  en  que  hablavan:  Loquehanhir  varis 
Ungiiis;  y  no  causa  menos  admiración,  el  que  sabiendo  todos  que  están 
llenos  do  esta  gracia  los  Apostóles,  con  facultad  de  hazer  milagros,  y 
comission  general  para  la  conversión  dc  todo  el  mundo  con  su  predica- 
ción, se  nos  persuade  a.  que  el  que  habla  es  el  Espiritu  Santo:  Non  enim 
vos  estis  qui  loqiiinmii,  sed  Spiritus  Patris,  qui  loquitiir  ni  vobis.  Pues  si 
es  el  Espiritu  Santo  quien  hablé:  Spiritus  qui  loquitur,  cémo  son  los 
Apostóles  los  que  hablan:  Loqiiehantur  Appostolií  De  esta  suerte:  ha- 
blavan los  Apostóles,  y  con  lo  que  hablavan  en  todas  lenguas  los  enten- 
dían, y  con  sus  palabras  hazian  los  milagros,  y  convertían;  pero  lo  que 
decian,  y  lo  que  predicaban  era  de  el  Espiritu  Santo:  Spiriius  Sandus 
dabat  eloqui  lUis.  Esto  es,  los  Apostóles  predicavan  los  Sermones,  pero 
el  Espiritu  Santo  los  hazia;  y  por  esta  razón,  aunque  los  Apostóles  es- 
tán en  gracia,  como  el  hablar  variedad  de  lenguas,  el  hazSr  milagros, 
el  convertir  gentes,  solo  sabe  hazerlo  la  gracia,  por  esto  se  nos  persua- 
de á  que  es  hechura  de  la  gracia:  lo  que  haze  la  predicación  dc  los  Apos- 
tóles. El  Autor  de  esta  grande  Obra  en  tan  pequeño  cuerpo,  gasté  en 
la  Santa  Provincia  de  Michoacán  mas  de  cinquenta  años,  hablando  va- 
riedad de  lenguas,  enseñándolas,  predicando  en  ellas,  y  convirtiendo 
variedad  de  gentes,  en  diversos  climas  sin  faltar  por  esto,  a  las  Cathe- 


dras  que  obtuvo  de  Grammatica,  Philosofia,  y  Theologia;  j  lo  que  mas 
es,  que  la  opinión  de  justo  en  que  vivió  tan  dilatado  tiempo,  conservó, 
hasta  que  murió.  Y  quien  viere  el  dia  de  oy  su  cuerpo  incorrupto,  des- 
pués de  sesenta,  y  mas  años,  y  leyere  las  palabras  del  Spiritu  Sancto: 
Non  dahis  sandum  tuum  videre  comtptionem,  no  será  mucho  que  como 
á  tal  le  venere;  y  lo  que  no  admite  duda  es,  que  la  incorrupción  después 
de  tantos  años  es  vn  milagro  continuado,  que  junto  con  la  variedad  de 
lenguas  que  habló,  que  predicó,  confessó,  y  enseñó;  y  la  conversión  de 
tantos,  que  en  tan  dilatada  predicación  lograrla.  Con  razón  acredita 
nuestra  Obra  por  especial  hechura  de  la  gracia,  hecha  por  su  Autor, 
con  el  vnico  fin  de  que  fuesse  medio  para  que  todos  la  consiguiessen. 
Pues  obra  tan  grande  en  tan  pequeño  cuerpo,  fabricada  con  tanta  assis- 
tencia  de  la  gracia,  hecha  como  medio,  ó  arcaduz  para  que  á  todos  se 
participasse:  circunstancias  todas,  que  dicen  semejanza  á  la  admirable 
creación  de  María,  solo  á  su  Magostad  sagrada  se  le  deve  de  justicia  la 
dedicación:  recíbala  vuestra  dignación  (piadosissima  Madre)  de  mi  de- 
voción, y  rendida  humildad,  y  meresca  vuestra  Provincia,  que  como 
aquella  Estrella,  que  guió  á  los  Magos,  fue  lengua  que  los  conduxo  pa- 
ra hallar  el  mayor  thesoro  de  la  gracia,  esta  Lengua,  ó  Arte  de  ella,  sea 
Estrella  que  á  los  Ministros  Evangélicos  los  guie  para  llegar  al  mas  se- 
guro puerto  de  la  gloria,  &c. 


ií^^üice; 


Píglnas. 

Bibliografía I 

Noticias  preliminares  sobre  el  idioma  tarasco  por  el  Sr.  D.  Francisco  Pimentel...  II 

Alfabeto : IV 

Onomatopeyas V 

Conj  ugacion X 

Adverbio XIV 

Preposiciones XV 

Notas XIX 

Comparación  del  tarasco  con  el  mexicano  y  sus  afines XXIII 

Prólogo  del  Padre  Basalenque 13 

Disposición  del  Arte 15  á  18 

Cartilla,  letras  y  su  valor 19  „  21 

23 
27 
30 
33 
42 
45 
47 


De  la  Ortografía 21 

De  las  partes  de  la  oración. — Nombre 25 

Adjetivo 27 

Pronombre  y  su  posesivo 30 

Verbo. — Verbo  activo 34 

Verbo  pasivo 42 

Verbo  sustantivo 45 

Verbo  impersonal 47 

Verbos  particulares 47 

Verbos  defectivos 50 

Participio 56 

Formación  de  los  verbos  y  de  los  participios 58 

Cuatro  partes  últimas  de  la  oración 60 

Cuatro  casos  de  los  nombres  y  verbos 63 

De  algunas  elegancias  de  la  lengua  tarasca 67 

De  las  figuras  retóricas 69 

De  las  partículas  de  esta  lengua 71 

De'las  preposiciones  verbales 73 

De  las  partículas  interpuestas,  particulares 74 

De  las  partículas  interpuestas,  comunes  y  generales 76 


*  Hayedos  numeraciones  romanas:  el  íuclioe  se  refiere  solamente  á  la  primera. 

Arte  Tarasca.— 13 


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